Tomateros: el título un año tarde

Si los Tomateros hubieran ganado el año pasado, en realidad hubieramos tenido un fiesta en el Angel Flores. Pero esto es otro año y un experimentado equipo tratará de hacer los que Hermosillo no pudo

LISTOS LOS ABRIDORES
Francisco Campos estará abriendo el segundo partido contra Puerto Rico
(Mexsport)
Podría parecer difícil, casi imposible el mencionar que una temporada que culmina con un título, no sólo en el Béisbol sino en cualquier deporte, llegó un año después de lo esperado. Sonaría en ocasiones hasta ridículo tal comentario e inclusive tal vez pudiese ser hasta de mal gusto, pero nunca como antes quedó manifestada esta situación ahora que los Tomateros de Culiacán se llevaron el campeonato de la Liga Mexicana del Pacífico en su temporada 2001-2002.

Las razones para tal afirmación son claras y seguramente con muy buena memoria, de inmediato algunos aficionados sabrán que nos referimos al hecho de que si la temporada del título guinda hubiese llegado hace un año, la fiesta en el clásico caribeño habría sido mucho mayor, cuando por primera vez la capital de Sinaloa albergaba dicho certamen.

Evidentemente la Serie fue todo un éxito en tierras mexicanas. Los llenos diarios en el Estadio General Angel Flores, la organización casi perfecta del evento y los partidazos dramáticos que vivimos todos los amantes al Rey de los Deportes, hicieron de la Serie del Caribe en Culiacán un evento inolvidable. Pero (y aquí esta el "pero" que casi siempre sale a arruinar algo): se imagina usted lo que dicha semana hubiese sido con la participación del equipo favorito del público?

No solamente los aficionados se quedaron con las ganas de ver a sus Tomateros, aunque no podemos quejarnos del gran apoyo que brindaron al equipo mexicano muy a pesar de haber sido sus "odiados" rivales, sino que inclusive la misma directiva guinda había prometido ya un "Dream Team" mexicano en caso de llegar su equipo al clásico caribeño, otra gran idea que nos quedamos con ganas de ver cristalizada.

Es por ello que nos atrevemos a aseverar que el campeonato de los culichis ha llegado un año tarde. Pero no por ello deja de ser reconocido y aplaudido, ya que la organización tomatera se merece el título que han conseguido.

Cuando en esta columna realizábamos a mediados de noviembre el balance de la primera mitad de la campaña, se mencionaba ya la gran posibilidad de que Tomateros y Venados se enfrentaran por el título. Dicho comentario encendió de inmediato a los fanáticos naranjeros, quienes argumentaron que no se contaba todavía con los bates de Vinicio Castilla y Erubiel Durazo, quienes apuntalaron al equipo el año pasado metiéndolo a la Serie del Caribe tras lograr el campeonato. Recuerdo perfectamente que una aficionada de "hueso naranja" tuvo la atención de enviarnos un correo indignada por considerar al resto de los equipos como simplemente "los acompañantes", pero ya desde entonces se veia la gran superioridad que Mazatlán y Culiacán ejercían sobre los demas rivales.

Es cierto que a los Naranjeros les faltaba la llegada de su artillería pesada, pero es más cierto que como acunara aquel gran maestro de la crónica en México, don Pedro "Mago" Septien: "El pitcheo es el nombre del juego".

Con la llegada de Vinny y Erubiel, Hermosillo se hubiese convertido en los Rangers de Texas de la Liga del Pacifico: todos la mandan para la calle pero nadie lanza un buen partido.

Lamentablemente, aquella rotación que brillara intensamente hace un ano, sufrio dos bajas muy importantes. Es cierto que todavía estaban los Angel Moreno, los Fernando Valenzuela y los Randy Dorame, pero ninguno de ellos tuvo una buena temporada (situación que se pudo palpar desde el arranque del calendario), además de que dos piezas bien importantes en el campeonato de los pupilos de Dereck Bryant el año pasado ya no estaban: el sensacional abridor Daniel Rios y el relevista Jose Garcia.

Por otro lado, Tomateros y Venados lucían completos, con buen pitcheo abridor, grandes relevistas y muy buena batería, por lo que la segunda mitad fue de trámite. Afortunadamente tuvimos la grata sorpresa del repunte de los Cañeros de Los Mochis, equipo que fue el gran animador de la segunda mitad además del gran bateador de largo alcance, ya que hizo pedazos la marca para más cuadrangulares en una temporada.

Tampoco podemos dejar atrás a los Aguilas de Mexicali, que llegaron a tener contra la pared a los Venados en la semifinal y por poco daban la gran campanada, pero las estadísticas no mienten en el Rey de los Deportes y los Naranjeros, al final, se vieron sumamente inferiores a Culiacán.

