Un hueco sin precedentes

Los Yankees de Nueva York se encuentran en una situación que no han visto antes y con pocas respuestas a muchas de sus interroganes

Por JAYSON STARK

FRUSTRACIÓN
Bernie Williams no ha podido encontrar su ritmo
( )
PHOENIX -- Repentinamente, los campeones no se sienten muy bien.

Necesitan unas Tylenol. Quizás un par de bebidas frías. Pero más que nada, los Yankees de Nueva York necesitan que Randy Johnson y Curt Schilling se pierdan en camino al aeropuerto - y se mantengan perdidos por una semana más.

"Son grandes lanzadores," dijo Chuck Knoblauch el domingo luego de que los Yankees fueran dominados por Johnson. "En realidad han sido todo lo que han dicho que serían".

No importa de que ángulo los mires, los campeones están perdiendo esta Serie Mundial contra un equipo de Arizona que no existía cuando los Yankees perdieron su última serie en la postemporada, 1997, hace tanto tiempo que para esa época Mariano Rivera todavía era un ser humano.

Pero en este caso, los Yankees no están perdiendo. Están siendo dominados.

Esta es sólo la tercera vez desde 1926 que los Yankees pierden dos partidos consecutivos en una Serie Mundial.

Y se pone pero que eso. Y es que los Yankees apenas han tenido una oportunidad.

Colectivamente, los Yankees están bateando para .102. Tras dos partidos, los Yankees han sido retirados en más ocasiones (10) que la cantidad de hits que han conectado (6).

Se convirtieron en el primer equipo desde la Serie Mundial del 1969 en tener 28 turnos consecutivos al bate sin un hit.

Y no sólo no han anotado en 17 entrada, sino que apenas no han tocado la tercera base en 17 entradas.

Los campeones no están acostumbrados a verse en esta situación. Nosotros no estamos acostumbrados a ver a los Yankees en esta posición. Pero eso, por supuesto, es a causa de que los Yankee no había tenido que enfrentarse a Randy Johnson y Curt Schilling en sus últimas 38 apariciones en la Serie Mundial.

La última vez que los Yankees vieron a Johnson en la postemporada fue en 1995 en la serie divisional que los Yankees tiraron por la borda contra los Marineros de Seattle.

Los Yankees batearon un anémico .143 en esa serie. Los Yankees pensaban que lo tendrían que ver más una vez Johnson se fue a la Liga Nacional. Pero el domingo, ahí estaba, dominándolos en un partido que los Yankees necesitaban ganar.

"Se veía más o menos como la misma pesadilla que me recuerdo cuando estaba en la Liga Americana", dijo Knoblauch, quien se fue de 4-0 con un ponche contra Johnson.

"Es un hombre grande," dijo Shane Spencer, quien se fue de 3-1 con un sencille. "Fue la primera vez que me enfrenté a un tipo tan grande. En realidad no está a 60 pies, es más como 55 cuando el suelta la bola".

A pesar de que Andy Pettitte lanzó muy bien, los Yankees se encuentran más o menos en un hoyo tan profundo como el Gran Canyón. Estar abajo 0-2 es malo, pero con el prospecto de verse en la obligación cuatro de cinco partidos con Johnson y Schilling en el horizonte por dos de esos partidos es peor.

"No nos podemos preocupar por eso", dijo Jeter, quien todavía no ha pegado un hit en la Serie Mundial y tiene apenas dos hits en sus últimos 24 turnos al bate. "Nos tenemos que preocupar por este partido. Sentimos que podemos ganar, pero tenemos que ganar el tercer juego antes de ponernos a pensar en el cuarto".

Jayson Stark es redactor senior de ESPN.com

-ESPN.com

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martes, 30 de octubre
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