Había escepticismo en el ambiente y no porque España no hubiera demostrado a lo largo del campeonato que merecía el título. Más bien se trataba de esa historia que dice que no siempre gana el mejor, y encima España había co-ayudado a pensar -con sus resultados de los últimos 44 años- que no tenía la entereza que necesaria para ganar este tipo de torneos.

Para colmo de males, esos equipos históricos que jugaron muy bien pero que no campeonaron, esos reyes sin corona como la Hungría de de 1954 de Ferenc Puskás y la Holanda de 1974 de Johan Cruyff, cayeron nada mas y nada menos que contra Alemania, que siempre ganó viniendo de atrás.

España pudo vencer
todos los fantasmas (EFE)

Las estadísticas entre ellos tampoco favorecían a España, que solamente le había ganado un partido oficial en la historia, en aquella Eurocopa del '84 que España recordaba con el sinsabor del subcampeonato.

Pero claro, a pesar de que no nos llenaba el ojo ni a propios ni a extraños, todos decíamos lo mismo... Alemania es Alemania y se merece todo el respeto.

En las conferencias de prensa que nos tocó estar el día anterior, la tensión se podía cortar con un cuchillo... Joachim Low, Thomas Hitzlperger, Marcos Senna, Iker Casillas, Carles Puyol y Luis Aragonés nos mostaron sus sonrisas nerviosas y sus respuestas de compromiso porque no había cabeza para preguntas de ningun tipo... sólo para la final, que había que ganar.

Y llegó la hora de salir al césped del Ernst Happel, y las dudas se disiparon: Cesc Fabregas reemplazaría a David Villa y Michael Ballack jugaría a pesar de esa pequeña molestia en el gemelo.

Fue un planteamiento muy similar el que exhibieron Low y Aragonés: salir a ajustar en 3/4 de cancha y recuperar la pelota lo antes posible para después desequilibrar. Pero se notaba una mayor concentración en la marca de la selección española, en la cual Iniesta, Xavi, Senna y Silva manejaban el medio campo con más orden y mejor juego que su rival.

Klose y Lahm desequilibraron por el sector de Sergio Ramos, pero siempre encontraron la cobertura de Puyol y Marchena o las manos de Casillas.

España, por jugar con un quinto volante como Fabregas, sacrificó a Fernando Torres que jugaba de poste pero sin compañía.

Hasta que Aragonés decidió aplicar la misma variante que contra Rusia: volvió a aparecer Andrés Iniesta como un segundo delantero por izquierda y España empezó a desequilibrar.

Corría el minuto 33 cuando Fernando Torres, que ya había tenido un par de oportunidades (incluido un cabezazo estrellado en el poste) aprovechó un pase de Xavi, le ganó la espalda a Philipp Lahm y anotó ante un Lehmann que salía desesperado.

Se hacía justicia: España trataba mejor la pelota y Alemania no esgrimía argumentos como para superarla.

En el segundo tiempo, Alemania presionó, pero fue una presión más física y de velocidad que futbolística.

Los esfuerzos generosos de Ballack y de Schwensteiger resultaron insuficientes para llevar a Alemania al ansiado empate. Es más, estuvo España más cerca del segundo gol que Alemania de empatar.

Los 3' adicionales que dio Roberto Rosetti, en mérito a los 6 cambios realizados, tampoco pusieron en peligro el arco de Casillas.

España es un justo campeón que se ha despojado de 44 años de maleficios, con jugadores que supieron ser campeones olímpicos y juveniles en varias categorías, y hoy han dado el salto de calidad que toda la afición futbolera de España y el mundo le solicitaba.

Las 50.825 personas que estuvimos en el Ernst Happel nos vamos con la sensación y el buen sabor de boca de que ganó el que realmente lo mereció.

De Alemania qué podemos decir... me explayé en un artículo anterior al que títule: "Que fue de aquella Alemania", quizás allí, amable lector, encuentre usted las respuestas que hoy no encontró en el equipo teutón.

Las felicitaciones al tozudo Luis Aragonés, al que esta vez las cosas le salieron muy bien y a toda esa afición española que hoy por fin detuvo su via crucis.

Bienvenida España a la elite del fútbol mundial. Hoy perteneces al grupo de los elegidos, por que te lo ganaste en la cancha con esfuerzo y con fútbol.

VIENA -- Volvimos al Ernst Happel de la ciudad de Viena para apreciar esta segunda semifinal, que nos entregaría al rival de Alemania en este mismo estadio el próximo domingo 29.

