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Celta lo resolvió sobre el final y se llevó el triunfo ante Panathinaikos

VIGO -- Con dos goles en la recta final, uno del sueco Guidetti y otro del danés Wass, Celta derribó este jueves el muro de Panathinaikos, en un partido en el que sufrió durante la primera hora y del que se apoderó en los últimos veinte minutos, tras la entrada en el campo del propio Wass y Aspas.

Este triunfo permite al conjunto gallego sumar su primera victoria en la Liga Europa y situarse segundo del grupo G, sólo superado por el Ajax, que con seis puntos lidera la clasificación, después de ganar en Amsterdam al Standard de Lieja, con el que habían empatado los celestes en la primera jornada.

Celta se encontró en la primera parte con un Panathinaikos sólido defensivamente y rápido en las transiciones, con el colombiano Víctor Ibarbo y el sueco Marcus Berg haciendo daño a la línea defensiva gallega.

Los futbolistas de Berizzo tenían dificultades en la construcción. El chileno Tucu Hernández apenas entraba en juego y eso dificultó que pudiese conectar con Rossi y John Guidetti, demasiados aislados en ataque, sin posibilidad de inquietar al veterano Luke Steele. Sólo con un remate de Hugo Mallo que desvió un defensor y un tiro del delantero italiano el Celta asustó a su rival.

Peligro que sí generó el conjunto griego, apoyándose en el físico de Ibarbo, en las internadas del finlandés Robin Lod y Coulibaly y en la calidad de Berg, el primero en buscar el gol con un remate de cabeza (min.10) y con un disparo con la zurda que se estrelló en la red lateral.

Celta buscaba el juego combinativo, pero sin demasiadas ideas. Panathinaikos volvió a rozar el gol en el ecuador del primer acto con un remate desde la frontal de Lod. No fue la última de los griegos antes del descanso, ya que en el minuto 37 Ibarbo y Coulibaly disfrutaron de las dos más claras pero se encontraron con un espectacular Sergio Álvarez.

Se mantuvo el guión en el arranque del segundo acto, con el Celta intentando dominar pero sin profundidad y su rival haciéndole daño con sus contraataques. Y en el minuto 66, justo después de que Berizzo realizase su primer cambio -metió a Pione Sisto por Naranjo- el Panathinaikos reclamó penal por una caída del colombiano Ibarbo.

Sufría Celta en el centro del campo y el técnico argentino no tardó en mover fichas. Metió a Wass para reforzar la zona de creación y evitar que su equipo dejase tanto espacio entre líneas, aunque ello no frenó el contraataque de los atacantes griegos. Y acto seguido se la jugó metiendo en el campo a Iago Aspas.

A raíz de ahí su equipo fue otro. Consiguió adueñarse del balón, llevarlo a las bandas, y por ahí empezó a crear peligro. Y a falta de seis minutos, el sueco Guidetti, que minutos antes había reclamado un penal de Samba, abrió la lata al finalizar un buen pase de Wass, quien poco después sentenció el choque con un libre directo.