MELBOURNE -- Duelo de lujo en la apertura de las semifinales masculinas. El Abierto de Australia tiene frente a frente este jueves a Roger Federer con Stan Wawrinka. Se trata del gran choque entre las figuras suizas, con el ex-Nº1 del mundo, ubicado 17º tras medio año inactivo por lesión, y el actual Nº4 del circuito de la ATP. Sin dudas, un cruce con mucha historia y condimentos extras.
Atrás parece quedar rápidamente para Federer un extraño 2016, sin títulos tras 15 temporadas al hilo, con problemas de rodilla (operación incluida) y la espalda, y con la inesperada ausencia de las canchas después de ser semifinalista en Wimbledon. Con 35 años, regresó este mes en la Copa Hopman mixta, de exhibición, y ya en Melbourne sumó cinco victorias en fila, destacándose los éxitos sobre los Top 10 Kei Nishikori y Tomas Berdych.
En cambio, su compatriota viene de obtener el último Grand Slam, el US Open. Es que Wawrinka, de 31 años, superó a Novak Djokovic en la definición en Nueva York, justamente el serbio siendo eliminado muy rápido en Australia, donde defendía la corona. Sin Djokovic, escolta mundial, ni Andy Murray, el nuevo rey, las miradas ahora apuntan a otros monstruos como Federer y Rafael Nadal, pero jamás se puede descuidar a Wawrinka.
Mientras que Federer logró el último de sus 17 Majors (récord histórico) en Wimbledon 2012, desde Australia 2014 pudo Wawrinka conquistar sus tres grandes campeonatos. Por eso, porque su bautismo en los Grand Slam arrancó en Melbourne, con triunfo sobre Nadal en la final de hace tres años, es que sabe lo que significa ganar en este recinto, más allá de que las estadísticas lo muestren muy por debajo de su connacional.
En el repaso, se ve que Federer le gana casi siempre, con ventaja de 18-3. En Majors, Roger supera al actual mejor suizo por 5-1, con el plus de que el primero se impuso en los 13 partidos sobre superficie dura y en las seis semifinales en el tour. Así y todo, Wawrinka llega otra vez en gran forma y ya demostró en diversas oportunidades que, si está firme mentalmente, es durísimo en especial en las rondas decisivas.
Federer busca instalarse en su 28ª final de Grand Slam (la marca tope), mientras que Wawrinka quiere la cuarta, con el antecedente de que hasta aquí triunfó en las tres que participó. En cuanto al acceso a semifinales, Roger están en semi de Australia por 13ª vez en los 14 últimos años y Stan disfruta ahora de su tercera semi en Australia en los últimos cuatro años.
Siempre creció Wawrinka a la sombra de su compatriota, idolatrado en todo el mundo. Tuvieron diferencias, una disputa especial en Finales ATP, pero compartieron muchas series de Copa Davis y hasta se dieron el lujo de ganar la única ensaladera de plata para Suiza, en 2014. Se conocen a la perfección y van por un paso clave. El que gane jugará la final con el español Rafael Nadal (9º) o el búlgaro Grigor Dimitrov (15º). Llega un cruce sensacional, por el primer pasaje para el duelo definitorio.
