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Locura en Bosnia por clasificación

Getty Images

MADRID -- Vedad Ibisevic anotó el gol de la victoria contra Lituania y Sarajevo enloqueció. Según reportes, cerca de 10,000 personas salieron a las calles a festejar el momento histórico para sus 'Dragones'. Por primera vez en su incipiente historia, Bosnia-Herzegovina logró su pase a la Copa del Mundo.

"Estoy muy contento, esto significa un gran triunfo para un país tan pequeño (territorialmente) como Bosnia. Nadie pensaba que esto sucedería y por eso es una sorpresa muy grande", comentó Radojica Rajic, trabajador retirado de 58 años residente en Suecia, mientras su hermano, Rasko, quien reside en Sarajevo, relata la locura desatada en la ciudad.

"El ambiente era completamente loco. Los bares y vecindarios estaban llenos de gente viendo el partido, gritando y brindando. La gente puso banderas en las ventanas y en los coches, estos últimos sonaban el claxon de forma efusiva para festejar el pase al Mundial", comentó desde Sarajevo, Rasko Rajic, gerente administrativo de una compañía eléctrica en Bosnia de 60 años.

Si había un país que necesitaba, por cuestión anímica, el pase a Brasil, era Bosnia- Herzegovina. Un triunfo que llegó como novedad para los más jóvenes, que por primera vez se perciben como ganadores. Una sensación que los más viejos ni siquiera recordaban.

Rasko Rajic, quien vive en las afueras de Sarajevo, quiso unirse al festejo, pero la marea de gente fue tan grande que le fue imposible poder llegar hasta el corazón de la ciudad.

"Yo vivo cerca del aeropuerto, que fue cerrado alrededor de la medianoche. Cerca de las tres de la mañana me despertó el sonido de muchas y cláxones sonando. Claramente la gente se dirigía al aeropuerto para recibir a los jugadores", comentó.

Desde que la Federación de Futbol de Bosnia-Herzegobina fuera admitida en la FIFA y la UEFA en 1996, no habían logrado clasificarse a un solo toreo oficial de selecciones. Aunque estuvo cerca de alcanzar su boleto para el Mundial de 2010 y la Eurocopa de 2012, fue en ambas ocasiones eliminado por Portugal en la repesca. Una gran decepción para un equipo que ha tenido que lidiar, en menos de 20 años, con una infinidad de problemas.

Desde el final de la guerra, el conflicto armado más devastador en el siglo XX desde la Segunda Guerra Mundial, Bosnia-Herzegovina se sostiene, con cierta fragilidad, con un sistema único en el mundo, pues en realidad está dividida en dos entidades: La República Sprska y la Federación Croata-Musulmana.

La Federación de Futbol, hasta diciembre de 2012, estaba regida por una presidencia tripartita, con un representante de cada etnia (serbia, croata y bosnio-musulmana). La organización, tan particular como incomprensible desde el exterior, era vista con malos ojos por la FIFA y la UEFA, que terminaron por suspender, en abril de 2011, a la FFBH por no adaptar sus estatutos. Aunque un mes después fue levantada la suspensión, La FFBH se vio obligada a cambiar el sistema para otorgar la presidencia a un solo hombre en ciclos de cuatro años.

En un país donde importa y mucho el origen, los 'Dragones' son, de igual manera, un claro reflejo de las consecuencias del conflicto. Bosnia-Herzegovina logró la clasificación con la generación más brillante de su historia, pero la gran mayoría, hombres de 22 a 33 años, ha crecido, y en muchos casos, nacido, en el exilio.

"La ciudad en la que nací, Sarajevo, era parte de un país que ya no existe: Yugoslvia. Yo no soy musulmana y por ello no cuento como bosnia. Aunque toda mi familia nació en lo que hoy es Bosnia-Herzegovina, por creencias religiosas contamos como serbios, por mis familiares que practican la religión Ortodoxa; o como croatas, por las creencias católicas", explicó por su parte, Jelena Rajic, administrativa de 28 años residente en Madrid, quien emigró junto con sus padres a Gotemburgo, Suecia en 1992.

Como Jelena, cada uno de los hombres de Susic lidia con las cicatrices de la guerra y tiene una historia de desarraigo detrás. Destacan las estrellas: Edin Dzeko, el máximo goleador de la selección y primo del capitán Emir Spahic, vivió el sitio a Sarajevo en la niñez; Vedad Ibisevic, quien iniciara su carrera en la MLS antes de triunfar en Europa, fue desplazado a Tuzla, escenario de uno de los más oscuros capítulos del conflicto armado, antes de emigrar con su familia a Suiza, primero, y Estados Unidos, después. El mediocampista, Zvejzan Misimovic, hijo de padres serbio-bosnios, nació ya en Alemania.

Para estos hombres, como para todo el país, lograr la clasificación mundialista fue un motivo de optimismo como no habían tenido en 20 años. Particularmente, para los bosnios en el exilio, pues si bien localmente se mantiene la división incluso en torno a la selección ya que los croatas y serbios tienden a inclinarse más por las selecciones de Serbia y Croata, para los exiliados de las tres etnias es una razón de esperanza.

"Estoy muy feliz por el triunfo de Bosnia y para mí no importa si somos bosnios, serbios o croatas porque todos nacimos en lo que alguna vez fue un mismo país. Me da gusto también cuando Croacia o Serbia ganan, porque ellos fueron parte del país en el que yo nací. Espero que Bosnia tenga una gran participación el Mundial y llame la atención del mundo nuevamente, pero esta vez por una razón positiva y no por un conflicto armado", dijo Jelena Rajic.