Pero tampoco es nada extraño para el futbol mexicano que siempre vive en la necesidad de romper procesos y proyectos y que está dispuesto a hacerlo una vez más con el entrenador en turno. El choque de esta tarde en Nueva Jersey está cargado de presión y de incertidumbre por lo que podría suceder en caso de un resultado adverso.
TORONTO, Canadá.- No quisiera llamarlo un juego de “vida o muerte”, pero tiene todos los tintes de serlo.
El futbol mexicano y su eterna desesperación por romper los proyectos. Apenas un esbozo de crisis y entonces aparece la urgencia de poner en entredicho la continuidad del entrenador, como si ello fuera la solución a los profundos problemas que tiene el futbol mexicano. Casi históricamente, hay un axioma que indica que cuando un técnico pone en entredicho o de plano pierde un negocio para la industria futbolística mexicana, sus días o sus horas están contadas.
Sigo pensando que más allá de lo que ocurra esta tarde-noche en Nueva Jersey, Miguel Herrera debe seguir siendo el entrenador mexicano. Pero el “sí” se puede convertir en “no” de la noche a la mañana en el futbol mexicano. Y la realidad es que esta selección --salvo en algunos parajes del ya lejano Mundial del 2014-- no ha encontrado el nivel futbolístico deseado. Miguel Herrera sigue “viviendo” y “comiendo” de la clasificación que logró en el Mundial y de ciertos momentos, insisto, durante la justa brasileña que mostraron un México competitivo en la cancha. Y nada más.
Pero ni siquiera un fracaso del tamaño que significaría quedarse eliminado de la Copa Oro en los cuartos de final y perderse la posibilidad de jugar la Copa de las Confederaciones del 2017 --el negocio televisivo alrededor de la selección-- debe ser capaz de romper un nuevo proyecto en el futbol mexicano. Crucemos los dedos porque así sea, porque la historia nos muestra que la desesperación impera en el grupo que tiene el poder sobre la selección mexicana de futbol.
Donde si se vislumbran cambios --pase lo que pase-- con el desenlace de la Copa Oro es en la Comisión de selecciones nacionales. Los días de Héctor González Iñarritu parecen haberse agotado. Dos nombres están perfilados para ocupar su puesto. Decio de María, hoy presidente de la Liga MX y futuro presidente de la FMF, quiere colocar a Guillermo Cantú en el puesto. Otras versiones aseguran que Ricardo Peláez, quien ya ocupó ese puesto en la época de premura de México por clasificarse al Mundial, sería el elegido. Sea como sea, Cantú o Peláez, serían colocados ahí para apoyar y cobijar a Miguel Herrera, en temas futbolísticos --de cancha-- y hasta en temas ajenos a la cancha.
En fin, el partido de este domingo no tendría que ser un juego de “vida o muerte”, pero podría serlo, porque en el futbol mexicano manda siempre la cuestión económica por encima de cualquier aspecto deportivo. Los proyectos, los planes a largo plazo, la continuidad, siempre aparecen en “fuera de lugar...”.
¿Juego de “vida o muerte”? Sí, por qué no, el futbol mexicano siempre está entre “la vida y la muerte”.
@Faitelson_ESPN