España llegaba invicta y con el cartel de haber eliminado al actual campeón del mundo, además de haber dejado afuera en primera ronda a Grecia, que defendía el título de la Eurocopa.

Rusia había cambiado la cara de la mano de su figura Andrei Arshavin, que ingresó en los dos últimos partidos contra Suecia y Holanda.

Fue un primer tiempo en el que España dominó tanto en el juego como en las llegadas al arco rival -mientras que la Roja llegó en diez oportunidades, Rusia lo hizo solamente en cinco-. Aunque paradójicamente la jugada más peligrosa había sido una media vuelta de Roman Pavlyuchenko que Iker Casillas mandó al tiro de esquina con las yemas de los dedos sin que el colegiado Frank de Bleeckere ni su asistente de línea se percataran.

Cuando corría el minuto 30 David Villa cobró un tiro libre sin consecuencias en el arco ruso pero que le provocó un tirón que lo dejará fuera de la final. En su reemplazo ingresó Cesc Fabregas y Andrés Iniesta -de muy buena labor- se recargó sobre el lado derecho ocupando el lugar dejado por Villa.

Cuando arrancó el segundo tiempo las cosas no variaron mucho: España prevalecía en la cancha y la figura del equipo ruso Andrei Arshavin estaba simplemente desaparecido, borrado por el buen desempeño del mediocampo español.

Por eso no llamó la atención que en el minuto 50 Xavi Hernández, ubicado como centrodelantero, recibiera un centro desde el lado izquierdo de Andrés Iniesta, y abriera el marcador.

En ese momento Guus Hiddink, que no se había levantado en toda la noche del banquillo (no sabemos si porque se sentía muy seguro o simplemente porque no quería mojarse el saco en la lluviosa noche vienesa), no solamente se acercó a dar indicaciones al borde del campo, sino que mandó a la cancha a Diniyar Bilyaletdinov y a Dmitri Sychev para tratar de recomponer a su equipo.

Pero no hubo caso, Arshavin seguía sin aparecer y a un Roman Pavlyuchenko huérfano de compañía no le llegaban balones.

En el minuto 69 Luis Aragonés decide enviar al campo a Xabi Alonso y Daniel Güiza y el equipo español lejos de perder rodaje, ganó en frescura.

Y así fue que una Rusia que trataba pero que no era capaz, no pudo detener a una España que anotó dos goles más por parte de Daniel Güiza en el minuto 73 y David Silva en el 82, para correrle el telón a esta segunda semifinal.

Al término del partido un apesadumbrado Guus Hiddink reconoció la superioridad de España y resaltó lo hecho por sus muchachos.

Un parco Luis Aragonés dijo encontrarse feliz a pesar de que su inexpresividad no lo demostrara.

Lo cierto es que aquí en Viena miles de españoles cantaron "que viva España" hasta altas horas de la madrugada. Ni la lluvia, ni los posibles resfríos y disfonías pudieron detener la euforia que causó la actuación de la Furia Roja que anoche vistió de amarillo mostaza.

24 años tardó España en jugar otra vez la final de la Eurocopa. Pero que a nadie le quepa la menor duda que lo hizo de la mano de sus merecimientos.

BASILEA -- Regresamos a Basilea, donde todo empezó aquella tarde-noche en la que vimos a los checos derrotar a los suizos, que habáan armado la fiesta y se fueron sin nada.

Hoy estabamos desde temprano en el St Jakob-Park palpitando un partido que prometia, porque Turquía había jugado una buena Euro 2008 y, a pesar de sus lesionados y suspendidos, estaba dispuesta a seguir dando que hablar.

Del otro lado Alemania, a la que la historia y la lógica indicaban como favorita, y que aparecía con toda su artillería, salvo por una leve lesion de Torsten Frings que lo confinaba al banco momentaneamente, sobre todo para cuidarlo en el caso de una hipotética final.

Alemania ganó con el peso de la historia (AP)

El partido, como muchos de esta Euro y como casi todos los que jugo Turquía fue emotivo, porque estaba visto que a las palabras no se las llevaba el viento y que los turcos, con la voz que les quedaba, salían a dar su mejor recital.

Joachim Low mandó al equipo germano a taparle las salidas y los espacios a un cuadro turcoque una vez más salió respondón y no se dejo amedrentar por la consistencia física alemana.

