MÉXICO, D.F.--La WADA ha extendido a México un certificado de impunidad. Y de inmunidad.
México ha pasado a convertirse de un esclavo del problema nacional de salud del Clembuterol a un paraíso autorizado para uso de Clembuterol.
La WADA ha dicho a ESPNDeportes.com que los dos casos de dopaje por Clembuterol en la Jornada Uno del Apertura 2013 son Caso Cerrado. No hay nada que investigar, cuestionar o perseguir.
Hay paraísos fiscales. Hay paraísos turísticos. Hay paraísos terrenales. Hay paraísos del contrabando. Hay paraísos del narcotráfico, y ahora México es declarado el paraíso del Clembuterol.
En un acto de simbiosis o de coordinación delictiva, la FMF hace oficial que las pruebas antidopaje de las Jornadas 2 a la 8 del Apertura 2013 son negativas, mientras que la WADA pomposamente, vía documento oficial de su correo electrónico certifica a ESPN que el dopaje certificado es un caso cerrado, sellado y olvidado.
¿Qué ocurre ahora?
Simple: la WADA, con los argumentos de la FMF, certifica que el Clembuterol existente en vacas, bueyes y cualquier otro animalito de cuatro o dos patas en México, es un accidente en la vida de un inocente, que termina siendo víctima de la corrupción, tropelías y componendas de autoridades sanitarias mexicanas y ganaderos.
Simple: ahora, cualquier deportista mexicano puede consumir todo el Clembuterol que quiera y sabe que de antemano será declarado inocente, porque lejos de ser un villano es una inocente víctima de un sistema de vida de un país.
Simple: ahora cualquier deportista profesional puede consumir Clembuterol antes de competencias, sacando ventaja de sus efectos en la masa muscular y de tipo aeróbico y anaeróbico, y además puede hacerlo en serie y en serio, no con los picogramos de Alberto Contador o con los nanogramos de los 12 seleccionados mexicanos en la Copa Oro 2011, sino que puede hartarse en gramos de este producto.
Al final, si llega a oídos de la WADA y con certificación de cualquier laboratorio, la explicación es simple ante cualquier amenaza punitiva: "él no, porque es mexicano y come tacos contaminados como millones de mexicanos contaminados".
Todo se origina en y con los manejos torpes de la FMF, y especialmente de Decio de María. Es decir, en el intento por abatir cualquier uso de anabólicos en el futbol mexicano, su anuncio de los dos positivos en la Jornada Uno, ha terminado por legalizar el uso de Clembuterol.
El Chepo de la Torre ha dicho que en el Tri ya no se consume carne, lo cual es parcialmente cierto, porque hay que recordar el atracón que se dieron de ganado exquisito de primera clase en el Terma Centaurus de Río de Janeiro, donde especialmente el cheff Maza Rodríguez se despachó con muestras de tres ganaderías distintas: brasileña, asiática y europea.
Pero, al margen de que los seleccionados cuiden su nutrición en las concentraciones, ¿existe en verdad cultura dentro de los equipos? Hay clubes, pocos, como Santos, Chivas, América, Pachuca, Toluca, Cruz Azul, y algunos otros, en los cuales se orienta nutricionalmente a los jugadores, pero es evidente que no es ni una regla ni una norma ni un hábito ni una toma de conciencia.
¿Puedo yo asegurar que hay dopaje indiscriminado en el futbol mexicano? Definitivamente no.
Pero, ¿puede alguien meter las manos al fuego por esa pureza, por esa virginidad anabólica en el futbol mexicano? Definitivamente, no.
Y en este momento, casos acumulados como los de Salvador Carmona, Aarón Galindo, Copa Oro, Gato Ortiz, y los dos recientes, obligan a creer que mi atrevimiento morboso está mejor fundamentado que quienes se persignen, arrojen agua bendita sobre este Blog y convoquen a un exorcismo.
Y retomando el tema del Paraíso del Clembuterol, ahora será muy sencillo para atletas tramposos.
¿Dio positivo un ciclista por Clembuterol? Pues es que la cocinera del equipo es mexicana y cocina solo recetas regionales.
¿Dio positivo un marchista de otro país? Sencillo fue a hacer campamento de altura a México y se atascó de esas delicias culinarias de la región.
¿Dio positivo un boxeador? Fue a cerrar entrenamientos en el Centro Ceremonial Otomí y no pudo evitar deleitarse con las excentricidades gastronómicas con base en cacomixtles y tlacuaches, que quién puede decir que no sean víctimas inocentes también de ese problema de salud nacional o de ese problema nacional de salud que es el Clembuterol.
Sí: hubo torpeza de la FMF y de la Liga MuyEquis, lo cual no debe sorprender a nadie, al final ambos engendros a imagen y semejanza de Decio de María y Justino Compeán, pero la torpeza suprema viene de la WADA al declarar, sin investigar directa y profesionalmente, los casos de la Jornada Uno del Apertura 2013.
