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Los goles agónicos, una constante en Rusia

La segunda jornada del Mundial de Rusia estuvo marcada por los goles agónicos que definieron las batallas. Las emociones quedaron hasta el final en los tres diferentes frentes y estos se definieron sobre la hora.

En el primer juego de la jornada, un gol al minuto 89 de José María Giménez sentenció la victoria para Uruguay sobre Egipto. El duelo fue parejo en todo momento, aunque los charrúas fueron los más insistentes para dar con las redes. Fue hasta una de las últimas jugadas del encuentro cuando el defensa del Atlético de Madrid ganó un balón aéreo para rematar de cabeza y darles la victoria a los suyos. Fue un triunfo de infarto.

Un par de horas después, en un partido con pocas acciones ofensivas entre Irán y Marruecos, fueron los asiáticos los que se llevaron la victoria. En el transcurso del juego fueron los que menos se acercaron a la meta rival, pero un autogol de Aziz Bouhaddouz ya en el tiempo de descuento, fue suficiente para que los dirigidos por Carlos Queiroz se llevaran los tres puntos.

Para el platillo fuerte del día entre Portugal y España, Cristiano Ronaldo fue la estrella del mismo y lo hizo gracias a tres goles. El último de ellos lo marcó al minuto 88 cuando ya estaba encaminada la victoria para los españoles. Un tiro libre del jugador del Real Madrid sentenció la batalla y repartió unidades entre ambas selecciones.

Los goles de último minuto fueron la constante de esta segunda jornada de actividades en Rusia 2018. En todos los casos estos fueron decisivos para los ganadores y para los que rescataron un punto como lo logró Portugal frente a España. Las emociones se viven al límite en el Mundial.