Es tan así que cuando llegó el gol de Ugur Boral, todos pensamos que la historia volveria a repetirse.

Pero Bastian Schweinsteiger empató cuatro minutos después y volvió a poner las cosas como al principio.

Con ese marcador se irían al descanso, con una Turquía que fue mas peligrosa. De hecho, pego dos pelotas en en los palos e hizo esforzarse a Jens Lehmann en un tiro libre.

El partido en la segunda mitad nos hacía pensar en el alargue,cuando un error infantil de Recber Rustu y una cabeza bien metida por Miroslav Klose, inclinaron la balanza para Alemania en el 79'.

Estando sentado detras de la banca alemana y sabiendo de la experiencia que tienen para manejar estas instancias, el tema era para firmar y cobrar.

Pero Turquía tenía algo más para dar, fue en el minuto 86' cuando Semih Senturk hizo explotar a la hinchada turca en el St. Jakob-Park, incluída el banco de suplentes y el DT Fatih Terim.

Si el partido se hubiera ido al alargue, nos parece que hubiera sido lo más justo, por lo que nos entregaron los equipos en la cancha. Es más, si me apuran, diría que Turquía fue un poco más.

Pero en el futbol los goles no se merecen...se hacen.

Cuando se jugaba el ultimo minuto apareció ese gran lateral que es Philipp Lahm para ponerle el corolario al duelo.

Los 3' minutos que agregó Massimo Busacca todavía dieron chance a Turquia de un tiro libre que Tumer Metin mandó a la estratosfera.

Pasó Alemania, pero le costo muchísimo.

Hoy, los guerreros turcos dejan la Euro 2008 con el aplauso generalizado de un público que en todo el mundo se emocionó ante la bravura expuesta.

Ojalá en otros campeonatos que nos toque cubrir nos quede la satisfacción de irnos con las palmas rojas de tanto apludir como en esta oportunidad.

Gracias Fatih Terim... Gracias Turquía.

BASILEA -- Las semifinales están listas y se jugarán mañana y el jueves. Primero, en el St Jakob-Park de Basilea saldrán a la cancha Alemania y Turquía, y en el segundo partido se enfrentarán Rusia y España en el estadio Ernst Happel de la ciudad de Viena. Los cuatro equipos se jugarán su carta para meterse en la final.

ALEMANIA
Está identificada con los oros o diamantes por obvias razones, es una selección llena de blasones por donde se le mire, tanto a nivel europeo como mundial. Siete finales de la Copa del Mundo con tres títulos y cinco finales de la Eurocopa con tres trofeos, la avalan para ser denominada hoy por hoy, como la semifinalista de más experiencia en estos avatares.

Por si fuera poco, debido a la falta de títulos en los últimos 12 años, llegó sin ese cartel de favorito, que suele ser muy pesado. Para más datos se deshizo de Portugal, uno de los candidatos del torneo. Y por otra parte, tampoco quedan campeones mundiales, como para que le hagan sombra desde lo histórico.

Futbolísticamente no ha convencido, pero se lo sigue viendo sólido. Pensamos que si jugadores como Ballack, Lahm, Klose, Podolski o Schwensteiger, llegan a elevar su nivel en un 30 ó 40 por ciento serán muy difíciles de superar. Habrá que ver si los que saben en Alemania están a tiempo de "frotar la lámpara".

TURQUÍA
Identificada con las espadas. Tendría que buscar en los lugares más recónditos de mi memoria para encontrar un equipo turco como este, que haya dado tantas muestras de valentía, guapeza, mística y espíritu guerrero.

Un equipo que empezó perdiendo con Portugal y de allí en más sólo ha sabido darle satisfacciones a su seguidora hinchada, que además se encuentran por millares, tanto en Austria como en Suiza.

La particularidad de definir partidos con angustia ha sido la característica oficial de esta selección turca, que lo ha hecho en tiempo regular, en alargue y en penales, como para que no queden dudas, que si de luchar se trata, lo hará sin importar el límite de tiempo.

Suspensiones y lesiones serán su principal adversario en esta semifinal con Alemania. Esperemos que ese espíritu de lucha que ha sabido suplantar a una calidad futbolística menor, no se vea mermado en esta instancia.

RUSIA
La identificamos con los corazones. Algún tiempo ha tenido que pasar par ver a alguna selección del ex bloque soviético, darnos una demostración de buen fútbol.

