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John Wall eleva su juego

OAKLAND -- El juego comenzó con un recordatorio de lo que John Wall es y lo que Stephen Curry no es, a pesar de su genialidad. Curry logró quitar el balón de las manos de Wall, y corrió al otro extremo de la cancha en busca de una bandeja. Pero éste no fue el momento que marcó la diferencia, sino que llegó cuando Wall estropeó el intento de bandeja de Curry en el aire en un alarde de destreza atlética que el escolta de los Golden State Warriors sólo puede observar y nunca imitar. Durante el transcurso de la victoria de los Washington Wizards por 88-85 sobre Golden State, la velocidad y la fuerza de Wall se impusieron sobre la coordinación y la destreza de Curry.

Hay más de una manera de ser un base estelar, y la estrella de Wall cada vez brilla con más fuerza. No es una gran amenaza como lanzador, pero su defensa aterradora es intimidante para todos los lanzadores. Si Curry deslumbró al público de playoffs con triples desde todos los ángulos, Wall podría anunciar ruidosamente su llegada a la postemporada con robos y palmadas que desafían la geometría.

En ocasiones, Wall también puede acertar un triple necesario. Esta campaña ya ha acertado más de cuatro veces la cantidad de triples que metió durante toda la temporada pasada. El martes por la noche, con el marcador en 88-85, clavó uno de sus triples más grandiosos luego de bajar un rebote ofensivo de Trevor Ariza.

Cuando le preguntaron cómo se sentía haber acertado el triple más importante en un partido con la participación de francotiradores como Curry, Klay Thompson y Bradley Beal, Wall objetó, "Se siente bien, pero yo no soy un auténtico lanzador de triples como estos chicos. Eso es lo que ellos hacen. Yo sólo intento ampliar mi juego".

Durante gran parte del encuentro, Wall jugó con dificultad y había convertido apenas cinco de 18 intentos hasta el tiro en salto que adelantó a su equipo en el tanteador.

"Sentí que tuve buenas oportunidades, tal como la otra noche, y simplemente no pude acertar. Pero seguí adelante y continué defendiendo, no dejé que eso me echara abajo".

Wall ciertamente no estuvo solo a la hora de hacer un gran esfuerzo defensivo en lugar de generar resultados ofensivos. El partido definitivamente no fue bonito, ya que ambos equipos tuvieron una efectividad inferior al 40 por ciento. El producto estuvo en línea con una escuadra de Wizards que cuenta con una mejor defensa que su base ofensiva de dos hombres. Washington pudo sacar lo suficiente de sus defensores perimetrales y los lanzamientos de tres para sobrevivir algunas posesiones reacias en el otro extremo.

Washington finalmente selló el partido al impedir que Curry acertara un triple para empatar el juego con menos de 6 segundos en el reloj. Ariza hizo la mayor parte del trabajo sucio al tomar la marca de Curry. Cuando le preguntaron sobre su enfoque defensivo en la jugada, Ariza sonrió y dijo: "Hacerlo cargar hacia el aro".

El viajante de UCLA hizo un poco más que eso, logrando superar una finta que ha engañado a muchos defensores. Ariza explicó su proceso, "Simplemente mantenerse abajo, sin importar lo que haga. Hay que quedarse abajo, subir una mano y desafiar, y lo que pasa, pasa". Lo que pasó fue un intento esperanzado con la mano izquierda y el cuerpo estirado que golpeó el tablero y eludió la red.

Fue el tiro más difícil de Curry esa noche, pero no fue mucho más fácil de lo que Wall y el resto de los defensores de los Wizards le permitieron al estelar lanzador. Curry logró sumar un total de 23 puntos con ocho aciertos en 23 intentos. Los escoltas de los Wizards se le fueron encima desde el salto inicial, forzando tres pérdidas de balón de Curry durante los primeros seis minutos de acción.

"Hacemos un gran trabajo a la hora de disputar tiros", dijo Bradley Beal. "Sabemos que él tiene una descarga rápida. Si le damos una pulgada de espacio, meterá. Creo que hicimos un gran trabajo de estar arriba de todas sus pantallas, disputando desde el costado si no podíamos ponernos adelante, simplemente molestándolo de cualquier manera posible".

Beal también hizo su parte del lado ofensivo, al anotar 20 puntos y ayudar a alimentar una seguidilla de 21-2 de Washington que les brindó a los Wizards una cierta separación durante el tercer cuarto. Beal también tuvo que superar un arranque flojo en sus lanzamientos antes de encontrar un ritmo. Cuando le preguntaron cómo lo recuperó, Beal respondió: "Simplemente seguí lanzando. Tenía amnesia".

Amnesia podría ser la cura para los Wizards, pero esta banda advenediza de atletas itinerantes y su base de primera podrían darnos una actuación de playoffs que no olvidaremos fácilmente.