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Juan Carlos Ferrero dio más detalles de la ruptura con Carlos Alcaraz

El entrenador ha explicado que el desencadenante final no fue un desgaste personal ni una falta de resultados. Getty Images

Juan Carlos Ferrero ha roto su silencio para profundizar en los motivos que llevaron al fin de su exitosa relación profesional con Carlos Alcaraz. Tras un periodo de asimilación, el técnico valenciano ha explicado que el desencadenante final no fue un desgaste personal ni una falta de resultados, sino una serie de discrepancias insalvables surgidas durante la negociación de su nuevo contrato.

Ferrero ha sido contundente al afirmar: "Había cosas en el contrato que por principios yo no podía aceptar", señalando que el documento chocaba frontalmente con sus valores, según explicó a Radio Nacional Española.

El ex número uno del mundo aclaró que la ruptura se produjo de forma abrupta tras el regreso de la Copa Davis en Bolonia, un momento en el que nada hacía presagiar este desenlace. Según su relato, se le presentó una propuesta contractual que debía revisar y firmar en un plazo muy breve, lo que dificultó el diálogo. Al respecto, el entrenador fue muy claro sobre su postura ante las nuevas condiciones: "Sé quién soy, de dónde vengo y cuáles son mis principios", dejando entender que no estaba dispuesto a ceder en puntos fundamentales.

Ferrero subrayó que su decisión no estuvo motivada por ambiciones económicas, recordando que siempre ha priorizado el proyecto deportivo sobre el dinero. Para él, el problema residía en la naturaleza de las nuevas cláusulas impuestas, las cuales no podía aceptar sin traicionar su forma de ser. "He intentado ser la misma persona desde que empecé a jugar al tenis hasta el día de hoy", explicó el valenciano, quien prefiere mantener su integridad personal por encima de cualquier acuerdo profesional de alto nivel.

A pesar de la firmeza en sus principios, el técnico no ocultó el dolor emocional que le produce esta separación tras casi ocho años de trabajo conjunto. Describió el proceso como un duelo necesario, admitiendo que ver a Alcaraz competir en los próximos torneos sin él en el banquillo será una experiencia difícil de procesar. Sobre este sentimiento de pérdida, Ferrero confesó con honestidad: "Ha sido el palo más grande de mi carrera deportiva", evidenciando el profundo vínculo que lo unía al joven murciano.

En cuanto a la relación directa con el jugador, Ferrero aseguró que no ha habido peleas ni conflictos personales graves durante la temporada que justificaran este final. Explicó que, en las negociaciones, el entorno de Carlos buscó defender sus intereses mientras que él defendió los suyos, sin llegar a un punto común. "Las negociaciones han sido por otro lado, Carlos en pista ha sido el mismo de siempre conmigo", aclaró para desvincular al tenista de las tensiones administrativas que provocaron la ruptura.

Sobre el futuro inmediato de Carlos Alcaraz, Ferrero se mostró optimista y confió en que el joven talento no perderá el rumbo competitivo. Destacó que el murciano tiene un amor genuino por el juego y que posee la capacidad suficiente para seguir ganando títulos importantes. "Carlos va a seguir ganando porque es un animal competitivo", afirmó con seguridad, avalando además a Samuel López como el líder idóneo para encabezar el equipo técnico en esta nueva etapa de transición.

Finalmente, Juan Carlos Ferrero no quiso cerrar definitivamente la puerta a una futura colaboración con Alcaraz, aunque por ahora la etapa esté concluida. Prefiere que el tiempo calme las aguas y que cada uno siga su camino con respeto y profesionalidad. Se despide agradecido por haber vivido un sueño deportivo y convencido de que la coherencia personal es su mayor activo: "Me voy con la conciencia muy tranquila porque he dado el cien por cien hasta el último día".