El 30 de agosto marcó el 25 aniversario del comienzo de la marca récord de Orel Hershiser en Grandes Ligas, con 59 entradas consecutivas sin permitir carrera.
Para conmemorar esa racha extraordinaria, analizamos las cifras y conseguimos las opiniones de aquellas personas que estuvieron ahí cuando ocurrió.
COMPAÑÍA LEGENDARIA
El récord de Grandes Ligas para más entradas sin permitir carrera había sido de 58 innings.
El récord previo había sido impuesto por Don Drysdale de los Dodgers en 1968.
Drysdale rompió una marca que tenía 55 años vigente, con 55 entradas y 2 tercios, impuesta por Walter Johnson de los Senadores de Washington en 1913.
CAMBIO DE NOMBRE
A principios de la carrera de Hershiser, Tommy Lasorda, mánager de los Dodgers, le había dicho a Hershiser que su estilo era muy negativo. "No me gusta tu nombre", dijo Lasorda. "A partir de ahora, te llamaré 'Bulldog'. Vas a actuar como un bulldog y lanzar como un bulldog".
"Le cambié la vida", dijo Lasorda. "Cuando Dale Murphy (jardinero de los Bravos) viene a batear, dice 'No puedo esperar para enfrentar a alguien que se llama Orel'. Pero ahora dirá 'Él debe ser un pitcher muy duro, por tener un apodo como 'Bulldog'".
PRIMEROS INDICIOS
Hershiser tuvo una racha sin permitir carrera de 33 entradas y 2 tercios, durante su temporada de novato en 1984.
Elias Sports Bureau señala que durante los últimos 50 años, solamente otros dos lanzadores tuvieron rachas múltiples de al menos 33 entradas y 2 tercios sin permitir anotación: Gaylord Perry (40 innings en 1967 y 39 innings en 1970) y Luis Tiant (41 innings en 1968 y 40 innings en 1972).
"Me fortalecí", dijo Hershiser. "Los Dodgers me enseñaron cómo incrementar mi apalancamiento y añadí 4 millas por hora a mi recta, así que lanzaba a 91 millas. Creo que había efectuado cuatro lanzamientos en toda mi vida que llegaban a las 94 millas. Más que conseguir velocidad con mis lanzamientos, buscaba que tuvieran movimiento.
"La racha se dio cuando yo realmente comencé a sentir que pertenecía en las Grandes Ligas. A principios de tu carrera, se trata de construir confianza y aprender a cómo repetir el éxito".
PARA EMPEZAR, UN FINAL
La racha comenzó el 30 de agosto de 1988 (casi cinco años después del debut de Hershiser en Grandes Ligas, el 1 de septiembre de 1983), cuando Hershiser cerró una victoria de 4-2 sin permitir carrera en las últimas cuatro entradas.
IMPONIENDO LA TÓNICA
La primera blanqueada de la racha fue una victoria 3-0 sobre los Bravos de Atlanta el 5 de septiembre de 1988.
En 1984, Dale Murphy, dos veces Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, le había roto a Hershiser la racha de 33 entradas y 2 tercios sin tolerar anotación. En este día, Hershiser lo ponchó cuatro veces. Fue la única ocasión en la carrera de Murphy (2,180 partidos) en donde se ponchó cuatro veces en un partido contra el mismo pitcher.
"Él realmente entendió lo que necesitaba hacer contra ciertos bateadores", recordó Mike Scioscia, ex receptor de los Dodgers (y actual mánager de los Angelinos). "No sé si hay alguien que pueda hacer lo que Orel hizo. Si él… realizó 10 lanzamientos sin colocarlos, fueron demasiados. Él estaba dominando cada lanzamiento".
UNA PRIMERA VEZ PARA TODO
El 10 de septiembre, Hershiser venció a los Rojos de Cincinnati 5-0 para su victoria 20 de la temporada.
Tres veces en ese partido, los Rojos tuvieron corredor en tercera con un bateador de poder en el plato, pero Hershiser logró que Eric Davis se ponchara, que Ken Griffey Sr. conectara un elevado y que Barry Larkin se ponchara para frustrar las oportunidades de anotación.
"Orel tenía un patrón que cuando te metía dos strikes, hacía un lanzamiento y lograba que hicieras el swing", dijo Larkin. "Cada lanzamiento se movía a gran velocidad fuera del plato. Él evitó muchas partes gruesas del bat. Era notable lo certero que era.
