Aún para los fanáticos remontando a los días de West, Baylor y Wilt, es probablemente difícil pensar en los Lakers sin Kobe Bryant. La próxima temporada será su número 17 con la franquicia, el mayor tiempo que jugador alguno haya vestido la playera Lakers. Durante este tiempo, él ha sido sinónimo de campeonatos.
Los cinco que ha ganado. Los dos viajes adicionales a las Finales. Hasta su llegada fue con banderines y desfiles en mente. Aún con el acuerdo de Shaq cocinándose, canjear un centro como Vlade Divac por los derechos en el sorteo a un chico de preparatoria no se había visto jamás en 1996. Usted no hace un movimiento como tal sin imaginarse a Bryant como la pieza principal de una escuadra campeonil en un tiempo razonable. Fue un matrimonio de jugador y franquicia obsesionados con ganar. Ambas partes consideran ganar un campeonato, no como la meta, sino como la regla. Cualquier cosa menos que eso, como dijo Kobe luego de su entrevista de salida en el 2011, sería "un año perdido de mi vida".
Sin embargo, está la declaración de la misión. Y está la realidad.
En realidad, ningún equipo lo gana todo cada año.
En la realidad, el nuevo convenio colectivo hará casi imposible el ganar a la "manera de los Lakers", que ha involucrado mayormente la disposición de gastar. Obviamente, el éxito no viene puramente por gastar dinero como un marino borracho. Usted tiene que gastar sabiamente, y los jugadores tienen que hacer su parte tras esa inversión. Los Knicks han probado más allá de toda duda que usted no puede comprar títulos. Pero no hay duda de que el dinero tuvo que ver con el éxito. Y existir como franquicia que rinde impuestos de lujo pronto será castigado al extremo.
Y en realidad, de la manera en que los Lakers están construidos al presente no son contendores legítimos, aún con los reclamos (reconocidos como falsos) del vicepresidente de personal de jugadores Jim Buss o el gerente general Mitch Kupchak. Lo que es más, cualquier arreglo será difícil. Tiene un mini nivel medio y un dinero mínimo de veteranos disponible para agentes libres. Pau Gasol, Andrew Bynum y un teóricamente fichado y canjeado Ramon Sessions son los únicos activos de algún valor discernible, y es debatible cuánto reciban de vuelta. Derrick Williams, como potencial eje central por Gasol, no hace necesariamente mucho mejor a los Lakers, al menos por ahora. Josh Smith y Andre Iguoadala surgen en rumores, pero no parece tener mucha tracción. Y jugadores como Steve Nash, Dwight Howard y Deron Williams aparentemente no tienen interés en vestir el púrpura y amarillo (lo que en sí y de por sí se siente como un cambio de paradigma).
Además, si fuésemos honestos con nosotros mismos, el gigantesco contrato de Kobe no le hace ningún favor a los Lakers. Bien sea si piensa que está ridículamente sobre pagado, criminalmente sub pago o esté bien pago, el salario de Bryant dificultó el proceso de construir este equipo bajo el previo convenio, mucho menos en el actual. Bryant también sigue siendo un jugador de alto grado, pero su edad está asomándose, bien sea juzgado por la agilidad atlética, la chispa o el aumento a estar propenso a lesiones. Ya no es capaz de tomar en sus manos los partidos, particularmente en la recta final, de una manera efectiva, eficiente. (Esto no quiere decir que es incapaz, ¿pero apostaría su dinero a un resultado favorable?). Sí, la ciencia mágica alemana ha ayudado a sus rodillas y espero resultados similares para comenzar esta temporada luego del procedimiento pautado para este verano. Pero también espero que el trabajo pesado alcance a Kobe, tal como lo hizo en el 2011-12. A fin de cuentas, cumplirá 34 en su temporada 17, y con los partidos postemporada incluidos, Kobe ha acumulado el millaje equivalente de un veterano de 20 campañas. Un ciborg no estaría inmune a tanto golpe, mucho menos un mamba.
Gústenos o no, es justo preguntarse si un equipo con Bryant como el claro centro focal puede ganar todavía un título. O si continuar activamente armando alrededor de Kobe, sin preguntas, es todavía lo mejor para los Lakers como franquicia de cara al futuro.
Desde el 2008 y la llegada de Gasol, la organización se ha quebrado intentando maximizar los mejores años de Kobe. A Gasol se le dio una extensión lo suficientemente lucrativa como para convertirse en problemática al presente. Odom y Derek Fisher fueron fichados nuevamente tras tensas negociaciones, recibiendo éste último un contrato que puede ser argumentado fácilmente como por encima de su valor en el mercado. Metta World Peace recibió un pacto de cinco años aún con su trayectoria problemática. Inclusive movimientos menores como sumar a Steve Blake fueron parte de un enfoque de "ganar ahora". La juventud fue clasificada menos importante que la experiencia y selecciones de primera ronda han sido incluidos en acuerdos o vendidas. (Cierto, que eso también buscaba ahorrar dinero alrededor de los márgenes, pero aún así refleja un compromiso con el presente). El tiempo era esencial y los Lakers identificaron una ventana de ataque.
