• Share
Juan Manuel Márquez y Manny Pacquiao,
AP

¿Debe Pacquiao darle una cuarta oportunidad a Márquez?

NO
SI

Márquez ya tuvo sus oportunidades

Diego Morilla Por Diego Morilla
ESPNdeportes.com
Archivo

El anuncio sobre el posible retiro de Juan Manuel Márquez ha revelado que la única incertidumbre que rodea a dicho retiro es la fecha exacta en que habrá de concretarse. A más tardar, durante el segundo tercio del año entrante estaremos viendo el último combate de este auténtico guerrero mexicano, múltiple campeón y con posibilidades de lograr aun más cinturones en este período, por corto que fuere.

Y eso desencadena obligatoriamente un análisis de lo que puede llegar a pasar durante el tramo en el que Márquez (53-6-1, 39 KOs) intentará cimentar aún más su legado y tratará al mismo tiempo de producir las peleas más redituables posibles, a fin de asegurar su futuro económico.

Obviando percepciones engañosas y desengaños posteriores, podemos decir que ninguno de estos dos últimos factores se verían afectados significativamente si es que Pacquiao, el mejor jugador de la lotería boxística actual (y dueño de la ruleta, por si fuese poco), no le da a Márquez la oportunidad de una cuarta pelea.

Por que en definitiva ¿qué nos queda por esperar de este cuarto combate? ¿Qué Márquez gane mucho dinero? Ya lo hizo. ¿Qué derrote a Pacquiao en boxeo y en coraje? Ya lo hizo, aún cuando fuese extraoficialmente. ¿Que los jueces acompañen la opinión mayoritaria del público y la prensa dándole el resultado que se merece?

En mi opinión, no vale la pena. Porque si bien una cuarta pelea sería un premio merecido para un Márquez que ha ayudado a Pacquiao a ganar millones de dólares sin quedarse con un solo resultado oficial alentador en su haber (y con esto, perdiendo una carta de negociación muy fuerte en sus peleas subsiguientes con el filipino, donde siempre el mexicano percibía menos por haber sido el "perdedor"), está claro también que ese choque no aportaría mucho a la carrera de ninguno de ellos.

Ambos se han hecho millonarios y han acrecentado su leyenda mutuamente, y la miopía de los jueces no cambiará en nada esa situación. Y lo que es peor, no hay ninguna garantía de que ese impedimento visual (o moral) de los jueces no esté presente en el eventual combate final, así como tampoco hay garantías de que los 39 años que cumplirá Márquez en agosto finalmente le pesen demasiado y termine dejando una imagen demasiado lejana a la de sus primeros tres choques con Pacquiao, quizás incluso con una derrota terminante.

Podemos descartar quizás esta última opción, porque hemos aprendido por las malas a no dudar nunca más de Márquez y su capacidad para superar a Pacquiao en boxeo y en arrojo sobre el ring. Lo que sí dudamos es que este combate pueda llegar a aportar mucho más de lo que ya vimos hasta ahora, y que quizás nos impida ver otros combates que serían iguales o más interesantes para ellos y para nosotros, tanto hoy como para nuestro recuerdo futuro. Porque también cabe la posibilidad de que la concreción de ese pleito implique la imposibilidad de ver a Floyd Mayweather enfrentando a Pacquiao, o a Márquez finalmente cruzándose con Erik Morales, y esas posibilidades siempre serán más atractivas que ver un cuarto capítulo de una película que ya hemos visto.

La ambición de Márquez por dejar un recuerdo perdurable en sus peleas ante Pacquiao es loable. Pero a eso le respondemos: ese deseo ya está cumplido, y tu leyenda se vería más beneficiada si nos dejas de recuerdo otros desafíos en los que tu ambición de lograr un resultado justo tenga más posibilidades de ser respetada.

