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Hay esperanza en New England

Al menos pinta interesante el roster que se está armando en New England, habrá que ver después cómo funciona ya todo en acción

La agencia libre de la NFL se puso en marcha con una versión revolucionada de los New England Patriots, un listado de movimientos que muchos juzgan como desesperados, pero para mí, es simplemente la muestra de que vuelven a la carga, a pelear por recuperar su división.

La fortuna combinó dos elementos súper importantes, el recorte en el tope salarial, provocando tantos equipos con reajustes de contratos y liberando jugadores, sumado al presupuesto que ya de por sí tenía New England para salir a gastar.

Pero en general, sus compromisos no son a largo plazo, algo así como 'vámonos a vivir juntos por uno o dos años y ahí vamos viendo que tal nos va, pero nada de hablar de matrimonio', que después del divorcio vivido con Tom Brady, Bill Belichick ya no se casa con nadie.

Pues bien, se entendía que, justamente tras la salida de Tom Brady, mantener al equipo siendo contendiente lucía sumamente complicado para los Patriots, ya mucho mérito tenían al haberse mantenido dos décadas con resultados exitosos. Y no solo era la salida del quarterback más ganador en la historia del Super Bowl, también fue el equipo con la mayor cantidad de jugadores que decidieron no jugar la temporada 2020 por temas de COVID-19.

Se perdieron postemporada por primera vez desde 2008, quedando como terceros en el Este de la AFC. Con una temporada de 7-9 y 21 jugadores convertidos en agentes libres, entre ellos, nombres como James White, Rex Burkhead, Nick Folk, Terrence Brooks y Cody Davis. La buena noticia es que Patriots contaba con buen espacio en el tope salarial, la mala es que eran demasiados huecos que llenar, y para empezar con el rearmado de la casa lo primero era saber quién estaría en el centro del ataque, quién lanzaría los balones.

Dentro de sus principales necesidades, estaba por supuesto la de quarterback, que más allá de arreglarse con Cam Newton, faltaban receptor abierto, alas cerradas y frontales, en sí, mejorar una ofensiva que terminó como la sexta peor unidad de la liga no solo en yardas totales, sino también en puntos anotados, junto con un ataque aéreo (el tercero peor en la NFL), que promedió solo 180.6 yardas por juego.

Belichick quería ser más agresivo, nunca le había tocado hacer una reconstrucción como tal, jamás el equipo de Foxborough se había visto tan movido en la agencia libre. Claro que caló hondo lo hecho por Tom Brady en Tampa en su primer año con los Tampa Bay Buccaneers consiguiendo el título. Y para lo orgulloso que es ‘el Monje’, necesitaba moverse, aunque no se concrete llegar de nuevo a postemporada, pero al menos tomando el riesgo, siendo temerario en sus decisiones aun a su edad y tras tantos años de dirigir en esta liga, no se aferró a las formas del pasado, sabe que necesita callar bocas, todas las que han apuntado a que el éxito de la franquicia en años pasados se debió únicamente a la permanencia de TB12.

Y entonces, había que confiar en lo mejor disponible, lo más a mano, Cam Newton, que el año pasado no empezó mal, hasta diría que fue una grata sorpresa en Semana 1, considerando que no hubo pretemporada ni minicampamento, aprendiendo el sistema del coordinador ofensivo Josh McDaniels, sin haber tenido la oportunidad de ponerlo en práctica, viniendo además de lesiones, tanto de hombro como de pie, y que necesitaba revalorizarse tras su hostil salida de Carolina Panthers. Pero lastimosamente, después de su contagio de COVID-19 desapareció, física y anímicamente, 15 partidos de titular con saldo de 7-8. Aún no sabemos si es todo lo que traía Newton en el brazo y/o en las piernas, lo visto arrojó que no estaba bien rodeado, no tenía a quién lanzarle y tampoco tenía protección, quiso invocar a los viejos tiempos como 'SuperCam' y solo resultó en ocho pases de touchdown Y 10 intercepciones. A mí me da la sensación de que aún no hemos visto la forma real de Newton, puede ser que me equivoque, pero elijo confiar una campaña más.