Quizás han subestimado cuánto tiempo se mantendría abierta. Quizás el resto de la liga los alcanzó. Pero sin un indulto de última hora, este plan de ataque puede haber agotado todas sus posibilidades. Seré el primero en admitir que pensaba que a este núcleo le resta un año más. Ya decidí que estaba equivocado, y considerando que los ejecutivos intentaron desmantelarlos, dudo que no esté de acuerdo con lo que piensan muy adentro. Mirando hacia adelante, "arriesgarse" puede ser demasiado caro sin una fundación legítima en su lugar. Aún si esto no incluye una reconstrucción total de inmediato, movimientos que moderadamente arriesgan el echar buen dinero por la ventana pueden ser evitados.
Lo anterior de seguro implica no más títulos en el futuro inmediato. Y quizás el comienzo de un periodo relativamente bajo en la historia de la franquicia.
Al fin y a la postre, eso está bien. En algún punto, los Lakers y sus fanáticos tienen que aceptar la idea de ser mediocres o malos por un periodo de tiempo para convertirse en verdaderos contendores nuevamente. Así fue cómo el Thunder se convirtió en lo que es hoy por hoy. Igual que los Bulls. Y mientras los Celtics y el Heat formaron sus Tres Grandes en una temporada baja, Boston pasó varias temporadas mediocres acumulando talento joven y selecciones del Draft para hacer posible la adquisición de Kevin Garnett y Ray Allen, además de que la transformación de Miami requirió extraordinarias circunstancias y un tiempo oportuno. Obviamente hay excepciones a la regla. Los Spurs parece nunca desvanecerse y la virazón entre la salida de Shaq y Kobe midiéndose el dedo para una cuarta sortija fue bastante rápida. Pero el mundo no funciona en general de esa manera, particularmente tampoco el futuro.
Como Kupchak señaló luego del draft del jueves: "Es un periodo de ajuste para la liga, y creo que la gente reconoce que escoger en el sorteo, administración del tope y el uso de tu tope salarial en perspectiva es probablemente bien, bien importante".
Así que, ¿cómo reaccionaría Kobe dada su naturaleza híper competitiva, su preocupación entendible sobre su legado y su reciente historia con la gira de radio, demandas de canje, etc.? En verdad, me imagino que todo estaría bien. Ciertamente no lo veo pidiendo una salida. (Y eso es afortunado, ya que sin duda Kobe es el jugador más complicado para mover en la NBA, entre su cláusula de no cambio, salario y el puñado de equipos con los cuales aceptaría jugar). Él es lo suficientemente inteligente para darse cuenta de que su carrera única podría ganar más mística como un Laker de por vida (podría decirse el más grande en la historia de la franquicia) con cinco sortijas en vez de politiquear su deseo de una sexta. Es también una cosa el demandar un canje cuando tus mejores años aparentan estar esposados a los Smush Parker y Kwame Brown. Es otra cosa el pedir una salida nuevamente a sus casi 34 años luego de que la gerencia accedió a tus demandas con nóminas de campeonato dos años corridos. Kobe adoptaría el personaje de un tipo que quiere salirse cuando las cosas no son perfectas, dañando toda la buena voluntad que ha armado como líder. Eso no se ve bien en un seguro miembro del Salón de la Fama en su primera elección.
Privadamente, Bryant ciertamente podría desilusionarse con temporadas decepcionantes en el 2013 y 2014. Francamente, estaría decepcionado si no lo fuesen. Pero a menos que un equipo se liquide completamente de talento, y utilice a Kobe transparentemente como una atracción de circo para vender boletos, pienso que será un buen soldado. Si los Lakers al menos se mantienen competitivos, no anticipo problemas.
Y quién sabe, quizás no llegue a esto tan rápidamente. Kobe ha mantenido su confianza en la gerencia y en la franquicia con una habilidad sobresaliente para caer de pies. Quizás resta un conejo que pueda salir del sombrero durante la titularidad de Bryant. Pero cualquier fanático Laker (y me cuento ciertamente entre ellos) puede ser mejor servido preparándose para un cambio en el paradigma, aún manteniendo los dedos cruzados esperando una sorpresa agradable.

Nathaniel S. Butler/NBAE/Getty ImagesKobe Bryant fue escogido originalmente por los Hornets

AP Photo/David J. PhillipBryant ha levantado cinco trofeos de campeonato en su carrera
Comentarios
+ Añade tu comentario
Leer más comentarios