PUEBLA -- Estimados amigos:

Quiero agradecerles por haberse interesado en leer esta columna durante mi última etapa en el fútbol peruano, y también darle las gracias muy amplias a Mac Reséndiz por haber sido el vínculo para que yo pudiera tener este espacio en ESPNdeportes.com.

Agradezco a Juan Reynoso, quien se interesó en contar con mis servicios y me dio la oportunidad, primeramente, de conocer Perú y a sus ciudadanos, y después, de trabajar con él y aprenderle más del ámbito futbolero.

Sobre todo, me permitió aspirar a muchas cosas siendo parte de un grupo de jugadores que primero que fútbolistas, son excelentes seres humanos, y junto con ellos obtuvimos el campeonato con el Coronel Bolognesi, un equipo en el que quizá pocos creían, y que con "garra" y mucho corazón, pero también con buen fútbol, logramos cumplir las metas que nos habíamos trazado.

Quiero hacer notar que los mexicanos que vivimos esta linda experiencia en Perú, recibimos un apoyo incondicional por parte de la directiva del Bolo. Ellos contrataron mis servicios a distancia y me tuvieron confianza.

Fueron excelentes conmigo, unos verdaderos caballeros, cumpliendo con todo lo que me prometieron y permitiéndome la oportunidad de salir antes de la finalización del torneo, pues la situación así lo ameritaba.

Les aseguro que siempre intenté retribuirles todo lo que me dieron, entregando lo mejor de mí y defendiendo la camiseta. Con eso me quedo, es algo que me deja satisfecho.

Muchas gracias también a mis compañeros del Bolo por abrirnos las puertas de su casa y por aceptarnos sin restricciones, viéndonos como si fuéramos compatriotas suyos.

Sin ninguna duda, extrañaremos Perú, su fútbol y su gente; siento que me quedé sin poder conocer muchos lugares de los que me habían platicado y donde también emergía mucha magia, como en la mayoría del territorio inca, pero a través de un buen libro, creo que sentiré como si estuviera allá, como si volviera a recorrer las calles de Tacna o del mismo Lima, donde en los últimos meses tuve la oportunidad de conocer un poco más.

Ahora me encuentro en Puebla, donde he sido bien recibido por su directiva, su técnico y sus jugadores, y donde espero tener una bonita estancia, pero sobre todo, triunfar, que es al final de cuentas para lo que retorné al fútbol mexicano.

Sí, mi vuelta obedeció a que quería estar más cerca de mi familia y de mis raíces, pero también para tratar de hacer un nombre en el fútbol de mi país.

Muchas gracias y hasta siempre.

Su amigo Miguel Ostersen.

PERÚ -- La tribuna estaba repleta; cánticos, saltos , además de uno que otro empujón. Llegar al lugar fue un verdadero embudo, y cómo no, si hoy todos teníamos el mismo rumbo.

El escenario yacía listo para el show, cuando aparecieron los que serian los dueños de la luz, perseguidos por una bulla que no dejaba distinguir cuál grito era de cada quién, y que hizo poner de pie a todos.

Ahí estaban ya, debidamente ataviados y con la sangre fluorescente. La alineación estaba completa; empezó suave, lo de siempre, de inmediato a reconocer el terreno y esperar respuesta. Un pequeño cambio, un grito de instrucción y otro de corrección, buscando dominar totalmente el momento.

Así fue, así estaba sucediendo y es que hasta "Las flores" se vuelven letales ya una vez iniciado todo. "Las batallas" siempre traen buenos recuerdos, ¿o no?

Aproximaciones por la izquierda, por la derecha, pasando por los "Puntos cardinales"; uno de ellos se movía por todos lados (qué manera de correr), se escuchaba entre la gente, que lo veía acechando cada oportunidad para sacar un alarido de los que ya convertidos en zombies, coreaban hasta el pulso de su integrante más reconocido, que venía armado nada más con "El puñal" y el "Corazón" frente a todos.

Él era "El ciclón", y juntos arrasaban; creo que "María" participó también esa noche santa, lo mismo que la "Ingrata", y arrancándonos el alma, sabíamos que "Esa noche" acabaría, pero disfrutamos mucho "El baile del salón" que nos estaban dando esos duchos de su ya reconocido arsenal.

"¡Olé olé olé oléee...!", les devolvía la grada, para impulsarlos a seguir asesinando cada fantasía personal, mientras ellos buscaban la jugada perfecta.

Todas fueron buenas, pero "Eres" nos cerró los ojos y volamos; "La chica banda", "Déjate caer" y "Cómo te extraño" nos llevaron al éxtasis.