Nos vamos a Caracas
De esa forma celebraban los Tomateros su campeonato una vez que derrotaron a Mazatlán jugando como locales el martes 29 de enero. Los guindas se llevaron de punta a punta la temporada 2001-2002 de la Liga Mexicana del Pacífico con todos los honores y el equipo se reporta listo para iniciar su participación en la Serie del Caribe, donde indudablemente, tiene un difícil compromiso en puerta.

Por un lado, es complicado poder superar lo hecho por Hermosillo, quien representando a México en la edición anterior del clásico caribeño, llego al ultimo día de la competencia con amplias posibilidades de llevarse el campeonato, perdiendo dicha opción ante los dominicanos, que contaron con una gran serpentina de Miguel Batista, a la postre pitcher importante de los tambien monarcas Diamantes de Arizona.

Por otro lado, es necesario recalcar también que el equipo guinda regresa al certamen tras una ausencia de cinco años, pero habiendo dejado un grato sabor de boca, ya que en sus recientes participaciones, obtuvo resultados sensacionales, convirtiéndose en el campeon de la Serie del Caribe de 1996 celebrada en Republica Dominicana y ocupando el segundo lugar un año después, cuando perdieron la oportunidad de ser nuevamente los monarcas en el ultimo día de la competencia.

Esos serán los dos retos principales del equipo de Francisco "Paquín" Estrada, quien nuevamente demostró ser uno de los mejores managers de la pelota azteca actual.

Toda la celebración, alegría y fiesta que comenzó en el Angel Flores luego de la caída del out 27, extendiéndose por toda la capital y a la postre gran parte del estado de Sinaloa, queda ahora atrás, a unas horas de que México este enfrentando a lo mejor del Béisbol caribeño.

Los Tomateros indudablemente tienen un trabuco, pero la calidad de los equipos de Puerto Rico, Venezuela y sobre todo, Republica Dominicana, pondrá a prueba a las recien coronadas huestes del Paquín.

Pitcheo y Experiencia
Los equipos recientes de Culiacán se han distinguido por su gran bateo. Así se presentaron en aquellas Series del Caribe en la decada anterior y así han militado por el circuito mexicano.

Este año se puede hablar de una excepción, ya que la artillería guinda disminuyó ciertamente en intensidad para dar paso a un pitcheo fenomenal y de gran clase. No debemos perder de vista que Culiacán fue el equipo numero uno en efectividad colectiva de toda la temporada con 3.00 y sus serpentineros fueron los que menos imparables admitieron en todo el circuito, aun por debajo de los lanzadores de Mazatlán, que juegan la mitad de la campana a nivel del mar, donde es mas difícil batear.

Además, se debe tomar en cuenta que los ultimos dos partidos de la final, fueron duelos de pitcheo bastante cerrados, con Culiacán imponiéndose a un cuerpo de serpentina tan completo como el de los Venados, que incluía a gente de la calidad de Francisco Campos, Oscar Rivera, Pablo Joel Ochoa y Alberto Manrique.

La rotación guinda se fue ganando poco a poco el respeto de los demás equipos del circuito y anclada por Rodrigo Lopez y el ligamayorista nicaragüense Vicente Padilla, cargó al equipo sobre sus hombros, conscientes también que un solido bullpen podría sostener ventajas cerradas o incluso mantener no muy alejado al rival para que la ofensiva tratara de regresar. Los Tomateros se sobrepusieron muy bien a la pérdida de Luis Ignacio Ayala, operado del apéndice en plenos playoffs y encontraron en Oliver Perez a un buen taponero que a pesar de sus problemas por su poca experiencia, cumplio con el trabajo.

La ofensiva del equipo no fue tan brillante como su serpentina, pero la mayoría son gente con experiencia y el suficiente temperamento para poder responder aún en los juegos apretados y difíciles. No es una artillería que se vaya constantemente del otro lado de la barda ni mucho menos, pero los Tomateros saben fabricar carreras. Ejecutan los sacrificios a la hora buena, roban bases en los momentos precisos y saben aprovechar cualquier desatención de la defensiva contraria.

Esas son sus principales armas y por ende, las razones que tienen para pensar en que pueden medirse de tu a tu con los colosos del caribe.

Ahora la invitación es para disfrutar de esta fiesta del Béisbol desde Caracas, Venezuela. El poder observar a las promesas mas importantes de nuestra pelota latina, así como a varios estrellas ya consagrados en el mejor Béisbol del mundo, sera, sin duda alguna, lo más atractivo de las jornadas que estan por comenzar. La serie inicia con el duelo de los "Colosos del Caribe", pero tambien con la esperanza de que los anfitriones por estar en casa y con su público y México por llevar un equipo experimentado y ganador, puedan pelearles a boricuas y quisqueyanos la supremacía caribeña. Mientras eso sucede, todos a divertirnos.

GUILLERMO CELIS es comentarista y analista de béisbol de ESPN2 y columnista de ESPNdeportes.com.

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sábado, 02 de febrero