MÉXICO -- Gran sorpresa nos llevamos la tarde del 7 de agosto al ver en redes sociales el anuncio de que el luchador mexicano Alberto Del Río quedaba fuera de la empresa estadounidense World Wrestling Entertainment (WWE), debido a una conducta poco profesional y una altercado con un trabajador de la empresa dirigida por Vince McMahon.
Sin dar detalles de lo sucedido, el sitio web de la WWE mostró como nota principal el escueto comunicado donde se leía ""WWE anuncia el despido de Alberto Del Río debido a una conducta poco profesional, además de tener un altercado con un empleado".
El gladiador potosino ingresó a las filas de la WWE en 2009, pero fue hasta el 2010 que comenzó a figurar en los eventos grandes, encarando principalmente a Rey Mysterio, con quien tuvo una gran rivalidad.
Posteriormente, en 2011, empezó su despegue a la cima ganando el Royal Rumble, además de hacerse del maletín en Money in the Bank; se coronó dos veces campeón WWE, derrotando a uno de los íconos de la empresa, John Cena.
En 2013 el heredero de Dos Caras se convirtió en doble campeón de peso completo, sin embargo, en los últimos meses se notó un descenso de actividad y de rivalidades fuertes del mexicano en los carteles.
Cabe señalar que días antes se anunció que Ricardo Rodríguez, quien presentaba a Del Río al principio de cada lucha, fue despedido pese a que se renegociaría su contrato después del SummerSlam.
Así, la salida de Alberto Rodríguez -nombre real del ahora ex estrella de la WWE- pone en jaque al imperio McMahon, al menos en lo que al mercado latino se refiere, pues dejan libre a un gladiador que era amado por muchos, pero odiado por varios más.
¿Cuál será el futuro del luchador? El tiempo nos lo dirá, y quizás no tardemos en saberlo, pues sin duda muchas empresas disputarán sus servicios.