Lo mejor de lo mejor sonó en esa velada inolvidable que nos regalaron los "TACUBOS", los "CAFETOS", "CAFÉ TACUBA" que aunque a deberme quedaron, porque "El Bar Tacuba" nunca llegó, no le hace; todo fue bueno y México sonó en Perú, Perú sonó como México y yo estuve ahí, sintiéndome casi-casi en el backstage.

Fue una noche después de que nuestro equipo tropezó en el Monumental por 1-0, con la "U", quitándonos mucho más que esos tres puntos: un alegre vestidor, la posibilidad matemática de campeonar, la sensación de ganar como visitantes, el orgullo de vencer a uno de los equipos insignias del Perú, y más aún, perdiendo también a nuestro director técnico, porque después de esa derrota acompañada de una expulsión injusta, claro, nuestro técnico decidió no seguir al frente del equipo.

Malo, por lo que conlleva un cambio en la dirección técnica, y malo también por ser él quien me invitara al Bolo, logrando que cumpliera así una meta personal, que era jugar en el extranjero, y de paso conocer este país tan místico y rico en muchos aspectos, que es habitado por personas muy bacan... Gracias Juan.

Y así llegamos al siguiente partido, contra el San Martín, sin mucha pila, sin técnico, sin el sueño de ser campeón y sin suerte, porque le bastaron a nuestro rival tres minutos para aniquilarnos con un 2-0. Justo antes de terminar el primer tiempo; a cuatro minutos, para ser más exacto, nos clavan el primero. Creo que no habíamos sacado el balón aún de la red y que sus hinchas todavía gritaban el gol, cuando nos remataron con el segundo, y acto seguido, el final del primer tiempo.

Supimos que fue el primero, porque cuarenta y cinco minutos después el árbitro silbó de nuevo. Digo esto, porque el segundo tiempo para nosotros fue sólo sentir el frío del ya casi invierno peruano, y la incertidumbre de lo que vendría para nosotros en las próximas semanas, en las que para agrandar los malos sentimientos, el torneo pararía durante tres semanas por compromisos de la selección local.

Fue así como estas tres jornadas, contando el recital "tacubo", me dejaron como al vaso, sólo que a mi me gusta verlo siempre medio lleno y recordándome mis más grandes adicciones: el fut, el rock y una araña pisada...

Su amigo Alex Álvarez.

PERÚ -- Hola, los saludo nuevamente.

Esta semana recibimos una gran sorpresa, la despedida de Juan Reynoso, nuestro técnico, quien dejó al equipo para buscar cosas mejores. Eso fue lo que nos dijo y le deseamos mucha suerte en lo que ahora emprenda.

Sin embargo, es triste tener que despedirse de alguien que siempre nos apoyó y nos guió, de alguien que más allá de ser nuestro técnico, también era un amigo para nosotros.

Irónicamente, Juan se va con una derrota (San Martín acaba de ganarnos por marcador de 2-1), pero deja muchas cosas buenas, como fue aquel título de liga en un equipo por el que nadie daba nada, y por supuesto, muchas otras satisfacciones.

Tengo que reconocer que como Juan nos informó sobre su renuncia poco antes de saltar al campo, a partir de ahí ya nada fue igual. Uno no puede disimular ciertas cosas y siento que jugamos desangelados, con cierto desaliento y tristeza. La verdad es que la noticia nos "golpeó" mucho.

Yo, sinceramente, nunca había enfrentado un partido con tanta desmotivación, fue algo que aunque intenté, no pude superar durante el encuentro.

Lo vamos a extrañar, eso es seguro, pero también entendemos su postura y aunque no conocemos a ciencia cierta sus motivos, no tengo ninguna duda de que su salida fue para bien.

Le deseamos mucha suerte y le damos un "hasta luego", como él expresó ante la prensa en su despedida oficial del Bolognesi.

Pero pasando a algo más alegre, quiero comentarles también que ahora que hay un receso en la liga, debido a que la selección peruana disputará algunos partidos amistosos, yo me he dedicado a leer un poco sobre este bello país.

Quiero aprovechar para invitar a los turistas mexicanos que gusten de las emociones fuertes, así como de la cultura y de los paisajes naturales, que por acá hay mucho de eso, a que vengan a conocer y que además, disfruten de la gastronomía peruana, que es de "primera".

Otra cosa que es impresionante, es la manera en que cambia el aspecto de la altitud de un lugar a otro.