Comentario

Pacquiao debe darle otra opotunidad

Bernardo Pilatti Por Bernardo Pilatti
ESPNdeportes.com
Archivo

El boxeo actual, donde proliferan tantos campeones, ha llegado a un punto donde ver una pelea de título, difícilmente es garantía de buen combate. Las grandes batallas parecen ser cosa del pasado, excepto en un solo ejemplo: Manny Pacquiao vs. Juan Manuel Márquez. Es el único combate con garantía previa de que nos brindará un gran espectáculo. ¿Entonces por cual razón alguien pueda negar la posibilidad de que haya una cuarta pelea entre ambos?

Las grandes trilogías del boxeo nos dejaron a todos un sabor agradable en la memoria. ¿Quién aún no siente el placer de haber presenciado los memorables duelos de Arturo Gatti vs. Mickey Ward o Muhammad Ali vs. Joe Frazier? ¿Quién no mantiene vivo en el recuerdo las guerras de Sugar Ray Leonard y Roberto Mano de Piedra Durán o de Manny Pacquiao contra Eric Morales? ¿Quién no hubiera pagado para que, en vez de tres, fueran cuatro, cinco o seis, los combates entre esos grandes guerreros? La trilogía de Juan Manuel Márquez con Manny Pacquiao es parte de esa leyenda del boxeo mundial, pero se diferencia de las ya nombradas por un solo detalle. Los dos están activos y aún pueden realizar una cuarta batalla. ¿Entonces porque negarle al fanático esa posibilidad?

Pacquiao ganó dos de las tres y la restante fue un empate. Muchos irán que el filipino ya no tiene nada que demostrar. Yo a eso le respondo que luego de tres peleas, los dos han demostrado que aún no se sabe quién es mejor. Yo señalo que luego de tres peleas, Márquez y Pacquiao están como al comienzo: iguales. El filipino ganó una, empataron la restante y en el último combate hasta el propio Manny se sintió avergonzado de que le dieran el triunfo. Tan así fue, que sobre el mismo cuadrilátero le prometieron a Márquez una cuarta pelea.

Que el filipino le de una cuarta oportunidad es una cuestión de dignidad y respeto por el rival. Pero también es otra cosa tan o más importante, un asunto de respeto con los fanáticos, los que sostienen este negocio que a los dos ha convertido en millonarios multimillonarios.

Los fanáticos disfrutan de los buenos combates, de la entrega por igual de los dos rivales. Uno quiere ver peleas sentado en el filo de la butaca, mordiéndose las uñas, sudando de ansiedad ante la posibilidad de que en cualquier momento ocurra un KO o la campana salve a uno u otro. La fanaticada disfruta de dos guerreros intercambiando golpes, en forma salvaje pero limpia, tratando cada uno de imponer lo suyo en un duelo al que será imposible predecir el ganador hasta que el mismo acabe.

Pacquiao y Marquez nos han brindado todo eso, entonces podemos y debemos verlos en una cuarta, en una quinta o en una sexta pelea. Como las finales de la NBA, donde lo mejor, el duelo de campeones de cada conferencia, lo multiplican por siete y todos celebran que así sea.

Si miramos la perspectiva actual de quienes se encuentran en la cima de los mejores peleadores libra x libra, no existe ninguna batalla con garantía absoluta de gran espectáculo. Ni siquiera la tantas veces anunciada entre Floyd Mayweather y Pacquiao. Porque, será posible ver ganar a Floyd pero jamás será posible verlo dando un show de boxeo, por aquello de que su arte pasa por ser tan veloz como para que no lo alcancen. Floyd ha sido inteligente para adoptar un estilo casi imbatible, pero tan aburrido que luego de cada una de sus peleas solo escuchamos quejas y decepción.

Solamente Márquez y Pacquiao pueden prometer y cumplir con el requisito esencial para ser dignos de un PPV. Entrega, emoción, intercambio y un final incierto, más allá de las buenas o malas decisiones de los jueces. Por ello, en honor y respeto hacia quienes disfrutan de la verdadera emoción del boxeo, Pacquiao debe darle la oportunidad de una cuarta batalla a Márquez.

Comentario

GALERÍAS DE FOTOS

Canelo venció a Cotto Gennady Golovkin vs. David Lemieux Mayweather vs Berto
Miguel Cotto se pasea por México