El campeón de la edición 2009 regresa al campo después de seis años de ausencia y pasar por la cárcel. Fue parte de la cena de los monarcas y viene de ganar en el PGA Tour Champions.
En 2009, Ángel Cabrera tocaba el cielo del golf. Dos años después de meter un enorme batacazo en el US Open y sumarse al listado de golfistas que cuentan con un Major en su vitrina, el cordobés daba un salto aún más grande al ponerse el saco verde de Augusta. Aquel desempate con Kenny Perry y Chad Campbell quedó para la historia. Ese hoyo 18, el primero de la definición en el que el Pato quedó entre los árboles en el tiro de salida, que la pelota golpeó un tronco en el segundo y cayó en el medio de fairway y, desde ahí, la magia para dejarla casi dada y firmar el par. Finalmente, en el 10, ya con Campbell fuera de combate, cerró con par y venció a Perry para desatar la alegría total. Cabrera se convertía en el primer argentino en ganar el tradicional torneo. Cada vencedor en el Augusta National tiene la tarjeta de invitación vitalicia para jugarlo. Y el de Villa Allende estuvo a nada de meter doblete en 2013, pero esa vez cayó con Adam Scott en el desempate. El argentino entraría años después en su etapa más oscura y desde 2019 que no jugaba el Masters. Pero la racha se cortará este fin de semana, cuando vuelta a salir al campo.
Seis años pasaron desde la última vez que Cabrera jugó en Augusta. En ese lapso, el cordobés estuvo preso. Fue condenado por coacción, lesiones leves, amenazas y desobediencia a la autoridad en el ámbito de violencia doméstica y estuvo en prisión desde junio de 2021 hasta agosto de 2023 en la cárcel Plácido de Sá Carvalho, en Río de Janeiro. Pero la vida y el golf le dieron otra oportunidad y este miércoles se dio el gusto de participar del Masters Par 3, el clásico preludio del torneo, con su nieta Delfina como caddie.
En una entrevista con Marca, Cabrera no se escapó de su pasado reciente. Algunos consideran que Augusta no debería dejarlo jugar por su paso por la prisión. De hecho, el cordobés intentó volver en 2024, pero una demora en el visado lo dejó sin poder participar. “Cada uno tiene su opinión y la respeto. Pero estoy acá porque gané el torneo”, contestó. “Tuve una etapa de cuatro o cinco años que debería cambiar. El pasado ha quedado atrás. Me arrepiento de haber hecho las cosas mal", agregó. “La vida me dio una segunda oportunidad. Estoy muy agradecido de cómo me han recibido los golfistas acá. Gary Player siempre me acompañó, incluso cuando estaba privado de libertad, él se interesó por mí. Me dijo que todo pasa. Que mirara al futuro”.
Cabrera vuelve a Augusta en un gran momento. El domingo pasado consiguió su primer título en el PGA Tour Champions, el circuito reservado para jugadores de más de 50 años, al consagrarse en James Hardie Pro Football Hall of Fame Invitational. Ese éxito le aseguró la tarjeta del tour senior hasta diciembre de 2026. “Hubo un tiempo que no pensé en volver, es cierto. Me di cuenta que la vida no es sólo jugar al golf. Tampoco sabía si tenía el juego”, contó el Pato, pero rápidamente se dio cuenta de que la pelota seguía respondiendo a sus golpes cuando salió a probarse en Villa Allende.
Cabrera fue parte de la clásica cena de los campeones, realizada el martes, y en la que participan todos los monarcas y el menú es elegido por el defensor del título. Esta vez, fue Scottie Scheffler, ganador en 2024, quien optó por la comida. El cordobés fue muy bien recibido, según confesó. Este jueves saldrá desde las 11.59 de la Argentina a disputar la primera ronda. Compartirá grupo con Laurie Canter y Adam Schenk.
El cordobés se quedó con el título en el James Hardie Pro Football Hall of Fame Invitational, perteneciente al Tour Champions para mayores de 50.