Después de empezar de veras mal en esta Euro 2008, cayendo goleada estrepitosamente ante España, eran pocos los que pensaban, incluido este servidor, que Guus Hiddink podría recomponer lo que vimos en ese primer partido de Rusia. Pero el DT holandés lo hizo, y lo hizo bien.

De la mano del genio de Arshavin y de los goles de Pavlyuchenko, Rusia nos reenamoró de un fútbol que estábamos olvidando los que en otros tiempos fuimos románticos. Poco a poco llegamos casi a perder esa sensación de la fantasía inesperada brotada de los botines de "un duende con la 10 en la espalda".

Este es el regreso de un fútbol que por ser romántico no deja de tener equilibrio, a pesar de que sufre bastante cuando le cobran faltas en su contra, sin dudas, su punto débil.

Si en lo que queda de la Euro Arshavin sigue manteniendo la capacidad de desmarque y de esconder la pelota como hasta ahora, nos puede seguir dando satisfacciones.

ESPAÑA
Le concedemos los tréboles. La madre patria ha sabido regalarnos históricamente páginas de buen fútbol, pero generalmente brotada de las plumas fértiles de sus editorialistas.

A través de la historia, las mejores editoriales para enterarnos de los acontecimientos del fútbol en español han sido las de España, Argentina y México.

Pero páginas escritas en la cancha, España tuvo muy pocas. La mala suerte, los árbitros, el karma, el síndrome -hoy superado- de los cuartos de final, y una liga con demasiadas figuras extranjeras, han sido algunos de los llamados pretextos y/o factores a considerar en esta historia, que tiene muchos sinsabores y un solo logro real, allá por 1964, también en una Eurocopa.

El "esta vez sí se nos dará" lo vengo escuchando por más de 35 años, en los cuales los seguidores de la Furia Roja fueron actores principales de una película titulada "Me quiere... no me quiere...".

Hoy, después de eliminar a Italia es el único invicto y el paso siguiente debe ser el demostrarse a sí misma que el trébol natural puede convertirse en el ansiado trébol de cuatro hojas que en este caso sería obviamente el trofeo.

Esperaremos expectantes para ver cuál será el palo de la baraja, que se logre imponer... Ojalá que sea por esfuerzo y no por azar.

VIENA -- Volvíamos a Viena para ser espectadores de este último partido de cuartos de final que nos daría el semifinalista que nos faltaba.

La tensión era mucha: Italia y Espana con toda una historia detrás.

Italia con su cartel de grande colgado del cuello, a pesar de que en esta ocasión, como muchas veces, su fútbol no había convencido.

España había pasado como primero de su grupo, con puntaje perfecto, pero tenía que sobreponerse a la historia y al pesimismo de su gente.

Fueron 120 minutos en los cuales ambos tuvieron sus oportunidades y ninguno supo concretar.

Un partido muy táctico en el cual, ante la suspensión de Gattuso y Pirlo, Donadoni decide recomponer el medio campo con el regreso de Ambrosini y la inclusión de Aquilani.

Los fanáticos españoles, felices (Getty Images)

España encaró el duelo con el mismo equipo que había ganado los dos primeros partidos, ante Rusia y a Suecia.

Durante el correr del encuentro nos daba la sensación de que más que estar viendo un partido de fútbol asistíamos a una partida de ajedrez.

Espana quizo más pero no pudo, la falta de la puntada final, vaya usted a saber si por los nervios o por el gran partido que jugó Giorgio Chiellini, no le permitieron abrir el marcador en los 120'.

Italia, por su parte, aburrió. Tácticamente se paró muy bien en la cancha pero sin Pirlo y con Camoranesi y Del Piero en el banco "la azzurra" carecía de fantasía.

Luego en el segundo tiempo y con la misma temática, Luis Aragonés decide ir por el partido y manda a la cancha a Fabregas, Cazorla y Guiza. Donadoni le contesta incluyendo a Camoranesi y Di Natale.

Después de que se creara algo de espacio, tanto por las ganas que pusieron los ingresados como por el cansancio general, todo volvió a su cauce.

Las defensas prevalecieron sobre los ataques y los 22 jugadores esperaron el alargue.

Pero como al que no quiere sopa le dan dos platos, en el alargue la cosa no cambió, a pesar de que Donadoni decidió jugar su ultima carta con el ingreso de Del Piero, que algo intentó pero sin mucha relevancia.

En la ruleta de los penales nos tocó ver 2 arqueros que si no son los mejores del mundo, definitivamente están entre los 5 mejores. Y cada uno hizo su parte.

