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Cruz Azul: A puro dolor...

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Cruz Azul es finalista de la Copa MX (1:15)

La Máquina ganó su boleto a la final tras vencer dramáticamente en penales al León. (1:15)

COLUMNA ‘EL PULSO’


CIUDAD DE MÉXICO -- A Cruz Azul le adornan la mesa, lo invitan a sentarse y tiene en las manos un manjar que puede devorar; sin embargo, elige sufrir y no toma el camino ‘sencillo’.

La tragedia (deportiva) rondó por el Estadio Azteca la noche del miércoles con la luna llena como testigo. 71 minutos con un hombre más por la expulsión de Mauro Boselli no fueron suficientes para que La Máquina sellara su pase a la final de Copa sin contratiempos.

Una de las versiones más sombrías del conjunto celeste apareció, y en la segunda parte del encuentro ante los Esmeralda, luego de un golazo de Fernando Navarro, el susurro del estadio tenía una súplica: “no la vayan a cruzazulear”.

El equipo de Pedro Caixinha estaba extraviado, sin profundidad por las bandas, abusando de los centros sin idea y pelotazos al área, y solo Elías Hernández aportaba cierto desequilibrio, acompañado de la serenidad y sabiduría de Iván Marcone en mediocampo.

Hasta que un gol fortuito a tiro de Adrián Aldrete que fue desviado, le devolvió la esperanza al sufrido pueblo azul. La Máquina pudo y debió darle vuelta al cotejo en tiempo regular, pero de nuevo fue vencido por la inoperancia.

El primer paso a la victoria lo dio quien decidió que la tanda de penaltis no se llevara a cabo en la misma portería donde Cruz Azul perdió aquella Final de forma increíble ante el América. A partir de ahí se empezaba a escribir otra historia.

Gracias a cinco cobros magistrales y a una atinada atajada de Guillermo Allison, el Estadio Azteca estalló en júbilo y los cementeros vuelven a una Final de Copa, donde se medirán en calidad de visitantes al Monterrey.

Fue una noche para celebrar. Sin embargo, si el nivel que tuvo Cruz Azul ante el León no presenta ostensible mejoría, las posibilidades de ganar la Copa MX son escasas, así como salir airoso el sábado frente al América, y no se diga en la Liguilla.

En el ADN celeste está el sufrimiento, pues incluso cuando gana, lo hace ‘a puro dolor’...