Ahora lo firman por un año y aproximadamente 14 millones de dólares, pero en realidad se trata de 2 millones por firmar, más 1.5 millones de salario base, y otros 1.5 si entra en todos los partidos de titular, es decir, un contrato con truco. No necesariamente llegará a esa cifra final, depende de un montón de variables, entonces no resulta tan mal que se lo aseguren para tener quien lance, aunque no sea su plan-A, pero sino encuentran algo mejor en el mercado al menos se ocupan de rodearle con más armas al ataque.

Además, se habla de 'afinidad' entre head coach y quarterback, palabra que se extiende a lo que supuestamente genera Cam en el vestidor. No solo la institución y Belichick han mostrado su confianza en él, sino cada jugador reclutado en esta agencia libre, porque la primera pregunta que había que responder al momento de negociar es ¿quién me va a lanzar los pases? ¿A quién debo proteger? Si Newton ya no es el mismo de ese año de jugador más valioso en el 2015, algo al menos quedará para que varios crean que su temporada 2020 fue obra de malas combinaciones.

Entonces, ¿fue apuesta arriesgada retener a Cam Newton?, por lo menos este año se están esforzando para que no haya pretextos, rodearlo de mucho talento a base de billetazos, llenando varios huecos que tenían, lo cual no significa que vaya a ser la única opción, aun puede ser el "mientras tanto" en la posición, y ver si terminan reclutando a alguien para el futuro en el próximo draft, en el cual tienen el N° 15 global, pero no descartemos algún movimiento de último momento para conseguir a uno de los mejores mariscales de la nueva generación.

Se habla en Boston del particular agrado por los prospectos Justin Fields y Trey Lance. Fields se proyecta como una de las 10 primeras selecciones y podría ser el tercer mariscal de campo elegido después de Trevor Lawrence de Clemson, y Zach Wilson de BYU. Los Patriots tienen 10 selecciones en total este 2021, por lo que podría darse un intercambio al Top-10 para tomar a Fields, y de ser así sería un aterrizaje perfecto, teniendo a Cam Newton para aprender desde la banca mientras se desarrolla y se ajusta al nivel profesional.

Pinta, al menos, interesante el roster que se está armando en New England, habrá que ver después cómo funciona ya todo en acción, pero Patriots tendrá el regreso de elementos que optaron por no jugar en 2020 como el linebacker Dont'a Hightower, y pendientes también de la evolución de Julian Edelman por una lesión de rodilla que lo limitó a solo seis juegos el año pasado y que se sigue rehabilitando.

Ha regresado el tackle izquierdo Trent Brown, proveniente de Las Vegas Raiders y eso mejora muchísimo su línea. Se hicieron también de Jonnu Smith uno de los mejores alas cerradas en el mercado, que junto a Hunter Henry a quien firmaron por tres años proveniente de Los Angeles Chargers, pueden revitalizar tan importante posición en el esquema de Bill Belichick.

Apenas un día después de que New England aceptara los términos con Ted Karras quien estuvo en la organización del 2016 al 2019, los Patriots firmaron de nuevo a David Andrews, uno de los mejores centros de la NFL, y además ya tenían a los guardias Michael Onwenu y Shaq Mason. El linebacker Matthew Judon es el jugador defensivo más dominante en unirse al equipo, se lo quitaron a los Baltimore Ravens que trataban de retenerlo. Jalen Mills es un buen fichaje considerando el dinero pagado.

Bill Belichick sabe cómo explotar a un jugador en el buen sentido de la palabra, sacar aún más de ellos incluso pasando su época top, y está junto con Josh McDaniels apostando por construir algo distinto.

Tenían la pasta y ganas de gastarla, ahora falta que comience la fiesta para lucir las inversiones hechas, o como dice mi suegra, "si lo vas a usar bien, es baratísimo; si no lo vas a usar bien, entonces resulta ser carísimo".