Hoy la gloria se la llevó Iker Casillas porque hizo clasificar a España pero no desmerece en nada a un gran arquero como lo es Gianluigi Buffon.

España no solamente espantó a sus fantasmas al eliminar a Italia sino también tiró por la borda el famoso "síndrome de cuartos de final",que la tuvo durante tantos años bajo el despiadado látigo de la crítica.

En los 120' terminaron iguales pero hay que admitir que a pesar de que no pudo concretar, España había buscado más y al final tuvo su premio... Enhorabuena.

BASILEA -- Tal parece que los cuartos de final de esta Euro 2008 serán una mixtura de sorpresas, emociones y satisfacciones.

Nos regodeabamos todavia del emocionante partido que habiamos vivido la noche anterior en Viena, cuando aparece éste de Basilea, y por la cabeza sesuda y analitica de uno se pasea la idea de que será el momento de Holanda.

Pero en la cabeza que definitivamente no estabamos era en la del DT de Rusia : El Señor Guus Hiddink.

No es la primera vez, y esperamos que no sea la última, que Hiddink nos regala una muestra de su conocimiento acerca de este deporte que nos apasiona tanto.

Recompuso un equipo que habia sufrido una goleada espectacular y justa a manos de Espana,´y hoy cuesta mucho creer que éste sea el mismo equipo de hace solamente 11 días.

Este es, en cambio, equipo que ya nos habia gustado y dado una muestra de su capacidad, sobre todo contra Suecia en Innsbruck, en los pies de Arshavin y Pavlyuchenko.

En los cuartos, Rusia jugó un gran partido y le ganó con total claridad a una Holanda que no pudo encontrar fisuras en la defensa rusa, salvo esas pelotas aéreas que aparecen como su punto flaco y que le dieron a Ruud Van Nistelrooy la oportunidad de empatar momentáneamente un partido que se moría en manos del rival.

Tobrinsky fue una de las figuras rusas (Getty Images)
Eran muchas las oportunidades de gol que Rusia no concretaba, y era en esos momentos que pensabamos que se le escaparía la clasificación por aquello de: "Goles que no haces...goles que te hacen".

De la mano de Andrei Arshavin, la estrella del Zenit ruso, flamante campeón de la copa UEFA, se reacomodo después del shock del empate y nos siguió regalando fútbol y goles para la alegria de su gente y de la gente que ama el fútbol.

Pavlyuchenko, Torbinsky y el mismo Arshavin fueron los autores de los goles que todavía repercuten en la cabeza de un decepcionado Marco Van Basten, que no encontró argumentos futbolísticos para poder contrarestar el juego que pusieron en St.Jacob Park los dirigidos por Hiddink.

El entrenador naranja se la jugó por Van Persie y por Afellay a la hora de los cambios dejando sin la posibilidad a Robben ni a Huntelaar,que en nuestro paladar futbolistico hubieran sido mejores opciones... Pero eso ya es llorar sobre la leche derramada.

Fueron 120 minutos, pero descansarán un día mas que su rival de mañana, que tendrá que jugar mucho y bien para ganarles a los que esta noche pusieron el futbol y los goles en Basilea.

Algunas veces el futbol no es justo...

Hoy lo fue...me voy contento.

VIENA -- Para ser honestos, antes del partido pensábamos que hasta aquí llegaba el equipo turco. Porque más allá de la noche milagrosa de Ginebra, cuando eliminaron a los checos, no le habíamos visto a este seleccionado la pasta que se necesita para jugar este tipo de torneos.

Pero hay equipos que son así, que reaccionan a los estímulos, que dan un partido memorable y que sobre esa actuación se apoyan para seguir trepando escalones.

Me viene a la memoria aquella Italia del Mundial España 82: casi dos años antes, el mismo equipo, pero sin Dino Zoff ni Paolo Rossi, había salido por la puerta falsa en el Mundialito de Uruguay. Se había despedido perdiendo con los Charrúas y empatando con los Naranjas de Holanda en la conmemoración de los 50 años del primer título mundial conseguido por los Celestes.

Ya en el Mundial, después de jugar mal y empatar los tres partidos de su grupo con Polonia, Perú y Camerún, se enfrentó a Argentina, que en ese momento era el campeon reinante. Le ganó 2-1 en un partidazo y a partir de ahí no se detuvo: derrotó a Brasil, Polonia y Alemania para coronarse Campeón del Mundo.

