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Eric Rivera Jr. negó los cargos

MIAMI -- El hombre acusado de matar a tiros al ex estelar de los Washington Redskins, Sean Taylor, durante un robo frustrado en el 2007, testificó este martes que nunca fue a la casa del jugador esa noche y que confesó por presión de la policía y en medio de supuestas amenazas contra su familia.

Al testificar en su juicio por asesinato, Eric Rivera Jr., de 23 años de edad, culpó de disparar a otro miembro del grupo de cinco personas que se dirigió de Fort Myers a Miami, supuestamente para sobrar una gran cantidad de dinero que pensaban que Taylor guardaba. Rivera dijo que él y un amigo no se bajaron del auto estacionado frente a la casa de Taylor.

"Pensé que iban a entrar, tomar el dinero y volver", declaró Rivera. "Yo sólo estaba sentado en el asiento del pasajero".

Rivera dijo que otro miembro de la banda, Venjah Hunte, tenía un arma y reconoció haber realizado el disparo fatal. Hunte se ha declarado culpable en el caso pero no admitió haber disparado a Taylor. Otros tres acusados en el caso enfrentarán su juicio posteriormente.

Al ser interrogado por el abogado defensor, Janese Caruthers, Rivera negó rotundamente haberle disparado a Taylor y negó haberse deshecho de la pistola de 9 mm lanzándola a los Everglades. También negó haber usado los zapatos que dejaron huellas alrededor de la casada de Taylor, además indicó que la idea de robar la casa de Taylor no fue suya.

No fue hasta que el grupo conducía en Florida que surgió el nombre de Taylor.

"Me enteré que ellos decían que Sean Taylor tenía dinero en su casa, que iban a entrar y lo sacarían. Ya sabían dónde se encontraba", testificó Rivera.

Previamente los fiscales habían reproducido un video con la confesión detallada de Rivera, incluyendo diagramas en el que muestra dónde se encontraba el grupo en la casa de Taylor cuando el ex estelar de la Universidad de Miami recibió el disparo. Rivera indicó que simplemente repitió la historia que los investigadores le habían dicho, y expresó que estaba preocupado cuando le dijeron que su familia podría estar en peligro.

"'Cuéntanos tu versión de la historia y nos aseguraremos que nada le suceda a tu familia'", citó Rivera las palabras de la policía. "En ese momento me dijeron que iría a la cárcel, estos tipos estaban diciendo que yo lo hice. Se trataba de mi familia en ese momento. Pensé que podrían estar en peligro o algo así".

En el interrogatorio, el fiscal Reid Rubin señaló que si Rivera estaba diciendo la verdad, la mayor parte de esa confesión era mentira. Rivera reconoció que la policía lo había le había dicho sus derechos contra la autoincriminación antes de la confesión, y que las herramientas utilizadas en el robo salieron de su cochera.

"¿Disparo usted a Sean Taylor?", Preguntó Rubin.

"No, no lo hice", respondió Rivera.

Rubin entonces preguntó si Rivera podría beneficiarse al mentir.

"No lo sé, es posible", sentenció Rivera.

Rivera, de 17 años al momento del asesinato, enfrenta una pena de cadena perpetua si es declarado culpable. En un testimonio anterior indicó que los cinco hombres aparentemente pensaban que Taylor estaría fuera de la ciudad en un partido de los Redskins esa noche, pero que se encontraba en casa debido a una lesión en la rodilla.

Los fiscales informaron que Taylor murió por la pérdida de sangre después de que recibió el disparo en la parte superior de su muslo. Él se había enfrentado al grupo con un machete, cuando las autoridades indicaron que Rivera dio una patada en la puerta de su habitación, donde su novia y su hija de 18 meses de edad se escondieron bajo las sábanas.