MADRID -- El Bayern Munich espera que el arbitraje no influya en la vuelta de la semifinal de Champions League frente al Real Madrid. El conjunto bávaro buscará darle la vuelta a un 1-2 adverso de la ida para avanzar a la final en el Santiago Bernabéu, el último escenario donde cayó eliminado en la competición europea tras una derrota por 4-2 en la vuelta de los cuartos de final que no careció de polémica, pues dos de los tantos merengues fueron marcados en fuera de lugar.
El Bayern no olvida la afrenta, pero confía en que esta vez sea diferente y el silbante Cünet Çakir, designado por la UEFA para arbitrar el encuentro, no se deje influenciar por la “presión” de la grada local.
“Nosotros nos concentramos en el partido y no queremos presionar al árbitro; claro, todo mundo conoce los antecedentes de cómo caímos aquí con dos goles fuera de lugar, pero todos cometemos errores”, señaló Thomas Müller, delantero del Bayern Munich, en rueda de prensa celebrada este lunes.
La polémica clasificación del Real Madrid a semifinales gracias a un penal en tiempo de compensación en la vuelta de cuartos de final ante la Juventus que le permitió decantar la eliminatoria a su favor para un 4-3 global ha reavivado viejas leyendas sobre arbitrajes de tendencia localista en el Santiago Bernabéu.
Al respecto, el jugador alemán dijo esperar que el árbitro “no se deje impresionar” por la grada, que lucirá a rebosar después de que se agotaran las 77,000 entradas disponibles para el encuentro.
“El penal contra la Juventus (para el 1-3) ha tenido mucha repercusión, pero el árbitro no se dejará impresionar y tampoco debe contagiarse por el ambiente que existe aquí. Es un profesional como nosotros; ningún árbitro tienen ningún interés en que se discuta su trabajo”, opinó el atacante.
Por su parte, Jupp Heynckes dijo esperar “objetividad” en el trabajo del silbante y que sean “los jugadores y no los árbitros” los que decidan el encuentro.
