Los Springboks fueron superiores de principio a fin y golearon al Japón de Eddie Jones por 61-7, en su primer encuentro de la ventana de noviembre, en el mítico estadio de Wembley. Lo mejor del rugby en Disney+ Plan Premium.
Diez años ya transcurrieron de uno de los hitos máximos en la historia de los mundiales, cuando los Brave Blossom, con el mismo entrenador, shockeaban al mundo tras vencer a Sudáfrica en la primera ronda del Mundial de Inglaterra 2015, en un agónico y vibrante 34-32. Apelando a la nostalgia, en el mismo suelo, Japón buscaba dar otro golpe, pero esta vez la historia fue totalmente diferente.
Esta vez el elenco africano impuso su jerarquía desde el primer minuto y no tuvo ningún bache dentro de los 80 minutos de juego. La diferencia fue tal que en el primer tiempo la diferencia fue de 26-0, con la primera conquista de Siya Kolisi a los cuatro minutos, seguida del doblete de Feinberg-Mngomezulu antes de los 20 minutos para finalizar con un try penal en la última acción de la primera mitad.
La tónica del complemento no se modificó, ya que los africanos siguieron con el pie sobre el acelerador para llegar al ingoal asiático en otras cinco ocasiones (Wilco Louw, Kurt-Lee Arendse x2, Andre Esterhuizen y Jesse Kriel) para alcanzar una victoria acorde para el momento de cada equipo, con un resultado final de 61-7 gracias al descuentro transitorio de Yoshitaka Yazaki.
De esta manera, los dirigidos por Rassie Erasmus dieron un firme primer paso para cerrar otra temporada en lo más alto. Sus próximos encuentros serán ante la poderosa Francia y finalizarán su participación en este 2025 ante la Italia de Gonzalo Quesada. Por su parte, el conjunto de Eddie Jones tendrá otro duro compromiso ante Irlanda y tendrán su último encuentro ante Gales.