Claro, Turquía no es Italia ni tiene sus jugadores...¿pero alguien había pensado que llegaría hasta las semifinales,clasificando a punta de garra,de coraje y de orgullo? Le soy honesto: yo no.

Turquía nos quiere demostrar ahora de la mano del "expresivo" Fatih Terim que todo es posible. Quiere demostrar que su tercer puesto en el Mundial 2002 en Corea-Japón no fue casualidad.

Turquia se afirma y pide cancha, buscando convertirse en la Dinamarca de 1992 y en la Grecia del 2004.

Esta noche de Viena, tal como lo fue la de Ginebra, nos deja satisfechos de ver a un equipo guerrero y que no se da por perdido, ni aun estando perdido.

Estamos hablando de un EQUIPO... y quizás allí resida la fórmula de esta Turquía, que ha decidido no parar de regalarnos emociones. Porque más allá de Rustu Recber, Nihat Kahveci, Hamit Altintop y algo de Arda Turan, pensamos que en el esfuerzo colectivo está la fuerza de esta selección.

Una selección a la que, cuando le ganó a Suiza, no le dimos mucha importancia, pero que despues de deshacerse de checos y croatas, nos pone a pensar y nos invita a considerarla entre los candidatos.

El siguiente rival será Alemania, que tiene varias ventajas :
1) Un día más de descanso;
2) No ha jugado tiempos extra;
3) La experiencia;
4) Una camiseta que pesa.

Son factores que vale la pena evaluar, porque en estas circunstancias siempre "Alemania es Alemania".

Ahora, la pregunta es : ¿Será capaz Turquía de regalarnos otro milagro futbolero?

Habrá que esperar hasta el miercoles 25 en Basilea. Fatih Terim y sus inclaudicables guerreros tienen la palabra.

Saludos desde Viena.

BASILEA -- El partido se perfilaba interesante, porque aparecían sobre el papel dos estilos diferentes.

Alemania fue más y llegó a semifinales (AP)

Uno frontal y agresivo con tendencia a dar espectaculo, y otro especulativo, pero no exento de jugadores capaces, que aún no habían dado "El Do de pecho" en esta Euro 2008.

En un encuentro que hasta el minuto 22 se había desarrollado sin mayores sobresaltos, aparecieron dos goles alemanes en el lapso de cinco minutos para seminoquear a un cuadro portugues que pretendía hasta ese instante jugarle a Alemania como se le juega a un equipo cualquiera.

Los goles de Schwensteiger y Klose le comunicaban a Luiz Felipe Scolari y a todo el equipo portugués que todo se haría cuesta arriba.

Llegó el descuento de Nuno Gomez luego de un rebote que dio Lehmann a un tiro de Cristiano Ronaldo, en una de las pocas llegadas del equipo lusitano por el lado izquierdo, para ir 2-1 al descanso y volver a encender la esperanza en huestes portuguesas.

En el segundo tiempo todo fue ataque luso, hasta que a los 16 minutos Michael Ballack manda adentro de cabeza un centro que vino del lado izquierdo, conjugando un error en la salida del arquero Ricardo, un empujón que él le comete al defensor central Carvalho y la equivocación del arbitro Frodjfeldt, quien no cobró la infraccion.

Después de ese gol, todo fue desesperación ,falta de claridad y frustración en los ibericos, que quisieron cambiar violentamente el libreto, mutando los centros por disparos de fuera del area, con una total falta de puntería.

El gol de Helder Postiga en el minuto 87 llegó demasiado tarde para un equipo al que le fallaron sus individualidades, como Deco y Ronaldo, incapaces de descifrar el plan táctico alemán, que defendió casi todo el partido con una "Doble linea de cuatro" cuando ataco Portugal.

Alemania gano uno de esos partidos que hay que ganar, uno de esos partidos que son "De vida o muerte", uno de esos partidos en que el que pierde "Se va a su casa".

Portugal tenía por delante uno de esos examenes que había que aprobar para seguir adelante en busca de la ansiada corona, que una vez más... no se le dara.

Ya lo decía el famoso "Pancho" Puskas: "Para ser campeón hay que ganarle a Alemania".

El cuadro teutón, no nos llenó el ojo el día de hoy en lo futbolístico, pero sí nos conformó tanto en el orden que mostro, como en la aplicación táctica, y con eso, por lo menos hoy, le alcanzó.

