David Ortiz comienza el martes su última estadía en el Bronx, un lugar, que por muchas razones, ocupa un lugar muy especial en la carrera del toletero dominicano de los Medias Rojas de Boston. El jueves, en su último partido en Yankee Stadium, Ortiz será honrado por sus enconados rivales.

Los Yankees de Nueva York anunciaron desde enero que tendrían una ceremonia de reconocimiento para Ortiz, quien anunció su retiro en noviembre pasado, pero no fue hasta hace dos semanas que revelaron que la misma tendría lugar el jueves, antes del último juego de la serie. En cierta forma, los rayados estarán devolviendo el favor a los Medias Rojas, que homenajearon a Mariano Rivera y Derek Jeter en Fenway Park en sus despedidas, en los últimos dos años.

Los Yankees son el gran enemigo de los Medias Rojas y uno de los clubes más castigados por Ortiz, quien dejará las Grandes Ligas al final de esta temporada como el bateador designado más productivo de la historia. Por otro lado, Nueva York es el hogar de la mayor comunidad dominicana en el extranjero.

"Siempre es un placer jugar en New York, que para mí y todos mis compatriotas es un lugar muy especial. Tengo gran respeto por la organización de los Yankees", dijo Ortiz a ESPN Digital en la víspera de la última serie del año entre las grandes bestias de la División Este de la Liga Americana.

"Nueva York no es una ciudad cualquiera para los dominicanos. Tenemos como tres millones de compatriotas en esta ciudad", dijo Ortiz. Sobre los reconocimientos que ha recibido este año, incluyendo el que tienen preparado los Yankees, agregó: "Eso no es normal. Las cosas pasan, pero no de la noche a la mañana. Uno se lo gana".

Ortiz, un 10 veces Todos Estrellas y uno de cuatro paloteros que han pegado 600 dobles y 500 jonrones en las ligas mayores, batea .307 con 53 jonrones, 75 dobles y 171 carreras impulsadas en 1,043 turnos contra los Yankees. Eso incluye .308 con 52 jonrones y 162 impulsadas en 222 partidos desde que se unió a los Medias Rojas en el 2003. Ted Williams (62) es el único jugador de Boston con más cuadrangulares de por vida contra Nueva York.

Algunos de los principales "highlights" de la carrera de "Big Papi", quien tiene 31 jonrones, 31 dobles y 67 impulsadas en el Bronx (16 H4, 19 H2 y 35 impulsadas en el viejo Yankee Stadium y 15 H4, 12 H2 y 32 impulsadas en el nuevo Yankee Stadium), ocurrieron contra los Yankees, comenzando en el inolvidable otoño del 2004, cuando Boston logró el primer regreso de un 0-3 en una serie de playoffs de siete juegos para ganar ocho choques consecutivos y su primer campeonato en 86 años.

En la final de liga de esa temporada, la segunda de Ortiz con Boston, los Yankees ganaron los primeros tres partidos y estaban al frente 4-3 en la novena entrada del juego 4, a tres outs de avanzar a la Serie Mundial, a expensas de su odiado rival, que no ganaba desde 1918.

Pero los Medias Rojas empataron 4-4 en su última oportunidad en Fenway Park y en el inning 12, Manny Ramírez bateó sencillo contra el relevista Paul Quantrill y Ortiz siguió a su compatriota con un cuadrangular de dos carreras que mantuvo con vida a Boston en la serie.

David Ortiz
AP Photo/Kathy WillensDavid Ortiz le ha conectado 53 cuadrangulares a los Yankees en su carrera, la tercera mayor cantidad ante un equipo en particular.
En el quinto juego, Yankees y Medias Rojas estuvieron empatados 4-4 hasta la entrada 14, cuando Ortiz pegó un sencillo contra el mexicano Esteban Loaiza para dejar a los Mulos tirados en el campo por segundo día consecutivo.

De regreso a Nueva York, Boston también ganó el juego 6 y en el séptimo y decisivo, "Big Papi" despachó un cuadrangular de dos carreras en la primera entrada para marcar el tono de una paliza 10-3 que mandó a los Medias Rojas a la Serie Mundial. Ortiz fue el Jugador Más Valioso (MVP) de la final del joven circuito y siguió encendido en la Serie Mundial, donde Ramírez fue el MVP, ayudando a Boston a barrer a los Cardenales de San Luis para conseguir el anhelado título que esperó por cerca de un siglo.

