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El sueldo de Bale despertaría celos

Jamie McDonald/Getty Images

MADRID -- En sólo dos meses, Gareth Bale pasó de el jugador con mayor proyección en Europa al más caro de la historia y por tanto, en uno de los mejores pagados, pues no sólo tendrá un contrato millonario con el Real Madrid, sino que aumentará exponencialmente sus ganancias por publicidad.

Sin embargo, lo que puede ser el negocio de su vida conlleva secuelas que el joven de 24 años tendrá que manejar con sumo cuidado para poder disfrutar de las mieles del estrellato.

Según reportó el diario deportivo español Marca el pasado viernes, el flamante jugador del Real Madrid ganaría 10 millones de euros anuales, que rompen con el 'tabulador' de sueldos de Florentino Pérez, presidente del Real Madrid.

Los únicos jugadores del plantel que actualmente alcanzan una ficha de esas dimensiones son Cristiano Ronaldo y Kaká -quien vive sus últimas horas como jugador del Madrid- , pues según estableció Pérez, los 'Balones de Oro' ganarían hasta 12 millones de euros. El resto de titulares, según la escala establecida por Pérez, ganarían entre 3 y 6 millones de euros, mientras los canteranos y suplentes fluctúan entre 1 y 2 millones de euros. De ajustarse al criterio de Florentino, Bale no ganaría más de 6 millones de euros.

Previsiblemente, la exuberante ficha del galés causa cierto recelo en el plantel merengue, que considera innecesario su fichaje. Hace semanas que empezó a circular el rumor de que el vestuario estaría inconforme con el precio establecido por Bale, mismo que se confirmara durante la gira del equipo por Estados Unidos, cuando los capitanes se quejaran, en una cena, pues se sentían desplazados. Sobre todo, porque verían la llegada del jugador como innecesaria. Pero más allá de los egos, ven en peligro sus ganancias.

Cristiano Ronaldo acaba de perder la etiqueta de 'jugador más caro del mundo' y, además, no ha aceptado, todavía, los términos de la renovación de su contrato con el club, razón por la que ha postergado la firma de manera indefinida. De aceptar las nuevas condiciones, el portugués pasaría a ganar 18 millones de euros anuales, pero mientras eso sucede, estará al nivel de su flamante compañero en cuestión salarial, pese a los récords y los títulos que lo pudieran diferenciar de él.

Kaká, quien pasó de gran esperanza a la gran decepción madridista, podrá no tener argumentos para quejarse y de hecho ya tiene un pie fuera del equipo según dijo el presidente del Milan a donde irá a dar, pero hay jugadores importantes, como Özil, Di María y Benzema, a quienes molesta el gasto en Bale, según reportara a principios de mes el diario AS, pues en lugar de invertir en sus respectivas renovaciones, el club optó por fichar. Además, en Inglaterra se rumoraba que el técnico Carlo Ancelotti habría comunicado directamente a su directiva que no necesitaba al jugador.

Ajeno, aún, a los celos del vestidor merengue, Bale fue prudente en el manejo de relaciones públicas en el tiempo que duró la 'novela' de su fichaje. El jugador, de hecho, ha cuidado su imagen con celo durante toda su carrera, evitando meterse en polémicas innecesarias hablando de más.

En 2012, previo a los Juegos Olímpicos de Londres, el jugador comentó, como que no quiere la cosa "que le habría gustado jugar para el 'Team GB'" pues los países pertenecientes a la Gran Bretaña compiten en la justa olímpica bajo la misma bandera. Esto generó revuelo entre las distintas federaciones de f'útbol de los países miembros, que se manejan de manera independiente, y Gales resolvió no participar bajo la bandera británica. Bale, quien ya había hablado, al final tuvo que sustraerse debido a una lesión en la espalda, lo que le ahorró un conflicto con ambas partes.

El jugador mantuvo un silencio absoluto (ante los medios) prácticamente durante todo el tiempo que duró la 'novela' de su traspaso, preocupado por no dinamitar sus opciones de recalar en Madrid. En su lugar, presionó tanto a directiva como cuerpo técnico para que le dejaran salir, primero negándose a viajar con el equipo a diversos compromisos de pretemporada y, posteriormente, a jugar, argumentando una lesión, lo que no le impidió acudir al llamado de su selección para la Fecha FIFA en la segunda semana de agosto aunque ni siquiera vistiera de corto.

Negándose a jugar, se cuidó, además, de no arriesgarse a una lesión y ha salido sin mancha alguna de cualquier embrollo en el que se pudo haber metido.

Bale tendrá que hacer uso de la misma inteligencia emocional hasta ahora mostrada para hacer frente al vestidor merengue, pues a medida que se prolongaba la espera por su traspaso, crecía el recelo de sus nuevos compañeros.

EL NEGOCIO DE SU VIDA

Apenas este año Gareth Bale descubrió -o le hicieron ver, según se quiera mirar- su propio potencial mercantil. En marzo pasado, según reportes, registró ante la Oficina de Patentes, Marcas y Propiedad Intelectual británica, un logo basado en su peculiar celebración, formando un corazón con las manos, acompañado del número 11, su dorsal desde que fuera reconvertido en extremo, mismo que será utilizado en futuras líneas de ropa, calzado deportivo, etc. El joven de 24 años sabe que es cuestión de tiempo para convertirse en una marca en sí mismo.

Actualmente está patrocinado por Adidas, con un contrato que asciende a 2.5 millones anuales y que tendrá que renegociar como jugador del Real Madrid, para alegría de Florentino Pérez, pues expira la próxima temporada.

Pero el jugador más caro del mundo difícilmente se conformará con la misma cantidad, por lo que la empresa alemana tendrá que aumentar considerablemente la cantidad. A Messi le pagan cerca de 30 millones anuales, por ejemplo. Es también imagen de EA Sports, que ha pasado un disgusto mayúsculo al tener que retener la distribución del FIFA14 en Gran Bretaña, pues Bale, enfundado en la camiseta del Tottenham, era la portada.

Bale perderá a sus patrocinadores locales, pero no tendrá problemas en hacerse con contratos más lucrativos con empresas trasnacionales como jugador estrella del Real Madrid. Otra cosa será, el acuerdo al que llegue con la directiva merengue con respecto a la explotación de los derechos de imagen.