Se tendrán que ver las caras con el ganador de Croacia vs Turquía, pero eso ya será otra historia.

Ya están entre los 4 mejores de Europa... por resultados... por futbol nos quedan debiendo.

do.

ZURICH -- Nadie sabia cómo iba a terminar el partido entre Holanda y Rumania. Los agoreros ya se habían pronunciado acerca de la "echada" que iba a tener como protagonistas a los holandeses, en favor de los rumanos.

Italia mostró actitud y clasificó para cuartos (Ap)

Lo que sí sabíamos quienes habíamos decidido venir al estadio Letzigrund en Zurich, es que no nos podíamos perder el encuentro entre el campeón y el subcampeón del mundo... y no nos equivocamos.

Lamentablemente para los intereses de Francia, el equipo galo sufrió una serie de infortunios que ayudaron a que Italia, con jugadores de mucha experiencia, manejara el partido.

La lesion de Franck Ribery, el penal y la posterior expulsión de Eric Abidal fueron factores que inclinaron la balanza a favor de una Italia, que no dejó pasar la oportunidad.

El equipo de Donadoni tuvo el carácter del que careció en el primer tiempo contra Holanda, con jugadores que corrieron mucho, destacando con luz propia la labor de Daniele De Rossi.

El jugador de la Roma, después de ejecutar el tiro libre que se desvi+o en Thierry Henry y se convirtió en el segundo gol italiano, corrió hasta el banco de suplentes y se fundió en un abrazo interminable con Marco Matterazzi, como brindándole el apoyo por haber perdido la titularidad con "la azzurra".

A Italia lo dieron por muerto antes de jugar, y si bien es cierto que cualquier equipo que ponga actitud, se convierte en candidato a salir adelante, selecciones como Italia, Alemania, Francia, Brasil o Argentina tienen esa casta que se necesita para salir adelante en este tipo de circunstancias.

Lo de Holanda y Rumania no me sorprendió, porque los rumanos habían sacado sendos empates, contra Francia y contra Italia, optimizando el error rival y jugando de contragolpe, y ahora las circunstancias le cambiaban el libreto: tenía que atacar.

Y para atacar a Holanda hay que tener mucho equilibrio, porque es muy fácil quedar descubierto con jugadores tan rápidos, a pesar de que hoy Marco Van Basten jugara con un equipo alternativo.

Renglón aparte para el goleador del Ajax, Klass Jan Huntelar, quien pide a gritos que un equipo grande de Europa lo contrate.

Volviendo a Italia vs Francia, Roberto Donadoni hizo un reconocimiento tácito de que se habia equivocado con la alineación, y hoy volvio a la titularidad el mediocampo y la delantera del Mundial 2006, con la inclusion de Antonio Cassano ante la ausencia de Inzaghi, Gilardino y Iaquinta.

Italia tiene suerte, dicen algunos; yo digo que a la suerte hay que ayudarla.

Hoy Italia hizo su parte... la suerte también.

GINEBRA -- Lo que se vivió el domingo por la noche en el estadio de Ginebra no tiene parangón y no por ser la primera vez que un equipo le voltea el partido a otro sobre el final. Tampoco porque un equipo que juega mucho mejor que otro, termina perdiendo ante el que parece inferior.

Turquía tuvo una noche de gloria (Getty Images)

No tuvo parangón porque fue el triunfo de la perseverancia ante la superioridad, que prefirió agazaparse para cuidar el resultado y terminó llorando la derrota... Y que conste que en esta oportunidad no fue su técnico, el Señor Karel Bruckner, el que mandó a defenderse a sus jugadores; el veterano DT se desvivía pidiéndoles que salieran.

¿Pero cómo empezó todo? Un primer tiempo en que la República Checa apretaba y jugaba mucho mejor que su rival, que llegaba poco y mal.

Cuando llegó el primer gol checo por intermedio de ese cabezazo de Jan Koller, nadie en el estadio de Ginebra se sorprendió.

Luego cuando empezó la última parte Jaroslav Plasil anotó el segundo y parecía cosa juzgada. Para más datos, Jan Pölak estrelló un tiro en el palo, lo que ya hubiera sido la demolición de Turquía.

Pero entonces sucedió lo impensado: República Checa retrocedió totalmente sus líneas y le entregó la pelota al equipo turco que era todo empuje, emoción e imprecisión.

El DT turco, el Sr. Fatih Terim, vivió intensamente el partido y no dejó de acicatear nunca a sus jugadores, que a veces por los mismos gritos destemplados de Terim, caían en el nerviosismo y la impresición.