Nosotros hemos hecho viajes de Tacna, por ejemplo, que está al nivel del mar, a sitios que están situados a 4 mil metros de altura, y luego hemos tenido que regresar a Lima, que está arribita del mar. Así que es impresionante la diversidad de altitudes que hay en este país.

Un sitio muy hermoso y que puede ser de interés para la gente que decida visitar este país, es la selva Ioquitos, al Noreste de Lima. Este lugar está bañado por el Río Amazonas y ahí puede disfrutarse la mano de Dios, no la del hombre. ¿Qué quiero decir con esto?, que es un lugar virgen, completamente.

El miércoles espero la llegada de mi novia Evelyn, quien pasará estos días de asueto a mi lado. Estoy ansioso por verla y por llevarla a conocer algunos lugares representativos de Perú.

Le pedí a mi madre que me mandara una chamarra gruesa, ya que por acá está haciendo muchísimo frío y espero que me la haya enviado con mi novia.

Esto que les cuento, no es algo que comúnmente haga. En general, me considero una persona algo introvertida, pero sé que con ustedes me siento en confianza y por eso en ocasiones hablo un poco más.

Bueno, es todo lo que les puedo platicar en esta semana. Les mando un fuerte abrazo y le pido a Dios que me de la dicha de seguir contándoles mis vivencias.

Su amigo, Miguel Ostersen.

Comiendo sano

FECHA
21/05
2008
por Miguel Ostersen
PERÚ -- Hola.

La tranquilidad que se percibe en el grupo es muy buena.

El último resultado del Bolo ante José Gálvez, un empate sin goles, nos dejó hasta cierto punto satisfechos. No contentos, pues hubiéramos querido más, pero sí en calma y con mucha confianza para enfrentar al Universitario, y para esperar las siguientes jornadas de la liga, donde esperamos dar alcance a los punteros de la tabla.

Les platico que la reciente visita del presidente de México, Felipe Calderón, trajo mucho movimiento en el Perú; todos los diarios nacionales le dan mucha importancia a este hecho y destacan las magníficas relaciones que hay entre los dos países.

Por estos días hemos estado comiendo muy sano. Y es que, Alexandro (Álvarez) es quien pone el desorden y nos anima a probar alimentos que contienen más proteínas.

Alex es un hombre muy entregado y muy disciplinado. Me da gusto que sea así, porque eso, a la larga le traerá muchos beneficios en lo profesional. Sobre todo que ya está siendo considerado para jugar y aunque en el partido anterior no fue tomado en cuenta para defender la meta del Bolognesi, su dedicación lo va a llevar a cosas grandes.

Alexandro suele ir a diario al gimnasio y aunque a veces esté muy cansado, eso no importa, él no abandona esta disciplina. Realmente, estoy muy orgulloso de él.

Pero les decía que por él es que tanto Adrián (Cortés), como yo, nos alimentamos más adecuadamente.

Ya en alguna ocasión les había hecho saber mi predilección por los taquitos y en general, me gusta mucho la comida mexicana.

Anteriormente, estábamos comiendo en restaurantes, pero ahora nos hemos avocado a buscar comida hecha en el súper, como por ejemplo, arroz, atún, ensaladas y una variedad de comida sana que calentamos en el horno de micro ondas.

De pronto nos damos nuestras escapadas y salimos los tres a comer a algún sitio y eso nos desaburre un poco.

En lo personal, suelo acudir a la iglesia de Tacna, donde voy para dar gracias a Dios por mi bienestar, por el de mis padres y por todo lo que tan generosamente me ha dado.

Mi madre (María Eugenia), de hecho, cada semana que platicamos me pregunta que si fui a misa, pues ésta es una de las buenas costumbres que ella me inculcó.

Es todo lo que puedo comentarles por ahora y espero tenerles buenas noticias luego de nuestro enfrentamiento ante el Universitario. Agradezco su apoyo y les deseo lo mejor.

Su amigo Miguel Ostersen.
PERÚ -- ¿Cómo están, amigos?

Las auditorias nocturnas suelen ser demasiado severas, más aún cuando acabas de recibir un balazo en la cabeza , porque aún percibes ese zumbido que deja el impacto y los mil quinientos rebotes de la bala dentro de tu extremidad superior.

No es fácil aceptar que uno tenía que ser ese, haces el recuento de todo y las dudas crecen cuando la razón fue ninguna, o al menos, eso es lo que el resultado arroja. No te es posible permanecer de pie, pero la silla hoy tiene clavos y mi cama da descargas eléctricas.

