<
>

Le'Veon Bell se acerca al boxeo en su alejamiento de los Steelers

PITTSBURGH -- Le'Veon Bell se pinta a sí mismo como villano, pero es el protagonista en la historia del fútbol americano de la Groveport Madison High School en las afueras de Columbus, Ohio, donde cientos de coaches y atletas se reunieron en una lluviosa noche e viernes de junio con la esperanza de saltar al Le'Veon Bell Field.

La superficie de 750,000 dólares que donó Bell a su alma mater el verano pasado puede dispersar la lluvia en menos de 10 minutos con un sistema de filtración de última generación. No puede detener los relámpagos, que acabaron con la primera noche del campamento y solucionaron al menos un problema, impedir que el corredor no firmado utilizara sus rodillas de 14.5 millones de dólares.

"[Bell] intentará correr allá y hacer los ejercicios con los niños", dijo el head coach de Groveport, Bryan Schoonover.

En esta rebanada de la porción central de Ohio, Bell no es el sujeto de una disputa contractual, sino un tipo que desea convivir con los locales, quizás tirar algunas canastas y jugar Fortnite.

"Sigo siendo la misma persona", dijo Bell a ESPN desde la casa de su madre en un suburbio de Columbus. "Las cosas a mi alrededor han cambiado y mi vida han cambiado, pero sigo siendo el mismo".

Salvo algunos versos de rap, Bell se ha mantenido relativamente callado desde que los Pittsburgh Steelers le colocaran la etiqueta de jugador franquicia a finales de abril, preparando el escenario para una segunda temporada baja de rocosas negociaciones.

Bell se mantuvo alejado del equipo durante las sesiones de trabajo de receso de temporada, y podría perderse nuevamente el campamento de entrenamiento a menos que las partes lleguen a un acuerdo a largo plazo antes de la fecha límite del 16 de abril.

Pero Bell ha sido intencional con su tiempo, encontrando inspiración desde varias salidas, todas las cuales apuntan a una longeva carrera de NFL.

"Quiero ver un mejor yo", dijo Bell, quien no habla de su situación contractual en este momento. "Para eso he estado entrenando, el modo en que me manejo dentro y fuera del campo. Creo que será un buen año para mí".

Actualmente, el entrenamiento de Bell de fútbol americano es inexistente, y eso es por diseño. Gradualmente volverá a correr y realizar cortes sobre el campo, pero por ahora ha hallado al boxeo como una fuente ideal de cardio sin estresar al cuerpo.

Seguro, Bell no está recibiendo golpes, precisamente, pero ha estado entrenando en el Title Boxing Club de Hallandale, Florida, para sumar fortaleza, y una espalda notablemente expandida.

"Intento encontrar modos para ser más sano", dijo Bell. "Quiero que mi cuerpo esté en gran forma para que cuando se acerque la temporada, empieces a ver que toma forma. [El boxeo] simplemente me ayuda con mi cardio y mi aguante. Es un poco diferente al fútbol americano, e intento no mantenerme sobre mis articulaciones en la temporada baja tanto como pueda, pero todavía hacer cardio. En lugar de cortar y hacer muchos ejercicios, he estado haciendo mucho entrenamiento de boxeo".

Observar a LeBron James dominar los playoffs de la NBA solamente encendió el deseo de Bell de maximizar su mejor momento, y luego prolongarlo. Bell cumplió 26 años de edad en esta temporada baja y podría alcanzar los 30 en un uniforme negro y dorado si los Steelers lo firman a un contrato de largo plazo, lo que difícilmente es una garantía dado el número tan alto de Bell bajo la etiqueta de jugador franquicia.

Como nativo de Ohio, Bell siempre ha admirado la incansable actitud de James y su visión sobre la duela, algo que ahora Bell traduce al emparrillado.

"El hecho de que tiene 33, juega su mejor baloncesto, te demuestra que si cuidas tu cuerpo, tu cuerpo no te fallará", dijo Bell. "Mientras cuide mi cuerpo y me mantenga físicamente en forma y sea capaz de correr y cortar, cerciorarme de que mis articulaciones estén intactas y no siempre esté adolorido, mi [faceta] mental solamente mejorará y creceré como jugador de fútbol americano, ya sea que tenga 30, 32, lo que sea. Siento que soy uno de esos tipos que no necesariamente dependen de la habilidad atlética. uso mi mente, preparo bloqueos, espero que se abran las cosas, le doy el tiempo a las cosas, uso mucha habilidad para atrapar el balón. Creo que esas cosas están en mi mente. No se trata de estar ganando por velocidad a alguien más. Eso puede suceder o puedo pasarle por encima a alguien, pero no dependo de eso. Dependo de mi mente. Todo lo demás llega después de eso".

James no recibe el mismo castigo que Bell, quien lideró a la NFL la temporada pasada en acarreos (321) y recepciones por un corredor (85). Pero a Bell no le preocupa para nada que se desgaste su juego.

Siempre ha tenido demasiada confianza para ello.

"Realmente no me comparo con otros corredores, y no es ofensa a cualquier otro corredor, sino simplemente el hecho de que puedo ver y evitar los golpes", expresó Bell. "No es que cuando recibo el ovoide 30 veces o 35 veces estoy realmente involucrado en 30 accidentes de automóvil. O estoy dando yo el golpe o estoy tirándome al suelo. Estoy adolorido después de los partidos, pero no es como si estuviera sufriendo. No tengo que perderme prácticas. Puedo hacerlo a toda velocidad y ser bueno".

Bell no se aleja de todo del emparrillado. Celebrar un campamento de fútbol americano en la superficie que donó es el modo de Bell de agradecer al lugar que ayudó a formarlo.

Bell pensó en su madre, Lisa, cuando hizo el compromiso financiero el pasado verano. Considérenlo como el cumplimiento de una lección.

"Ella siempre me enseñó a ser humilde, no sentir que eres demasiado grande para alguien, y obviamente nunca sentir que eres demasiado pequeño", dijo Bell. "Creciendo, siempre he mantenido eso en mi cabeza. Me gusta mantener el balance. Si alguna vez veo a alguien de la preparatoria que no he visto desde entonces, entonces la relación podrá no ser exactamente igual hoy, pero la trato como tal. No quiero que piensen que me creo demasiado grande".

Excepto cuando se trata de los Steelers, quienes necesitan que sea grande sobre el campo en el 2018.

Cuando sea que llegue allí.