Hasta que en el minuto 75 llegó el gol de Arda Turan para poner el marcador 2-1 y darle la esperanza de los penales al representativo turco.

Corría el minuto 88, el partido ya expiraba, y se dio el increíble error de un arquero experimentado como Peter Cech, que suelta una pelota relativamente fácil, Nihat Kahveci empata el partido, y explota la hinchada turca.

Para colmo de males le falla la trampa del fuera de juego a la defensa checa... 'Cartón Lleno', y a cobrar.

Se clasificó un equipo futbolísticamente inferior pero con mas corazón, un equipo que nunca renunció a la posibilidad de triunfar hasta que el árbitro pitara el final.

Por eso hoy recuerdo al cantautor uruguayo "El Sabalero", que en su tema Chiquillada dice: "Lindo haberlo vivido pa' poderlo contar".

Después del pitazo final, Peter Cech asumiendo su culpa, dejó tirados los guantes en el área checa, como quien clava la cruz de la penitencia. Yo pensé bajar a buscarlos, pero Kazim, se los llevó como trofeo de guerra de una noche memorable.

No creo que ningún "parroquiano" de la noche de Ginebra olvide este partido, por lo menos yo no lo haré, sería un pecado futbolero.

INNSBRUCK -- España es una selección que no solamente tiene que ganarle a los equipos que se paran enfrente: también tiene que ganarle a sus eternos fantasmas y a las critícas de la prensa local y extranjera, siempre presentes a la hora de "pegar el palo" (aunque admitamos que, la mayoría de las veces, con razón).

El cuarto puesto en el Mundial de 1950 (en Brasil) y la Eurocopa ganada en 1964 (en casa) ya quedan demasiado lejos en la historia futbolistica de La Furia Roja.

Francia tampoco le permitio en la Euro 1984 ganar el título, ya que de la mano de Michel Platini los galos se alzaron con su primer trofeo continental.

El sábado en Innsbruck, España salió a proponer e intentar ganar el partido contra un ordenado equipo sueco, que parecía resuelto a entregarle la pelota y salir de contragolpe.

España, con un mayor volumen de juego, abrió con justicia el marcador por intermedio del Niño Torres, aunque luego lo empató Ibrahimovic, que con toda la experiencia que posee, aguantó a Sergio Ramos y anotó.

Con el marcador 1 - 1 nos fuimos al descanso y la cara de los colegas españoles en el palco de prensa era una mezcla de decepción y resignación.

"¿Qué pasa? Faltan 45 minutos y Espana juega mejor que Suecia", le dije a mi colega español,que tenia cara de 'Ya perdimos'.

"Siempre nos pasa lo mismo", me dijo. "Arrancamos bien y luego nos caemos".

El día anterior, otro colega decía : "Adelante estamos bien... pero atras andamos bien flojitos".

A la larga, España ganó con gol del Guaje Villa en el minuto 92. Debo decir que fue totalmente merecido, a pesar de que no tuvieron las luces del primer partido contra Rusia. Es que no todos los partidos son iguales ni se juegan igual.

El trabajo de los DT, aparte de intentar hacer jugar bien al equipo que dirigen, es justamente apagarle las Luces a los que generan peligro en el equipo rival cuando este tiene el balón. Y eso fue lo que pretendio hacer el sábado el DT sueco, Lars Lagerback.

Pero volviendo a España, uno siente es que los propios españoles no cierran filas para creer que pueden lograr la ansiada copa.

Escuchaba la charla de dos aficionados al termino del encuentro y, en vez de festejar, andaban rogando que Rumania se clasifique, por el pánico que les produce enfrentar a Italia o a Francia en cuartos de final. Siempre los viejos fantasmas...

Es una lástima que piensen así, porque el sábado España demostró que, cuando las cosas no se le daban, "No está muerto quien pelea". Quizás este partido pueda marcar el punto de quiebre entre una España que duda y una España que cree.

Al margen de la calidad, la casta y el abolengo de los rivales, que también juegan, España necesita esa vuelta de timón. Si en esta Euro 2008 le gana a algún favorito o a algún grande (Italia, Francia, Alemania, Holanda o Portugal), por fin España comenzará a creer y se encamine al tpitulo que tan esquivo le ha sido a lo largo de la historia.

Ahora, la Furia Roja tiene la palabra. Saludos desde Innsbruck.

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