Cierro los ojos y el volumen del eco aumenta; los abro esperando callarlo con imágenes que me den, aunque sea, un segundo de distracción, pero es inútil, no cambia nada y todo se deposita en una frase muy futbolera: "Así es el futbol".

¿De qué sirve, entonces, mi saliva amarga y este sudor que me escurre?, ¿mis puños apretados y esa bala que sentí entrar cuando la voz de mi entrenador, dijo: "Hoy no juegas tú", justo cuando ya me veía con una seguidilla de partidos que me harían saber que "sí se puede"?

De ese mismo modo le grité a la Selección Mexicana el día que goleó a Honduras en el Azteca y que remachó el pase al Mundial de Corea-Japón 2002. Gol tras gol me hizo soñar que sí, que casi todo se puede...pero acá, en Perú, no se pudo hoy y es cuando la prueba se vuelve más dura; apoyar al equipo cuando crees que tú cabes muy bien ahí dentro de la mancha verde.

Lo hice, lo juro, y al final el marcador enseñó un 0-0 entre Gálvez y Bolognesi, en un partido sufrido, pero que arrojó un punto útil para alejar la cara de cera que deja una derrota.

Eso sí, un olor a pescado que nos acompañó hasta que la ciudad nos dijo: "Buen viaje", causado por las fabricas de harina de pescado que en esos lugares imperan y perfuman su ambiente.

La semana continuó con un Lima cobijado por una nata de niebla que se desintegra en brisa casi caspa, que apenas moja, pero que ahuyenta a casi todos de las calles y que coincidió con la cumbre de presidentes de varios países del mundo, que tuvo como sede esta ciudad.

A nosotros, los residentes, nos trajo unas aceras más limpias y recién pintadas, casi como la novia que se arregla en espera del timbre que anuncie la llegada del enamorado, con mucha vigilancia, como el papá celoso que no deja de asomarse por la ventana. Y, eso sí, mucho tráfico por las avenidas cerradas en esos días.

Así, Lima, Perú, fue el centro de atención de este planeta de prisas y urgencias, y los entrenamientos nada tuvieron que ver con los días fríos. Por el contrario, con la razón de que nuestro próximo rival es el equipo del Universitario, mejor conocido como "La U", uno de los dos equipos que se la rifan acá por su popularidad y cantidad de hinchas, lo cual nos hace aplicarnos más, por tratar de ocupar uno de los once lugares VIP, reservados para el partido.

Y cómo no , si el Estadio Monumental en el que ellos juegan, es el más bonito de todos los de esta liga, y el rival no hace más que motivarnos ir a su casa a ganarles tres puntos que además de necesarios, les enseñarían a ellos que nosotros deberíamos ser los líderes del torneo, sitio que ellos ocupan y que de no ser por nuestros tropiezos, sería nuestro.

En fin, como en el futbol el hubiera no sirve de mucho, pues, entonces ahí estaremos con el cuchillo entre los dientes, sin pensar en lo dejado y sí en lo avistado.

Para mi, no queda más que seguir trabajando duro y hoy también con un agradecimiento muy grande para cada uno de ustedes, que me escriben comentarios en este espacio de contacto y como un día alguien me dijo, haciendo una metáfora de la meta que persigo: "¿Qué calle buscas?... "Yo busco la calle en la que mi trabajo, mi entrega y mi esfuerzo alcancen para saberme útil, necesario y valorado".

¿No creen?, por aquello de las balas perdidas... ¿Tú, qué calle buscas?

Hasta luego, su amigo Alex Álvarez.
PERÚ -- ¿Cómo están, amigos?

Antes que nada, quiero agradecer a las personas que se han tomado la molestia de leer esta columna, ya que precisamente es a ustedes y por ustedes que dedicamos este espacio con mucho agrado. Me llevé la sorpresa de recibir noticias de algunos amigos que por este medio restablecieron contacto conmigo y a los que como siempre, les deseo lo mejor de esta vida. Gracias también a ustedes por ser parte de mi historia y bienvenidos a las nuevas personas que hoy se integran a ella.

Tres soles, y "a las canchas del Bolo, por favor"... Abordo el taxi que ya ambienta la mañana con ritmos salseros y en sintonía, el pata (o sea, el amigo), que informa a sus radioescuchas sobre las últimas noticias del mundo del espectáculo y manda a comerciales con un "buenos días, Perú".

La catedral, la vía, una mezquita sacada de un cuento, el grifo (es decir, la gasolinera) y un futuro hospital, son parte del recorrido.

