LOS ÁNGELES -- Matías Almeyda tiene dos tareas herculinas: salvar a Chivas y salvar a 'La Chofis'. La primera está en proceso, la segunda parece más complicada.
Para salvar al Guadalajara, 'El Pelado' lo combate desde dentro. Para redimir a Javier Eduardo López, lo intenta desde la zona perimetral.
El vestidor, es decir, el corazón y el cerebro de Chivas, le pertenece a Almeyda. Es el señor feudal de las voluntades de 23 jugadores.
En el caso de 'La Chofis', ese padrinazgo o ese papel de padrastro bondadoso topa en seco con la festiva personalidad de un despistado jugador de aún 21 años. Su mundo es redondo, en todos sentidos.
Coinciden los abnegados dirigentes y entrenadores en que "estamos trabajando" para que los pájaros alebrestados y en fuga en la cabeza de 'La Chofis' no sean más veloces que sus alas como futbolista profesional. Testosterona mata prudencia.
No es fácil. Versiones del interior de Chivas sostienen que López tiene una devoción a ciertos placeres prohibidos para un futbolista profesional, pero que él encuentra más que urgentes hormonalmente en las exigencias de sus casi 22 años.
Jorge Vergara, Jaime Ordiales, Matías Almeyda, y antes José Luis Real, han hurgado más de lo que pueden, más de lo que deben y más de lo que quieren, acerca de este talentoso jugador con ese rostro peligroso de mozalbete incapaz de un estropicio, y entre los daños más recientes está el cigüeñal que le reventó a Darío Verón con sólo un amague. El paraguayo necesitó de un quiropráctico y una sobada con arnica y yerbabuena. Mosquitas muertas, les llaman en México.
Las acechanzas en Chivas han encontrado la necesidad, posiblemente muscular o fisiológica, de 'La Chofis' por ir en busca de ayuda externa al club para que le atiendan, posiblemente, de algún tipo de molestias musculares, que requieran de masajes profundos, experimentados, específicos y detallados. Hay manos que hacen magia en ímpetus adolescentes.
El Rebaño espera que esta oveja, o chiva, tendiente a descarriarse, se mantenga dentro de una línea de disciplina y de valores, para que contemple el horizonte poderoso que se le abre, siempre y cuando redireccione su conducta.
Que no sea la oveja negra de la familia rojiblanca. ¿Recuerdan el caso de Luis Alonso Negrito Sandoval, de debut explosivo con un físico aún más poderoso que el de 'La Chofis'? Deambuló por nueve equipos y hasta Javier Aguirre lo llamó al Tri. Y nada.
"Es un objetivo personal, no quiero que se pierda, sino que se consolide", ha dicho Matías Almeyda.
"Lo estamos ayudando, estamos al pendiente, y haremos lo posible por saberlo llevar", explicó a su vez Jorge Vergara.
"Sabemos de su calidad, sabemos que es muy joven, entonces estamos cerca de él para orientarlo y que confíe en nosotros", subraya Jaime Ordiales.
Y es que más allá de esas distracciones de 'La Chofis', de buscar ayuda dactilar para calmar sus ansias y el tono muscular elevado, en Chivas saben que es un saludable gavilán pollero.
A sus 21 años, el crack en ciernes del Rebaño, según versiones en el equipo, tiene ya dos preciosos hijos, con dos diferentes jovencitas y de los cuales hace gala, orgulloso padre, en su cuenta de Instagram, donde además muestra otro tipo de publicaciones que revelan ese delirio por darle alegría a su cuerpo.
Más allá de pretender ejercer con responsabilidad su paternidad irresponsable, el jugador tiene un entorno favorable: el vestidor de Chivas lo mima, no sólo como futbolista promisorio, sino por su propio carisma.
Y claro, su porcentaje de eficiencia en la cancha es brutal: tres goles en 59 minutos oficiales. Ni el mejor Javier Hernández de 2009 y 2010 llegó a generar semejante contundencia en números: un gol casi cada 19 minutos, presenta López. 'Chicharito' quisiera ver de reojo a su heredero.
Y más allá de sus anotaciones, la generación de aproximaciones de gol, hace que se frote las manos Almeyda, quien lo tiene prácticamente como un incendiario cuando quiere tomar por asalto juegos complicados. Es su rompehuesos.
Porque, ojo, no se trata de eficiencia o eficacia, se trata, además, del desparpajo cínico y canchero para conducir la pelota, desequilibrar al adversario e intuir, más que razonar, el movimiento exacto y el destino de la pelota.
Eso lo hace distinto. 'La Chofis' no elucubra cómo abrir en canal al adversario, sino que intuye, con ese sexto sentido de los que hacen del futbol inspiración. Hace fantasías en tiempos en que lo fantástico tiende a ser vetado.
Tal vez la más cercana oferta similar de Chivas fue la de Alberto Medina. Recién pirateado a Cruz Azul, el 'Venado' asombraba con el Guadalajara, en otra posición, con esos mismos recursos, hasta que aquella maldita lesión ante el Atlante le afectó mental y emocionalmente.
En declaraciones al diario Mural, a la sección Cancha, Salvador Necoechea, director de Cesifut en Torreón, asegura que intentó colocarlo en diversos equipos. Y se lo rechazaban. Por chaparro y distraído.
Recordemos que Néstor y 'Chepo' de la Torre le dieron algunos minutos a este jugador que desde 2013 estaba en los nidos de Chivas, pero ambos se cansaron de esperarlo, mientras que ahora, Almeyda, está decidido a dejar su firma en el jugador, especialmente reencauzándolo lejos de esas sesiones táctiles en salones especiales de Zapopan.
Y si no, 'Pelado', aún se consiguen sofisticados cinturones de castidad para varones. Compra uno y tira la llave al Lago de Chapala.