"Mi carrera ha estado llena de momentos emocionantes, pero lo que pasó en el 2004 en la Serie de Campeonato es lo máximo. Eso rompió el hielo", dijo Ortiz, quien también ganó la Serie Mundial en 2007 y 2013 y fue el Jugador Más Valioso del último clásico de otoño de los Medias Rojas.

Durante la serie en Nueva York, es muy probable que Boston asegure el banderín de la División Este, ya sea con un triunfo ante los Yankees o una derrota de los Azulejos de Toronto Blue Jays ante los Orioles de Baltimore Orioles. Será el tercer banderín y la octava aparición en playoffs para los Medias Rojas en la era Ortiz.

A los 40 años de edad y en su última temporada como pelotero activo, Ortiz ha conseguido un desempeño con ribetes históricos y es uno de los buenos candidatos que tiene la amplia lista de candidatos al premio Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Un galardón que nunca ha sido otorgado a un jugador que se desempeñe mayormente como bateador designado durante la temporada.

"No todos tenemos la oportunidad de tener una buena temporada en el año de retiro. La gente me ha hablado mucho de eso y aunque no había reparado mucho, creo que la temporada va de acuerdo a tu preparación y el respaldo. Tenemos muchos jugadores que están poniendo números escandalosos y eso me quita presión", dijo Ortiz, quien encabeza la Liga Americana en dobles (48), slugging (.632) y OPS (1,039); es segundo en bateo (.321), OBP (.406) y carreras impulsadas (124), y octavo en jonrones (37).

En una carrera de muchos candidatos, Ortiz tiene de favorito a su compañero de equipo Mookie Betts.

"¿Ahora mismo? El jardinero derecho de nosotros está fuera de liga. A Ese muchachito le saco su comida aparte. Mookie está teniendo una temporada increíble", dijo Ortiz.

"Hanley [Ramírez] está teniendo una temporada de ensueño, si vamos a Baltimore, mi hermanito [Manny] Machado está teniendo una temporada única, en Toronto Edwin [Encarnación] está teniendo gran temporada, entre otros", dijo. "Hay muchos jugadores ahora mismo que tu diría ´wao´, va estar reñida esa pelea. Pero vuelvo y repito, el jardinero derecho de nosotros no ha parado desde el primer día hasta hoy", agregó.

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NUEVA YORK -- Yankees de Nueva York aprovechará el último partido de la temporada contra su odiado rival Medias Rojas de Boston para homenajear al toletero dominicano David Ortiz, uno de sus mayores verdugos de todos los tiempos.

Para completar el surrealismo del acto, se espera una noche gris y fría en el Bronx, cuando los recién coronados campeones de la División Este de la Liga Americana salten al campo contra los Yankees locales. El zurdo Henry Owens abrirá por Boston y CC Sabathia por los locales.

"David Ortiz se merece todos los homenajes que le hagan. Ha sido un extraordinario bateador y un gran dominicano en Grandes Ligas", dijo el sensacional novato dominicano de Nueva York, Gary Sánchez. "Esta es la noche de Big Papi, aunque queremos ganar el juego", agregó.

Se espera que participe en la ceremonia el gran relevista panameño Mariano Rivera, una de las figuras más brillantes en la historia reciente de los Yankees y un gran amigo de Ortiz. Boston homenajeó a Rivera y al torpedero Derek Jeter en Fenway Park durante sus tours de retiro.

Ortiz, quien se marchará de las ligas mayores al final de esta temporada, ha pegado 53 jonrones de serie regular contra los Yankees, 52 desde que se unió a los Medias Rojas en el 2003. Los Yankees han preparado una ceremonia antes del choque del jueves para honrar a un hombre, que entre otras cosas, fue el artífice del regreso histórico de Boston en la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2004.

"Creo que todo el mundo del béisbol, incluyendo los Yankees, me han entregado más amor del que podría esperar un jugador. Me siento sumamente honrado", dijo Ortiz, quien compite por el premio de Jugador Más Valioso en su vigésima y última temporada en Grandes Ligas.

Ortiz batea .316 con 48 dobles, 37 jonrones y 124 carreras impulsadas para ayudar a que Boston avanzara a postemporada por séptima vez y atrapara su tercer título divisional desde el 2003. Boston, que no había ganado un título de Serie Mundial desde 1918, tiene tres en la era Ortiz. Nueva York, el equipo más ganador de la historia, solamente ha ganado una vez en esos 14 años.

"Es increíble, uno se pregunta porque se retira", dijo Joe Girardi, el manager de Nueva York. "Me gustaría pensar que se arrepentirá, pero voy a aconsejarle que se vaya", agregó Girardi medio en serio, medio en broma.

