Cuando recién nos está volviendo el alma al cuerpo por la Copa América empiezan los Juegos Panamericanos. Y es inevitable pensar que es una buena oportunidad para reavivar ese sentimiento que nos embarga al ver a la selección peruana sobre el verde. Otra gran excusa para cantar a voz en cuello aquello de “cómo no te voy a querer”, que podría motivar a esa delegación de dimensión récord –son 592 deportistas peruanos- a sentirse más apoyados y más locales que nunca. Toca escalar en el medallero, donde, realidad indica, Perú está solo por arriba de una larga lista de territorios insulares y unos pocos países de Centroamérica. Entre los sudamericanos, superamos únicamente a Bolivia y Paraguay.
El antecedente más reciente es positivo. En los últimos Juegos Panamericanos organizados en Canadá en 2015, Perú obtuvo tres medallas de oro por primera vez en su historia. Para la edición de Lima los organizadores nacionales estiman, ojo, más de cuarenta candidatos a ponerse las doradas.
El agua está llamada a ser nuestro elemento dominante. El surf en todas sus formas es uno de nuestros picos. Hay que ponerle las fichas a Benoit “Piccolo” Clemente, tres veces campeón mundial de longboard en diferentes asociaciones. Sobre la tabla larga también pretende el oro María Fernanda Reyes, hija de una orgullosa vendedora de raspadillas de la playa Makaha, que viene de quedar sexta el último mundial ISA. Vania Torres es la carta en stand up paddle, después de salir subcampeona en un torneo panamericano el año pasado. Estos juegos tendrían que ser una buena excusa para ganar terreno en las modalidades más modernas del surf.
La campeona latinoamericana de surf Analí Gómez es ficha segura. Viene de entrenar en Sudáfrica. Además, el espectáculo del surf sobre tabla corta será una suerte de avant premier de lo que se verá en la costa japonesa en los próximos Juegos de Tokio.
Todavía no salgamos del agua, que falta el esquí acuático. Natalia Cuglievan y María Alejandra de Osma competirán en su casa, la laguna de Bujama. Recordemos que Cuglievan ya sabe lo que se siente el oro panamericano en el cuello; ya se trajo una en la modalidad de figuras de Toronto 2015. Y con los vientos a favor en Paracas conducirá su vela Stefano Peschiera, abanderado de la delegación y primer clasificado peruano a Tokio. También lo hará María Belén Bazo, que fue subcampeona sudamericana de windsurf este año en Río de Janeiro. El palmarés viene fuerte y, además, en casa es otra cosa.
En los deportes de combate hay varios nombres de mujeres que van por el oro. Todas guardan medallas de los juegos de Canadá entre sus trofeos. Todavía está fresco el recuerdo de la karateca Alexandra Grande haciéndole honor a su apellido y colgándose la dorada. En lucha amateur, Thalía Mallqui se trajo de la plata y Yanet Sovero, la de bronce.
En taekwondo Marcela Castillo ha dominado el combate con rivales imaginarios. Así es la modalidad de Poomsae, esa variante en la que no hay pelea cuerpo a cuerpo sino una exhibición de los movimientos coordinados de este arte marcial. El karate también tiene una rama dedicada a las secuencias de formas y el equipo masculino conformado por Oliver del Castillo, Carlos Lam y John Trebejo viene muy bien. Su última presea fue la de plata en el Open de Panamá hace dos meses. Prometen.
En judo Alonso Wong va por el oro después de sacar el primer lugar en los juegos suramericanos de Cochabamba el año pasado. El niño que hizo el mismo tratamiento que Lionel Messi para crecer es la carta ganadora en la categoría -73 kilos.
Las raquetas tienen mundo aparte. Ahí hay que apostarle al squashista Diego Elías, que se trajo la de plata de Toronto 2015 con 18 años y quien hoy es el mejor exponente de América en la disciplina. También hay que prestarle atención a Dánica Nishimura y Daniela Macías, que vienen consolidándose como pareja de dobles.
Atención con esto. Por primera vez habrá competencias de paleta frontón, una disciplina cien por cien peruana y llamada a convertirse en deporte bandera, como ha dicho Kevin Martínez. Acuérdense de ese nombre, porque el siete veces campeón nacional ha prometido que el oro no sale de territorio peruano.
El atletismo lo dejamos para el final. Una pena enorme que Inés Melchor no pueda competir en maratón por lesión. Sí estará Gladys Tejeda, que fue la mejor latinoamericana en los juegos Olímpicos de Río 2016. Y en marcha atlética volveremos a ver a Kimberly García, que hace poco ganó el oro en una Copa Panamericana y sacó boleto directo a Tokio.
Estos son solo algunos nombres de los deportistas peruanos que podrían hacer más pesado el medallero peruano. Seguramente aparecerán otros nombres para llenarnos de orgullo y también es posible que los mejores candidatos no lo logren. Las batallas hay que pelearlas.
* Ornella Palumbo es una de las presentadoras de SportsCenter Perú.
