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Decio y Tuca, Poncios Pilatos del cinismo

LOS ÁNGELES -- Una posición cómoda y comodina. El futbol mexicano absuelve a Tuca Ferretti y se absuelve a sí misma de todos sus pecados cometidos y por cometer.

No habrá damnificados en esta doble jornada de partidos moleros, según el bautizo del mismo Tuca a este tipo de encuentros. Hasta perdiendo, ambos ganan.

La FMF elige una posición cínica. Y bajo esa sombra se cobija y cobija al entrenador interino que se ofreció a aliviarla de sus penurias. El único culpable, entonces, serán El Piojo Herrera y sus malos modales.

Una eventual victoria ante Trinidad & Tobago les permitirá soltar la pirotecnia sin decoro. El 4-4 de la Copa Oro puede ser un paño de lágrimas o una bandera a toda asta. El cinismo es advenedizo por naturaleza.

Y después, una eventual derrota ante Argentina, toleraría y autorizaría la lacrimógena congoja, porque el verdugo sería el subcampeón del Mundo y de América, y tiene además al epítome de la exquisitez futbolística: Lionel Messi.

Y claro, un empate o victoria, porque el cinismo es voluble y oportunista, enaltecería las virtudes del Tuca y el acierto federativo, porque, precisamente, se venció o se igualó al segundo mejor del mundo o de América.

Y en el prostíbulo vanidoso de los sofismas, un hobby natural del futbol mexicano, si se le gana al número dos, es porque se es el número uno.

Sí: la FMF sabe que no puede perder ni perdiendo. Y Tuca también sabe que forma parte de esa comedia, que aú con derrotas, no terminará en drama.

Simple: la FMF manosea al Tuca y el Tuca se deja manosear. La cita única e importante, será el 10 de octubre ante EEUU en el Rose Bowl de Pasadena.

Y aún entonces, si el boleto se queda en el bolsillo de Juergen Klinsmann, el merecedor del paredón de fusilamiento, será 'El Piojo' Herrera por no leer el Manual de Carreño o la parábola aquella de poner la otra mejilla.

¿Está obligado el Tuca Ferretti a garantizar victorias ante T&T y Argentina? Él bien sabe que no. Es más ni siquiera le demandarán intolerantemente que gane o que juegue bien.

Ferretti es tácticamente menos complejo que Miguel Herrera. Sus fundamentos en la cancha son estrictamente mecánicos, y con espacios muy delimitados para la osadía de la improvisación e inspiración del jugador.

Si Rafa Márquez se atrevió a decir que sería interesante una continuidad en la forma de trabajo y en la forma de dirigir como la de El Piojo, perdió el tiempo. Seguramente es un consejo sabio pero inútil, por muy capitán que sea del Tri.

Partiendo del paladar amargo tan sabido en los equipos de Ferretti, va a ser interesante el enfrentamiento con EE.UU. El que pase primero la media cancha, querrá dar la vuelta olímpica como festejo, diría sabiamente el multiusos futbolístico Leo Vega.

Dos equipos que en términos de ajedrez harán del enroque asustadizo su primera jugada en cuanto grazne el silbante. Y después, que el error del adversario se consume. Y si no que la ruleta rusa de los penales defina la historia.

Ante Trinidad & Tobago, que llegará afectado por ausencias importantes respecto al equipo de aquel espeluznantemente morboso 4-4 en la Copa Oro, Ferretti tratará al menos de mostrar un esquema básico de orden.

Y claro, lo que menos querrá es perder en un encuentro molero, que en la filosofía del Tuca significaba que "de nada sirven ni ayudan al futbol mexicano", como textualmente lo comentó, aunque ahora, ¡uf!, son partidos de vida o muerte, tanto ese como el de Argentina y el de Panamá.

Al final, pase lo que pase, queda claro, la FMF y Tuca Ferretti saldrán incólumes, impolutos, inmaculados de esta experiencia que puede ser drástica y dramáticamente peligrosa para el futbol mexicano.

Decio de María y su gavilla, junto con el Tuca, pueden lavarse las manos sin decoro y sin arrobo, como los Poncio Pilatos del Cinismo.