Kobe dejó su rutina para atender a un chico en silla de ruedas

LOS ÁNGELES - Los prolegómenos del partido entre Houston Rockets y Los Angeles Lakers del domingo dejaron una imagen que ya es habitual: la de Kobe Bryant dedicando unos minutos para cumplir con sus compromisos altruistas. En esta ocasión no dudó en dejar su preparación previa para saludar, fotografiarse y firmar un autógrafo a un chico en silla de ruedas.

La situación se produjo una hora antes del encuentro, con en Kobe vestido de corto que interrumpió su sesión de terapia con la masajista, Judy Sedo, para salir al pasillo. Generalmente suele participar en este tipo de encuentros después de los partidos, no antes, cuando todavía lleva a cabo su rutina previa y se concentra en el juego.

Tras conocer al aficionado, Kobe regresó a la sala de masajes y terminó de prepararse para el encuentro. El de Houston fue el antepenúltimo partido que le queda al escolta de los Lakers. El lunes jugará en juegos consecutivos contra Oklahoma City Thunder y el miércoles se despedirá del Staples Center en el que será el último partido del cinco veces campeón de la NBA antes de su adiós definitivo.

Antes del partido ante los Rockets, Kobe fue recibido con honores con una presentación en la que arrancó los aplausos y los vítores de un nutrido grupo de aficionados.