Personas que esperan el autobús, todas con la tranquilidad que caracteriza a todo habitante de provincia y que aquí, en Tacna, no es la excepción, con su escenografía imponente de altas dunas de arena desértica, que rodean la ciudad y esconden los picos nevados que a sus espaldas se levantan como queriendo competir por salir en la postal, mientras los buitres vuelan en círculos contemplando ese duelo y eligiendo la mejor pose para detallar la imagen.

Dos glorietas y vuelta a la izquierda... "Aquí está bien, gracias". Treinta y seis pasos son de ahí al vestidor, que hoy ríe y bromea como aula sin profesor. Mi uniforme azul parece hoy sonreír también. Qué ritual el de vestirse para salir al campo con las clásicas cábalas, que van desde el que inicia a vestirse por su pie derecho, por aquello de que con ése le pega mejor, hasta el que pide la lycra del día anterior y que en ocasiones ni siquiera está limpia, pero es que él anotó dos goles ayer con esa y hoy quiere repetir la dosis, culpando a su lycra de la buena puntería.

La última vista en el espejo para aplicar el bloqueador solar, ¡y a la cancha!

Doce minutos de trote para comenzar. Todo es bulla, recordando los momentos más importantes del partido anterior, en que ganamos 3-0 al Sport Boy. "Fue faul", dice uno, mientras otros tres se burlan porque dicen que cayó como auténtico perro, que metió el gol porque estaba vacía la portería.

Aseguran que el otro fue autogol, con obvio descontento del autor de ese tanto, que festejó como si hubiéramos ganado la Copa del Mundo, pero que en esta ocasión se le perdona, ya que su festejo tenía dedicatoria especial para su mamá...en su día.

Y, que el tercer tanto fue un milagro, pues hace ya tanto que no hacía uno el que lo metió, que la burla fue porque era el más sorprendido.

Así transcurrió el entrenamiento, con estiramientos, con tiros a la portería y con una cascarita al final, para apostar algunos soles y divertirnos un poco más.

Creo que hoy, lo mejor fue saborear más esa victoria, que seguro nos dejará motivados para este miércoles, que vamos de visita contra el Gálvez.

La tarde luce tranquila y el frío, que poco a poco se va adueñando de la ciudad, envuelve a Tacna, cuyo cielo poco después se llena de estrellas, y la gente que aún deambula por las calles, le da los últimos respiros de vida al día que transcurre.

Así, mi día termina con un viaje mental a la risa de mi hijo, con su voz diciéndome que él es mi razón de vivir y mi búsqueda por trascender.

Quiero, algún día, que se sienta muy orgulloso de mi y que sepa que los sueños se alcanzan con disciplina, con trabajo, con coraje y con mucho amor, que es lo que él mejor sabe dar... "Te quiero mucho, papá".

Hasta luego, su amigo Alex Álvarez.
PERÚ -- Hola, queridos amigos.

Otra vez estoy en Lima, ya de regreso, después de otro triunfo consecutivo, ahora sobre Sport Boys.

La verdad es que estamos muy felices, pues estamos alzando el vuelo en la liga, aunque todavía nos quedan un poco lejos los punteros de la tabla.

Este miércoles vamos contra el José Gálvez en el Estadio Centenario, ojalá nos vaya bien y podamos seguir ofreciendo triunfos a nuestra directiva y a la gente que siempre nos apoya.

En Perú, el segundo domingo de mayo se festeja el Día de las Madres; en este caso, el pasado día 11, y yo, como no tengo a la mía conmigo, lo único que puedo hacer es hablar por teléfono con ella y escribirle.

Hace un par de días, cuando se festejó acá a todas las madrecitas, ya se me hacía tarde para llamarle a mi mamá (María Eugenia), y decirle cuánto la amo y cuánto la extraño.

Me dio mucha felicidad escucharla y decirle que la quiero mucho; no me canso de decir que ella ha sido mi guía y que todas sus enseñanzas, ahora que estoy tan lejos, las comprendo aún mejor.

Todo lo que ella me ha enseñado ha sido vital para mi desarrollo como persona y como futbolista. Tanto a ella, como a mi papá (Peder), les agradezco mucho haberlos tenido como padres y no pienso fallarles, ya que todo lo que puedo darles es poco, comparado con todo lo que ellos me han dado.

He estado un poco triste por estos días, pues a veces me entra la nostalgia y extraño mucho a mis padres, pero precisamente por ellos trato de esforzarme cada día y eso es lo que me mantiene con muchas ganas de salir adelante.

Además, no puedo decir que no estoy contento en Perú, donde siempre me han tratado muy bien y donde la gente es muy noble.

