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1-1. La venganza inglesa tendrá que esperar

JOHANNESBURGO -- Inglaterra tendrá que esperar para tomarse la revancha de la derrota frente a Estados Unidos en el único partido de un Mundial que les había enfrentado, hace 60 años, ya que el estreno del grupo C terminó con el primer empate de la historia entre los dos equipos (1-1).

La derrota inglesa en 1950 (1-0), en Belo Horizonte, obró en la memoria colectiva del fútbol inglés para estimular el apetito de la escuadra de Fabio Capello, que llegó a Sudáfrica con el propósito de alzar su segunda Copa FIFA. La primera data de hace 44 años.

El partido respondió a las expectativas. No habían transcurrido ni cuatro minutos cuando, en un saque de banda, el balón llegó a Heskey en la frontal del área, cedió a Gerrard y el capitán encontró hueco, cruzando por bajo a la izquierda del guardameta Howard.

Vistazo estadístico

  • Estados Unidos registró un porcentaje de pases completados de 66.8%, el segundo más bajo desde que la estadística comenzó a ser calculada en 1966.

  • La única vez que los estadounidenses han registrado un porcentaje más bajo fue en el empate 1-1 contra Corea del Sur en 2002 con 66.4%.

  • Desde 1966, sólo siete equipos han ganado un partido con un porcentaje de pases completados menor a 67% (7-10-20 en esas instancias). (Información de ESPN)

El juego estaba muy trabado, con el balón mucho tiempo en el aire y los marcajes muy estrechos, pero el gol desbarataba de raíz los planes defensivos de Bob Bradley.

En el m.19, Landon Donovan puso un balón en la cabeza de Altidore, que no acertó a rematar de lleno, pero inmediatamente después, en el área estadounidense, Aaron Lennon se quedó solo, algo escorado, ante el portero y no se atrevió a rematar directamente. Su centro fue despejado por la defensa.

Sin complejos ante unos rivales a los que conocen bien de la Premier inglesa, los norteamericanos empujaron de medio campo hacia arriba con gran aparato físico. Ahí se puso de manifiesto la disciplina táctica italiana de un Capello vociferante que defendió hasta con siete hombres.

En el m.41, llegó la jugada de "zapping" televisivo. Dempsey lanzó desde fuera del área. Era un balón sin aparente dificultad para el portero, pero se le escapó de las manos a Green para alojarse en su portería. La cara del guardameta era un poema, igual que la de David Beckham, vestido de calle en el banquillo.

Había que volver a empezar. Tras el descanso, en el m.52 Heskey disparó contra el portero, sin nadie más por delante. Inglaterra llegaba arriba con más facilidad, pero su mejor hombre de ataque, Wayne Rooney, seguía sin aparecer.

Estados Unidos vivía de los centros de Donovan a la cabeza de los centrales, siempre peligrosos ante un Green inseguro bajo los palos que se redimió en el m.64 al despejar un disparo a bocajarro de Altidore, que penetró casi hasta el área chica por la izquierda.

Las ocasiones inglesas se sucedieron. Rooney agarró un disparo terrorífico que salió rozando el poste en el m.75, Heskey tiró desviado en buena posición, Lampard no pudo empalmar un pase de la muerte. El meta Howard tuvo mucho trabajo y todo lo hizo bien. Por primera vez en diez partidos, Inglaterra y Estados Unidos han firmado un empate.