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Se fue el mítico Ramallets

Antoni Ramallets, un histórico del Barça, a toda ley. EFE

BARCELONA --
Considerado el mejor portero de la historia del FC Barcelona hasta que la carrera, todavía inacabada, de Víctor Valdés le superó, Antoni Ramallets murió este martes en la localidad barcelonesa de Vilafranca del Penedés a los 89 años.

El legendario meta había ingresado el pasado 17 de junio en el hospital por complicaciones en su estado de salud y, aunque dos semanas después recibió el alta médica, su estado ya hacía temer por el fatal desenlace.

Ramallets defendió 538 partidos la meta del Barça entre 1949 y 1961, conquistando 6 Ligas, 5 Copas de España y 2 Copas de Ferias, proclamándose subcampeón de Europa en la tristemente recordada final de los postes ante el Benfica en Berna y es, a día de hoy, el segundo jugador del club azulgrana con mejor palmarés por detrás de Guillermo Amor.

Nacido en Barcelona el 4 de junio de 1924, Ramallets se dio a conocer en el Europa, club histórico de la ciudad, que le traspasó al Barcelona en 1946. Tras una cesión al Valladolid, en 1947 regresó al club, para, aprovechando una lesión del entonces titular Velasco dos años más tarde hacerse con la titularidad, que ya nunca abandonó hasta su retirada.

Su eclosión a nivel internacional se produjo en el Mundial de 1950, en Brasil, donde sus excepcionales actuaciones le valieron el apodo de 'El gato de Maracaná', que le acompañó durante toda su carrera. Entre 1951 y 1953 fue el portero del equipo mítico conocido como el 'Barça de las 5 Copas' que ganó dos ligas y tres copas.

A nivel personal, Ramallets fue en cinco temporadas distintas el portero menos goleado de Primera División y el 6 de marzo de 1962, con 38 años, recibió en el Camp Nou un multitudinario homenaje con un amistoso frente al Hamburgo que cerró con una actuación excepcional. En 2008 recibió un nuevo homenaje al recibir las llaves de Barcelona.

Ramallets, que mantenía una estrecha relación con Víctor Valdés, al que siempre defendió de las críticas y de quien dijo en su momento que pasaría a la historia como el mejor portero del Barça, fue una pieza clave para que en 1957 el club decidiera abandonar el viejo estadio de Les Corts para construir el Camp Nou.

Junto a Biosca, Seguer, Kubala, Suárez, Gonzalvo o Basora, Antoni Ramallets formó parte de una plantilla excepcional, que en la segunda mitad de la década de los 50 rivalizó con el Real Madrid de Di Stefano y al que sólo le faltó la conquista de la Copa de Europa, cuya final perdió en 1961.

Apenas conocer la noticia, el Barça mostró sus condolencias por el suceso y anunció que el equipo luciría brazaletes negros en señal de duelo durante el partido amistoso en Polonia frente al Lechia Gdansk.

De hecho, y a través de las redes sociales, se multiplicaron las muestras de condolencia por la muerte del portero.

"Acompaño en el sentimiento a toda la familia de mi buen amigo Antonio Ramallets. Para siempre en mi corazón. Descansa en paz Portero" escribió en su cuenta de facebook Valdés en forma de homenaje, mientras Sandro Rosell se manifestó a través de su cuenta de Twitter en catalán. "El Barça está de duelo. Ha perdido a uno de sus mitos. Antoni Ramallets. Descanse en paz. Un abrazo a su familia" expresó el presidente del club.