"Todos vamos a extrañar a Big Papi, pero creo que nosotros estaremos felices de no tener que enfrentarlo más", dijo el relevista dominicano de los Yankees, Dellin Betances.

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Cuando David Ortiz anunció en noviembre pasado que la del 2016 sería su última temporada como jugador de béisbol dejó en claro que se va porque ya no puede aguantar el dolor de sus estropeados talones y no porque dudara de su capacidad para seguir bateando pelotas durante un par de años más.

Ortiz anunció su decisión el día de su cumpleaños 40 y un mes después de que finalizó la temporada con 37 jonrones, 37 dobles y 108 carreras impulsadas y logró ingresar al club de los bateadores con 500 cuadrangulares en las ligas mayores.

Estaba claro que la decisión no tenía nada que ver con el desempeño en el campo, pero sí con la calidad de vida que quería vivir luego de su carrera.

Después de todo ¿de qué vale acumular fama y fortuna y no poder disfrutar ninguna de las dos por estar postrado en una silla de ruedas o una cama de hospital?

"Me siento feliz por haber decidido mi partida en mis propios términos. Quiero que me recuerden como alguien que se fue cuando aún podía hacerlo bien en el terreno", dijo Ortiz a ESPNdeportes.com ese inolvidable 18 de noviembre. "Me voy a preparar como todos los años para tratar de ayudar a Boston a ganar otro campeonato, pero luego de eso, comenzaré a pensar en hacer otras cosas", agregó.

David Ortiz
AP Photo/Haraz N. GhanbariOrtiz jugó en cinco ediciones de la Serie del Caribe, pese a que su equipo Leones del Escogido no fue el representante en esos años, y en las primeras dos versiones del Clásico Mundial.
Y entonces, cuando "Big Papi" está haciendo exactamente lo que prometió y lo que ha hecho por los últimos 20 años -- desmoralizar lanzadores con enormes y dramáticos batazos -- surgen dos espontáneos movimientos, uno internacional y el otro local en República Dominicana, solicitando a Ortiz que reconsidere el retiro y que de mantenerlo, lo rompa para participar en el Clásico Mundial de Béisbol del 2017.

Incluso #NoteretiresDavid y #PapiPalClásico son dos etiquetas populares en las redes sociales.

Exceptuando a los leales e incondicionales miembros de la "Nación Medias Rojas", que han apoyado a Ortiz en las buenas y las malas por la mayor parte de los últimos 14 años -- un par de abucheos ocasionales no deberían impactar el récord general de los aficionados en Fenway Park --, la mayoría de esos que piden al bateador designado de Boston que siga jugando son los mismos que asombrosamente querían retirarlo en los primeros meses de la temporada del 2009 (¡hace siete años!) y los mismos que inundarán los programas de radio para exigir la cancelación inmediata del tipo si no está compitiendo por la triple corona del bateo en las primeras dos semanas de la próxima temporada.

Mucha gente lo ha olvidado (recuerden esto: "el malagradecido no tiene memoria") pero en el 2009, Ortiz bateó su primer jonrón el 20 de mayo y no consiguió el segundo hasta el 6 de junio, lo que desató la campaña #FueraPapi nada y más y nada menos que, asombroso, en República Dominicana. Ortiz, como siempre ha hecho, se repuso pegando siete jonrones mensualmente para terminar el año con 28 vuelacercas y 99 carreras impulsadas.

Al menos dos veces más en las siguientes temporadas, Ortiz tuvo que sentarse a explicar que las malas rachas son normales, incluso para los mejores bateadores de la historia, entre los que se encuentra, y solicitar que le tuvieran paciencia.

Ahora que decidió marcharse bajo sus propios términos, el mejor bateador zurdo de la rica historia del béisbol quisqueyano debería ignorar los cantos de sirena que le recomiendan seguir.

Sin importar que consiga una triple corona o gane su primer premio de Jugador Más Valioso, Ortiz debe mantener su plan de marcharse justo después de que los Medias Rojas jueguen su último partido del 2016. El no necesita jugar en el Clásico Mundial -- programado para marzo, o sea, cinco meses después de su retiro -- para reconfirmar su dominicanidad.

Papi jugó en cinco ediciones de la Serie del Caribe, pese a que su equipo Leones del Escogido no fue el representante en esos años, y en las primeras dos versiones del Clásico Mundial.

Ortiz ya cumplió con su carrera, su familia y su país. Papi, "váyase en paz, mi compadre váyase en paz", como dice uno de los merengues más tradicionales de República Dominicana.

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