"Algunos decían que tenían que adelantarse en la caja de bateo, o hacerse hacia atrás en la caja. Intentaban muchas cosas".
"Le pegaron muy pocos roletazos dentro del cuadro", dijo el antesalista de los Dodgers, Dave Anderson. "La mayoría de los roletazos eran fáciles. Nadie lograba enfrentar sus lanzamientos".
Los rivales se fueron de 31-0 con corredores en posición de anotar y de 9-0 con corredores en tercera base durante las 59 entradas de la racha sin permitir carrera de Hershiser.
"Fui el receptor de 16 pitchers que ganaron el Premio Cy Young, y nunca le atrapé a nadie que lanzara de la forma como él lo hizo ese año", dijo Rick Dempsey, en ese entonces el catcher suplente de los Dodgers. "Sabíamos que cuando él lanzaba, el juego estaba definido".
ENEMIGOS FAMILIARES
Hershiser venció a los Bravos de nuevo 1-0 el 14 de septiembre, extendiendo tanto su racha de innings sin recibir carrera como una racha personal de victorias sobre los Bravos. Él eventualmente ganaría 12 partidos consecutivos sobre los Bravos, la racha más larga en la era de la pelota viva (desde 1920).
UNO MÁS Y YA
Hershiser siguió su victoria de 1-0 sobre Atlanta con un triunfo 1-0 sobre los Astros el 19 de septiembre.
Esa resultó ser la última de sus tres blanqueadas 1-0 en su carrera.
"Nunca hubo un momento a principios de la racha, cuando la considerara de tal forma", dijo Hershiser. "Estábamos en la carrera por el banderín y solamente intentábamos ganar partidos.
"Una de las cosas que me ayudó a conseguir la racha fue que la ofensiva no estaba anotando muchas carreras. Cuando tu equipo gana amplio, intercambias outs por carreras a menudo, pero a inicios de la racha, no podía, porque no permitir anotaciones era parte de ganar juegos".
ESTUVO CERCA
En la siguiente apertura de Hershiser contra los Gigantes, el jardinero de San Francisco, Brett Butler, fue declarado fuera por interferencia al barrerse contra Alfredo Griffin, torpedero de los Dodgers, mientras rompía una doble matanza.
De no marcarse eso, una carrera se hubiera anotado, rompiendo la racha en 42 entradas.
"Fue un roletazo de rutina, suave, y dije 'Voy a lograr ponerlo fuera fácilmente y anotaremos", dijo Butler. "Siempre quieres ser el que rompa algo, bien sea un juego sin hit o una racha sin permitir anotaciones.
"Me barrí en segunda y pude tocar la almohadilla… y Bob Engel me decretó fuera. Le dije, '¿En serio?'. Él dijo, 'Te saliste de tu trayectoria para alcanzarlo' (a Griffin). Le dije, 'Pero todavía pude tocar la almohadilla'. Y él respondió, 'No, no, no, tú no podías'".
"Butler se barrió en segunda y me golpeó, forzándome a hacer un mal tiro", dijo Griffin. "Pero el ampáyer hizo la marcación correcta. Me hizo sentir mejor, porque eso me hubiera devastado. Todo mundo lo miró por televisión, y fue la marcación correcta".
Durante la racha de Drysdale en 1968, a Dick Dietz, receptor de los Gigantes, le negaron una base por golpe con la casa llena, porque se decretó que él no había intentado quitarse de la trayectoria del lanzamiento. Drysdale logró retirar a Dietz para extender la racha.
"Recuerdo que corría hacia la caseta gritando, '¡Dick Dietz de nuevo! ¡Dick Dietz de nuevo!'", dijo Hershiser. "Pienso que Tommy Lasorda fue el único en la caseta que sabía acerca de lo que estaba hablando".
Hershiser blanqueó a los Gigantes, manteniendo con vida la racha.
AL LÍMITE
Con la racha en 49 entradas el 30 de septiembre de 1988, Hershiser hizo su última apertura de la temporada en San Diego, contra el abridor de los Padres, Andy Hawkins.
Hershiser lanzó nueve entradas sin permitir anotación, para empatar la marca de Drysdale.
Pero los Dodgers tampoco habían anotado, y el juego se fue a la décima entrada.
Hershiser colgó el cero en la décima, para imponer un nuevo récord.
