Marcelo Gallardo, entrenador de River, repasó el flojísimo 2025 del equipo, reconociendo que llegado un punto solo querían que terminara el año.
En una entrevista publicada por las redes oficiales del club, el Muñeco indicó: "El tránsito del año pasado... No fue fácil. No solamente por no cumplir ninguno de los objetivos trazados deportivamente que teníamos. Nos habíamos preparado para terminar de otra manera el año claramente. El año fue muy largo, pero teníamos plantel como para asumirlo y para darle una responsabilidad al nivel deportivo. No se dio así, por diferentes maneras".
"Yo creo que en el último trimestre nos pasaron un montón de cosas que lamentablemente en el fútbol suelen pasar. No esperás que te pase a vos. No estamos acostumbrados a perder tantos partidos en tan poco tiempo. Y terminó siendo un año de frustración deportiva claramente, nos costó cerrar el año. En un momento decíamos 'este año tiene que terminar', por un montón de cosas que nos pasaron. No pudimos dar ese paso adelante, termina siendo un año negativo en lo futbolístico", añadió.
Y se enfocó en el vaso medio lleno de las dificultades que atravesó el Millonario, que cerró sin títulos y sin clasificación a la Libertadores: "Cometimos errores, no fuimos lo que podríamos haber sido, pero también deja muchas enseñanzas. Creo que las lesiones las vas aprendiendo también, cuando te van pasando cosas, que no sabemos como pensabas o deseabas. Y eso no te tiene que forzar a tirar la toalla o a empezar a descreer en tus convicciones, en tu visión para seguir adelante. Particularmente eso me dejó mucha enseñanza. Lejos está de frustrarme, sí en mi posición de entrenador y gestor principal del fútbol del club me deja con una enseñanza... no está mal reconocer que hubo errores, que nos equivocamos. No te hace ni menos bueno ni menos malo, simplemente hay que aceptarlo y tener la claridad de que las cosas pasaron y hay que intentar fortalecerse para volver a insistir".
"Yo no descreo en mí, nunca dejé de creer en mis posibilidades o en mi profesionalismo. Pero sí tenés que saber convivir cuando las cosas no salen, porque todos convivimos muy gratamente cuando las cosas van bien, cuando ganamos, ahí todos somos buenos para convivir. Pero cuando las cosas no salen cuando queremos, empezamos a ver ciertas miserias, a mostrarnos de manera miserable, y para mí eso también tiene aprendizaje. Para mí eso también te humaniza. Decir 'no es que no puedo perder, yo puedo perder, todos podemos perder', el tema es cómo nos recomponemos: si seguimos siendo miserables o dejamos que la valoración externa que se genera a través de lo negativo te empieza a penetrar y te hace confundir. Decís 'no soy tan bueno', o 'no era tan bueno', pero a mí eso, cómo se juzga cuando estás en una situación inestable, no me molesta, no me genera ninguna preocupación", continuó el nacido en Merlo hace exactamente 50 años.
Gallardo siguíó hablando de la 'recomposición' luego de una temporada en la que no cumplieron los objetivios: "Lo demás es reconocer para adentro, expresarlo para afuera si es necesario, y seguir la marcha. En eso está la recomposición. Cuando terminó el año dije 'listo, terminó este año, basta, ya está, se acabó'. Y nos volvemos a enfocar. Yo sentía que iba a ser un año diferente que había que terminarlo para reenergizarse para volver a atacar. Así me siento yo".
"Para mí también fue un año difícil en lo personal, atravesé situaciones personales difíciles, pero ya está, ya me recuperé, ya estoy bien, estoy lúcido, contento, feliz y agradecido, porque también hicieron creer que cuando perdíamos, por una declaración en la que casi nadie te esperaba para un abrazo, o quizás sí... En general está tu familia, los amigos más cercanos y algunos que te acompañan. Y quisieron hacer creer que yo lo dije en desmedro del acompañamiento de la gente. Qué cosa totalmente inútil... Yo lo único que reconocí, el único momento en el que fuimos fuertes y nos sentimos reconocidos, fue ese acompañamiento de la gente", expresó.
Y profundizó en el apoyo de los hinchas: "Llenar ochenta y pico de mil personas todos los partidos, a cualquier hora, contra cualquier rival, eso no tiene nombre. El acompañamiento fue incondicional. Tengo solamente palabras de agradecimiento para con la gente que nos acompañó, que insistió, que nos apoyó. Y es normal que exijan, porque estamos en River, es normal, pero el acompañamiento de la gente ha sido incondicional. Yo me muestro totalmente gratificado por eso: hace 10 años que entro a un estadio y me ovacionan más de 80.000 personas, todos los días. ¿Cómo no voy a ser agradecido con la gente? ¿Cómo no voy a devolverle ese gesto que tienen para conmigo con un 'muchachos, estoy acá, no me fui porque perdí 15 partidos seguidos'?".
Y concluyó: "Estoy acá para seguir insistiendo, para intentar seguir siendo agradecido con la gente, para tratar de seguir dándole alegrías. Y esa es mi manera de devolverle: estoy acá para seguir laburando. Vamos a tener un buen año. Es volver a contagiarnos entre nosotros, volver a sentir un sentido de positivismo. Somos realistas, sabemos que no fue un buen año, pero se acabó y ahora empieza otro. Tenemos que ser positivos, abrazarnos entre todos y seguir acompañándonos. El equipo tiene que dar respuestas, y vamos a trabajar para que eso suceda".