Otra cosa que me causa ilusión es que en los próximos días espero por acá a mi novia Evelyn, quien vendrá desde mi país para visitarme y como tendremos receso en la liga, aprovecharé para pasear y llevarla a conocer algunos lugares muy representativos de Lima.

Es todo lo que puedo contarles por ahora; agradezco todos los correos que me han enviado, estoy tratando de leer cada uno de ellos, pero de antemano, le digo a la gente que se preocupó por escribirme, que es muy lindo todo lo que me han escrito y que esto me alienta a continuar con mi carrera. Muchas gracias.

Su amigo
Miguel Ostersen.
PERÚ -- En el fútbol los conocemos como "CRACKS" considerados más que genios, aparecen justo cuando lo tienen que hacer, crecen sabiéndose necesarios pues sin ellos nada sería tan brillante ni excepcional, poseen liderazgo natural, todos queremos estar cerca de ellos, que nos consideren sus amigos, ser parte de su historia.

Impulsan logros importantes para los suyos, sus palabras son y serán siempre una joya hasta cuando nos corrigen, hacen posible lo imposible, parecen ver el futuro pues con pocas palabras nos predicen lo que puede acontecer y es muy raro que se equivoquen aunque pueden hacerlo porque son humanos igual que nosotros pero con cualidades fuera de este mundo, y cuando no ocupan su voz con su mirada nos transmiten su felicidad o su desapruebo, impactan con su presencia y su excelente "toque" , siempre admirados asediados y amados...lo increíble de todo esto es que tenemos uno en casa sólo que en la vida real le llamamos "MAMÁ" , festejable en cada respiro pero el diez de mayo eterno ya en su poder está.

Mamá, siempre alistando nuestro uniforme para lucir impecables, aun sin importar que una playera de fut no se plancha insistía en hacerlo para sobresalir en cada detalle por pequeño que sea, un verdadero amor...¿o no?.

Pues este juego quizá nos faltó eso por aquello de, no tener "mamá" si lo perdíamos y así fue, siempre en todo partido de fútbol tendrás una oportunidad de hacer un gol pero no en balde se dice "el que perdona pierde" llegamos no menos de quinientas veces a la portería de nuestro rival el "César Vallejo" en esta jornada de media semana y nada, no la metimos, un poste, el otro, el arquero , ¡paradón¡ el defensa, o simplemente mala puntería, hubo de todo menos goles a nuestro favor, y sin fallarle al dicho nos anotaron dos goles que con más ganas y lucha que un dominio del partido nos hicieron.

A veces ni el grito más fuerte sirve para desahogar todo lo que sentimos y es que noventa minutos no nos alcanzaron para hacer un gol, o que ¿nunca te metiste a hacer un examen esperando que las respuestas te cayeran del cielo decía el maestro no?, sólo pasaba el tiempo y la hoja en blanco hasta que sin agrado alguno lo reconocíamos, perdi, reprobé.

Pues el viaje de regreso a casa fue así turbulento por la neblina que en esta época del año inunda Lima y por el trago amargo de regresar con una derrota a cuestas , acompañado de un dolor de rodillas causado por la cancha sintética en la que juega como local nuestro nuevo verdugo, pasto sintético, en Primera División, como taco sin salsa, sin sabor, como boda de kermes, sin seriedad, como fútbol sin tierra, raro y complicado porque el balón parece creado por el mismísimo Dr. Shivago, boligoma pura.

El regalo de mamá esperara hasta el sábado en el próximo partido en casa y contra los rosados del "Boys" mientras nosotros nos recuperamos también de patadas y cinco aviones que hemos tomado en esta semana, que sólo nos han dejado tiempo para comer un rico "ceviche" fuera del menú que nos da nuestro entrenador y que presumen los peruanos de creación propia , como sea pero rico si está, pescado cocido al limón, cilantro, choclo (elote) , mucha cebolla morada , una porción de camote y la respectiva gaseosa (refresco) para acompañar , incompleto para mi gusto por la falta del chile, pero muy bueno para probar a mordidas.

Mi hoy casa Perú, enviando el mejor de mis abrazos y mucho amor a mi mamá por su diez y felicitando a todas por su día incluyendo a la que un día convertí en mamá y que se comió mi corazón....su amigo Alex Alvarez.
PERÚ -- ¿Qué tal, amigos?

Arranco éste, mi blog, de la mejor manera, ya que el pasado sábado obtuvimos una victoria importante para el Bolo, pues le ganamos al Alianza de Lima, que en Perú es algo así como América o Chivas de allá, de nuestro país.

