LOS ÁNGELES -- América acabó su mala racha y pudo cortar la cabeza del técnico Memo Vazquez (ya le buscaban sustituto), pero aún no puede aniquilar algunas dudas sobre su funcionamiento. Aún despierta dudas y deudas.
El 1-2 agudiza la crisis del Atlético San Luis, que alarga su racha de no poder ganar como local, mientras se tambalea la cabeza de su entrenador, pero en contraste alivia los pesares del técnico americanista Miguel Herrera, aunque el folclórico y catártico #FueraPiojo brotó de nuevo en las redes sociales, como inevitable pachanga de la euforia americanista por el resultado. El Piojo se sacude además el dominio de Memo Vázquez, pues sumaba cinco partidos sin poder vencer a Memo Vázquez.
Aunque carga con gran culpa en el gol de San Luis, al final Guillermo Ochoa fue la figura del partido. Tres escopetazos con desesperación de red, terminaron atajados espectacularmente por el arquero americanista. Esos lances y el saludable resultado, expían su pecado.
Por su parte, el portero potosino, Carlos Felipe Rodríguez también abortó dos remates de Henry Martín que reclamaban ser el tercer gol de las Águilas. Sí, un sabroso duelo de arqueros, en un juego que por momentos sacudió la emotividad.
Con menos posesión de balón, menos precisión en los pases, y menos tiros de esquina, pero el América fue certero en al menos dos ocasiones, levantándose de la lona tras el gol de Ramiro González al minuto 5, que ilusionó a San Luis y encendió alarmas desde Coapa hasta al salón oval allá por Chapultepec.
América mejoró. Sin duda. Especialmente en actitud. El resultado es merecido porque al menos mostraba más idea y recursos que el San Luis, que parecía emperrado en que Mauro Quiroga, con uno de sus prodigiosos cabezazos, cambiara la historia.
Sebastián Córdova sigue siendo el jugador distinto, especialmente este sábado, ansioso de responder a la obligación que tiene de tomar el mando del equipo, aunque en general el grupo, seguramente reaccionando a una bronca reprimenda de Miguel Herrera, sacudió las telarañas de irresponsabilidad que maniataban a algunos jugadores.
Pero, sigue con problemas en la marca. La línea de fondo flaquea, pero tuvo menos ese Síndrome Titanic de naufragio con los ajustes en el fondo por parte de Miguel Herrera. El reacomodo exigió más físicamente de los jugadores de media cancha, además de que fue sensible el respaldo de Henry Martin, y Federico Viñas intenta, dentro de sus limitaciones físicas y de concentración para defender.
Tras el gol de ventaja de San Luis, hubo un lapso inmediato en que el América se perdió más aún en la cancha. Fueron diez minutos con un tufo de tragedia, pero paulatinamente las Águilas retomaron el orden y equilibraron el juego.
Emanuel Aguilera cobraría con violencia un penalti, y un violento y vistoso remate de cabeza de Henry Martín puso el 2-1, marcador que bien que pudo ser alterado, pero aparecieron los arqueros, los postes o las precipitaciones.
San Luis puede terminar como último de la Tabla General si Santos y Atlas consiguen al menos un empate en sus enfrentamientos ante Querétaro y León. Y eso traería consecuencias. Ya en la semana las versiones en San Luis eran que los directivos sondeaban posibles entrenadores si no se registraba una victoria sobre el América. Y ya se sabe de los antecedentes potosinos, sobre como el hijastro incómodo de Gil Marín (Atlético de Madrid), Alberto Marrero, tiene un criterio muy hormonal para decapitar entrenadores.
Como sublíder provisional, el América puede alargar su paz y alcanzar la tranquilidad la próxima semana, pues su siguiente enfrentamiento es ante Mazatlán, aunque después encara al impredecible Puebla, pero el parte médico es la mejoría total de Giovani dos Santos y Nico Benedetti, aunque ninguno de los dos ha marcado diferencia desde su llegada a El Nido.