"Orel no quería salir para la décima entrada", dijo Lasorda. "Y yo le dije, 'Sal ahí de inmediato y rompe el récord'".
Ha habido cinco partidos desde 1920, en donde cada lanzador abridor duró al menos 10 entradas, sin permitir carrera y tolerando cuatro hits o menos. El duelo entre Hershiser y Andy Hawkins, en el partido donde se impuso la marca, es el más reciente.
"Por la forma en cómo terminó, fue una de esas rachas donde hizo todo lo correcto", dijo Hawkins. "Él estaba confiado. Tenía gran repertorio. La pelota en su mano tenía gran acción. Fue una gran racha. Quería igualarlo. Por supuesto que lo hice. Aunque fue ligeramente lejos de esas 59 entradas".
Drysdale estuvo ahí para presenciarlo. Él era narrador de los Dodgers durante la racha, y vio el partido desde la caseta del equipo.
"Pienso que Don Drysdale hizo una de las labores con más clase para manejarlo", dijo Hershiser. "Él mantuvo su distancia. Nosotros éramos más cercanos cuando la racha no existía. Él se hizo para atrás, y así no me ponía ninguna presión".
DOMINANTE, PERO NO DEL TODO COMPLETO
La salida de 10 entradas contra los Padres no fue suficiente para mantener la racha de ocho juegos completos en fila para Hershiser. Los Dodgers eventualmente perdieron el partido 2-1 en 16 innings.
"Sandy Koufax dijo que la forma para lanzar un partido completo era poner fuera a cuantos pudieras, y no trabajaras a los bateadores", dijo Hershiser. "Sal y pon fuera al octavo en la alineación en lugar de darle la base por bolas. No renuncies a un out fácil porque el pitcher es el siguiente en batear. Si le das el pasaporte, eso implicaría que quizá veas de nuevo al tercer o cuarto bat. Eso ayudó porque hubo ocasiones cuando no tuve que enfrentar al tercer o cuarto bateador durante un atolladero, porque la alineación no daba la vuelta".
CARGA PESADA
Si combinan la carga de trabajo de Hershiser en temporada regular y postemporada, él lanzó 309 entradas y 2 tercios en 1988.
Nadie ha igualado ese total en los 25 años posteriores.
EN RESUMEN
Las estadísticas de Hershiser durante la racha:
59 IP, 0 R, 31 H, 38 K, 10 BB, 3 extra bases, 700 lanzamientos
Las estadísticas de Drysdale durante su racha:
58 IP, 0 R 28 H, 45 K, 10 BB, 3 extra bases
"A la mañana siguiente (del juego contra los Padres), mi teléfono sonó y Drysdale, con voz adormilada, llamaba desde California con una pregunta para mí: "¿Qué récord todavía tengo en mis manos?", recordó Steve Hirdt, presidente de Elias Sports Bureau.
La respuesta: Drysdale todavía tiene el récord para la mayor cantidad de blanqueadas consecutivas, con seis.
LLEVÁNDOLO A OTRO NIVEL
Hershiser lanzó ocho entradas en blanco contra los Mets, en el primer partido de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 1988.
Eso lo dejó con 67 innings consecutivos colgando el cero, antes de que finalmente permitió dos carreras en la novena entrada de un partido que los Dodgers eventualmente perderían 3-2.
Sin inmutarse, Hershiser comenzó otra racha en la última entrada del tercer partido de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, y esta duró 21 entradas y 1 tercio, antes de ser rota en el definitivo quinto partido de la Serie Mundial. "Los innings que lancé en los playoffs tienen más valor, contra un rival mucho más duro", dijo Hershiser. "Si combinan temporada regular con playoffs, permití siete carreras en 101 entradas y 2 tercios, que para mí es más impresionante que esas 59 entradas en fila colgando el cero".
COMPARTIENDO LA RIQUEZA
Hubo otra racha corriendo de forma paralela con la de Hershiser.
Jay Howell, cerrador de los Dodgers, finalizó la temporada 1988 con 18 entradas en fila sin permitir carrera. De hecho, durante esa racha, Howell solamente permitió tres imparables, y no admitió ninguno durante el mes de septiembre.
"Fue una racha muy modesta", dice Howell. "Pero creo que todos incrementaron su juego ese año, relevistas como Brian Holton y Tim Crews, y los abridores, como Tim Belcher y Tim Leary.