Un 1-0 fue suficiente; algo sufrido, pero al fin ganamos y eso no se compara con nada. La verdad es que uno se llega a ser adicto a esa sensación de ganar y cómo no, ¿verdad?, si hasta el señor de la tienda que tenemos cerca nos saluda diferente.

Seguramente en alguna ocasión ya sentiste lo que es ganar, y hablo de ganar en lo que sea: en un "volado", ó hasta en las canicas, la cual es una frase muy futbolera, pero ganar al fin.

Bueno, pues ese triunfo nos acerca a las primeras posiciones, a la sexta, para ser exacto.

Lo que pasa es que acá el campeón es el equipo que obtiene mas puntaje y pues, estamos llegando a la hora de apretarnos las tuercas para pelear de lleno por ese título.

Este 1-0 va con dedicatoria especial para mi hijo Álex, que se encuentra en México.

La verdad es que el Perú, como acá lo nombran, parece tener algo de mi país; será el idioma o la comida, el tráfico, o su gente amable. Se parece a ese México lindo, y el caso es que uno parece ir adaptándose pronto a la ciudad y a su forma de vida.

A nosotros, dentro de nuestra profesión, nos ayuda bastante que el futbol sea igual en cualquier parte del mundo. Un gol es un gol, y un autogol, una "mentada", ¿o no?, pero los entrenamientos, que en su mayoría ocupan medio día, te dejan, por obvias razones, listo para comer y descansar.

El lenguaje, los tiempos libres, e incluso, la gente que uno conoce a diario, nos llena de cultura y enseñanzas.

¿Qué tal cuando llegabas de nuevo ingreso a una escuela?; lo primero era identificar a alguien dentro de ese grupo, que se pareciera o fuera afín a ti, y después ubicar a los aplicados, por aquello de copiar la tarea, y así hasta completar el salón.

Pues, pasa igual en el futbol, sólo que en este caso con personas de otro país y por eso se vuelve un poco mas lento. En vez de cuadernos usamos balones, y acercarte a alguien te abre caminos en muchas cosas, incluso, hasta para aconsejarte a dónde ir a comer, qué lugares visitar y dónde no hacerlo.

No puedo mentir, el equipo está lleno de buenas personas y jugadores que buscan trascender en éste, nuestro futbol de cada día, pero sería bueno señalar, por ejemplo, qué historia tiene cada uno de mis compañeros y eso se los iré contando paulatinamente.

Nuestro número "7", goleador y ya considerado para su selección, Juan Diego Gonzáles, es un amante de los autos antiguos; tiene más de tres que él mismo restaura y hace "volar". Digo, son pasiones personales, pero tiene su atractivo escucharlo hablar de autos, y para sumar más, creo que es el compañero más culto e inteligente del equipo.

Imaginen un grupo de treinta personas, donde de pronto no hay nada qué hacer y pues, nos entretenemos molestando a otros con preguntas de cultura general y castigando con mofa al ignorante.

Es algo que nunca falta, aunque lo riesgoso es que cualquiera puede fallar.

En estos días me tocó ver que izaran la bandera en la Plaza de Armas de Tacna, la ciudad de donde es mi equipo. Fue un acto de orgullo, además de que nunca dejan de ser admirables los militares, todos ataviados con sus trajes y con sus redobles de tambor, sus trompetas sonando y su marchar coordinado.

Esto me trasportó al Zócalo de mi "DeFectuoso" querido, junto a mi papá, que guarda un total respeto a cada acto cívico y que yo, a su vez, me lo guardo en mi mochila de la educación, como un principio para amar y que por supuesto, me recuerda mucho a mi país.

Esta semana tendremos dos partidos y esperamos continuar con nuestra racha positiva; ojalá podamos volver a gritar que ganamos y podamos mantener los ojos bien abiertos.

También seguiré abriéndolos bien para contarles más de mi vida en Perú, mientras la bandera alcanza ya lo más alto del asta y se oye una orden que dice: "¡FIRMES, YA&!".

Un saludo cariñoso de su amigo Alex Álvarez.
PERÚ -- Hola, les mando un saludo desde Perú, donde sigue mi trajinar, ya que el martes viajamos a Tacna (directamente de Lima), para permanecer allá alrededor de 20 días, pues nos toca jugar en nuestro estadio (Jorge Basadre) por partida doble, es decir, el fin de semana y a mitad de la siguiente.

Por lo pronto, el domingo recibiremos al Alianza de Lima y esperamos repetir la actuación que tuvimos ante Alianza Atlético, al que venimos de golear como visitantes (1-4).

