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Potros campeones

CANCÚN (EFE) -- El Atlante empató sin goles con el también mexicano Cruz Azul, ganó la Liga de Campeones de la Concacaf y representará a esa Confederación en el próximo Mundial de Clubes de la FIFA.

Los Potros de Hierro del Atlante, que habían triunfado (2-0) en el partido de ida de la final, administraron el partido y el marcador en el partido del martes, que se disputó en el estadio Andrés Quintana Roo, de la ciudad balneario de Cancún, en el Caribe de México.

Como locales, los Potros de Hierro se limitaron a plantarse bien atrás, lo que resultó suficiente ante el Cruz Azul, un rival con poco entusiasmo y que quedó en el último lugar del Torneo Clausura 09 del fútbol mexicano.

Atlante dominó en el primer tiempo con superioridad en el medio campo, pero fue Cruz Azul el que tuvo las oportunidades más claras de gol, aunque careció de contundencia.

En el minuto 12, el centrocampista Gerardo Torrado, del Cruz Azul, sirvió un pase a su compañero Alejandro Vela, quien llegó al área con todo a favor, pero se desesperó y el portero del Atlante, el argentino Federico Vilar, integrante de la selección de su país, conjuró la situación.

El argentino Gabriel Pereyra causó peligro con un tiro libre en favor de los Potros de Hierro, a los 22 minutos, pero el guardameta del Cruz Azul, Alfonso Blanco, reaccionó bien.

Los azules estuvieron cerca del gol dos veces consecutivas, en el minuto 34 con un remate de zurda del paraguayo Christian Riveros, despejado de manera admirable por Vilar, y en el 35 con un cabezazo de Julio César Domínguez.

Para la segunda mitad, Cruz Azul comenzó agresivo en busca de los dos goles que necesitaba para por lo menos forzar a la prórroga, y en el minuto 47 estuvo cerca de anotar en una jugada del paraguayo Pablo Zeballos, quien vio adelantado a Vilar e intentó un remate desde afuera que no prosperó.

A partir de ahí, Atlante recuperó el dominio y aunque el partido fue aburrido por momentos, sirvió a los Potros de Hierro para ganar la final 2-0 gracias a sus dos goles como visitante en la ida.

El técnico de Cruz Azul, Robert Dante Siboldi, sustituyó con jóvenes a los paraguayos Riveros, Zeballos y Carlos Bonet, pero su equipo siguió sin funcionar y con pocas ganas de buscar las anotaciones necesarias, lo cual facilitó la labor de Atlante, que sin dar su mejor juego se coronó campeón.