"Cuando Orel hablaba, la gente escuchaba. Íbamos con él todo el tiempo, con análisis de mecánicas. No puedo dominar mi bola que rompe, estoy fallando con mi sinker. Él encontraría algo para ayudarte. Nueve de cada 10 veces, él estaba en lo correcto. No era egoísta. Era un gran compañero de equipo".
"Orel me mostró una forma infalible de agarrar el sinker, para que nunca se me quedara arriba", dijo Leary. "Una de las reglas que él tenía era: nunca falles arriba. Que tus errores sean debajo de las rodillas. Orel pasó por toda la racha sin cometer errores arriba de las rodillas".
AÑO MÁGICO
Hershiser lanzó siete blanqueadas en sus últimas 11 aperturas en 1988.
Él lanzó solamente seis blanqueadas en las restantes 319 aperturas de su carrera.
TODO LO BUENO. . .
La racha sin permitir anotación fue rota con un imparable productor del inicialista de los Rojos, Todd Benzinger, en la primera entrada de la primera apertura de Hershiser en 1989.
"Luego que él consiguió el imparable, la historia al día siguiente era Benzinger diciendo algo como, "No entiendo cuál es el alboroto por Hershiser. Él es simplemente otro lanzador derecho'. Luego fuimos compañeros de equipo, y yo le hablaba mucho", dijo Hershiser riéndose.
QUÉ HAY EN UN NÚMERO
Seis Dodgers han empleado el número 55 desde que Hershiser se retiró en el año 2000.
"Crecí en Los Ángeles, y él era uno de mis Dodgers favoritos", dijo Skip Schumaker, el Dodger que actualmente usa el número 55. "Cuando yo tenía cinco años, estaba en un restaurante con mis padres. Orel, Tommy y algunos otros Dodgers comían ahí. Esperamos hasta que él terminó, y nos dio su autógrafo y nos tomamos una foto. Orel y Tommy firmaron mi guante, "Para un futuro Dodger…".
"Mis padres estaban cautivos con sus aperturas, cada vez que él lanzaba. Yo tenía solamente 8 años en 1988, pero fue una de las cosas más dominantes que jamás haya visto. Me dieron el número 55 cuando llegué a las Mayores. Como una coincidencia, era el número de Orel y me quedé con ese número".
LA HISTORIA QUIZÁ NO SE REPITA
La segunda racha más extensa sin permitir anotaciones en 1988 fue de 34 entradas, con Mark Langston de los Marineros de Seattle.
La racha más larga sin tolerar carreras desde la de Hershiser es de 42 innings, con Brandon Webb de los Diamondbacks de Arizona en 2007.
Desde 1988, solamente otros dos abridores han lanzado 39 o más entradas al hilo colgando el cero –Greg Maddux para los Bravos en el año 2000 (39 entradas 1 tercio) y Kenny Rogers (39 entradas), para los Vigilantes de Texas en 1995.
"Eso es dominio", dijo Clayton Kershaw, actual as de los Dodgers. "Cada vez que no permites carrera –y digo, esa es tu meta en cada entrada—y cada vez que tienes éxito en eso 59 veces en fila, es probable mente la estadística más difícil para que un pitcher la rompa, podría pensarse. Puedes poner una racha de dos o tres buenos partidos, pero eso equivale casi a seis partidos y medio. Es increíble".
De acuerdo a Dan Szymborski, experto de sabermétricos de ESPN, en 2013, los equipos anotan aproximadamente en 26.4 por ciento de las entradas, lo que significa que un pitcher promedio en la liga tiene una oportunidad de 1 en 71 millones de lanzar 59 entradas al hilo sin tolerar carreras.
"Las posibilidades de que alguien lo haga son del 100 por ciento", dijo Hershiser. "¡Porque yo lo hice!".
Elias señala que Hershiser es uno de 111 lanzadores en ganar 200 partidos, uno de 70 en ponchar a 2,000 bateadores, uno de 86 en estar sobre la lomita para el out final de una Serie Mundial, como Hershiser estaba al final de esa temporada. Pero la racha sin tolerar anotación permanece, 25 años después, como única en su especie.
"Quiero que alguien disfrute del béisbol tanto como yo lo hice durante esa racha, tener la bendición en la vida y tener esa enorme diversión", dijo Hershiser.
Matt Ehalt, Todd Wills, Karlo Sy Su y Mark Saxon contribuyeron a esta historia.