No digo que estemos buscando otra goleada, sino más bien seguir en plan ascendente en el torneo.

Debo confesarles que el partido pasado no lo esperábamos de esa manera, más bien lo esperábamos muy complicado en su cancha, ya que es un equipo muy fuerte, pero finalmente conseguimos el triunfo y esto me tiene muy feliz, pues logramos hilar dos victorias y ambas fuera de nuestra cancha.

El grupo en general está muy satisfecho por lo realizado en nuestros encuentros recientes y como les digo, esperamos seguir así.

Algo que también les quiero compartir es que jugar en el Maracaná me dio mucha felicidad. Les hablo del juego que tuvimos ante Flamengo, para cerrar de forma muy triste la Libertadores.

Para mi fue una gran experiencia jugar en un estadio tan importante para los brasileños, haber podido medirnos contra esos adversarios, pues a pesar de perder y de ser un encuentro nada fácil para nosotros, logramos controlarlo durante el primer tiempo y hasta que cayó el primer gol, que fue un tiro libre que cobró el portero del Flamengo.

Por desgracia, después nos pusimos nerviosos y cayó el segundo. Juan Reynoso estaba muy molesto, y con justa razón.

Lamentamos que ningún equipo de Perú haya seguido adelante en Libertadores, pero por nuestra parte, seguimos pensando que la experiencia de haber participado fue muy buena.

Juan nos invitó a cenar después del partido y ahí pudimos compartir el poquito tiempo que teníamos, antes de tomar el vuelo de regreso.

Pero les contaba de la gente y la verdad es que sentí mucha alegría al ver la forma como la afición apoyó a su equipo; aunque al principio les chiflaban, después les brindaron mucho amor y eso me dejó una sensación muy agradable.

Por lo demás, sigo contento acá, pero extrañando la comida de mi mamá.

Es todo lo que por el momento puedo comentarles, pero en la siguiente les traeré más novedades.

Les manda un fuerte abrazo su amigo Miguel Ostersen.
PERÚ -- Un saludo para todos.

Como sabrán, seguimos mal y de malas, pero el grupo está unido y está trabajando.

La situación del equipo nos tiene tristes, pues no nos explicamos por qué no caen los goles, así que es muy probable que en esta misma semana nos reunamos en grupo, junto con el técnico (Juan Reynoso), para platicar y determinar qué es lo que está pasando.

Mientras, Juan sigue batallando de una forma o de otra, y los jugadores estamos en la mejor disposición de mejorar, pues los equipos de arriba de la tabla se nos siguen despegando.

Yo ya regresé a la actividad y eso de alguna manera me tiene tranquilo. Aunque aún me sigue doliendo un poco la rodilla, creo que es normal que suceda y confío en que el dolor irá cediendo paulatinamente.

El martes fuimos -todo el equipo- a sacarnos la foto para la visa, ya que estamos por viajar a Brasil para jugar el miércoles contra el Flamengo y despedirnos así de la Copa Libertadores.

No estamos decaídos, por el contrario, seguimos con la moral muy alta, aunque debo reconocer que a todos, y en particular a mí, nos disgustó mucho haber quedado fuera de este torneo.

Les platico que acabo de ir a un museo muy bonito al que me llevó Alexandro (Álvarez); les confieso que no acostumbro mucho visitarlos, sólo lo hacía cuando me mandaban de la escuela, pero ahora sí lo disfruté.

Yo tengo mucha predilección por los juegos mecánicos, y en especial me gusta mucho Six Flags, un parque de diversiones de la Ciudad de México, que es grandísimo y muy visitado. La verdad es que me encanta subirme a los juegos, hasta parezco niño chiquito.

En Lima, donde normalmente resido, ya tuve la oportunidad de visitar un restaurante mexicano, y la comida estuvo rica. Comí tortillas y algunos platillos que se acostumbran mucho en mi país. Debo decirles que me fascinan los tacos de cochinita pibil y cuando voy a México, soy capaz de comerme hasta 20 en una sentada.

Con Alexandro y Adrián Cortés, con quienes vivo, me llevo muy bien. La verdad es que hemos hecho una bonita amistad acá.

La mayoría del plantel que conforma el Coronel Bolognesi, reside en Lima, junto con sus familias, mientras que nosotros, los jugadores mexicanos, obviamente convivimos mucho.

Con esto me despido, les mando un "hasta pronto" y espero tener mejores noticias para la próxima.

Su amigo Miguel Ostersen.

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