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Escocia superó a Inglaterra por 31-20, le cortó la racha de triunfos y se adueñó de la Calcutta Cup

Escocia derrotó a Inglaterra por la segunda fecha del Seis Naciones. Getty

Resonante triunfo de Escocia sobre Inglaterra por 31-20 en el estadio Murrayfield de Edimburgo. EL ganador se quedó con la Calcutta Cup, el tradicional trofeo que se pone en juego cuando se miden ambos seleccionados. Por la segunda fecha del Seis Naciones, el equipo del "Cardo" dio una muestra de carácter y oportunismo: anotó 17 puntos en el primer cuarto de hora y luego supo gestionar la ventaja para quedarse con un festejo histórico.

El primer tiempo fue un festival de intensidad. Cuando todos esperaban a una Inglaterra protagonista, los anfitriones se encargaron de dejar en claro quién manda en casa. Con un Finn Russell inspirado y un pack de forwards que siempre puso al equipo adelante, el dominio se trasladó rápidamente al marcador: los locales se pusieron 17-0 arriba en apenas 15 minutos. Los tries de Huw Jones y Jamie Ritchie —este último tras una brillante jugada colectiva—, sumados a la puntería de Russell, marcaron un inicio arrollador que descolocó a la Rosa.

Cuando parecía que Inglaterra lograba reaccionar con la conquista de Henry Arundell —tras una gran pausa de George Ford en el pase—, el destino volvió a golpear a la visita. Russell, incluso mientras caía, metió un kick preciso que provocó el error de Ellis Genge; la pelota quedó viva y Ben White no perdonó para facturar. Por si fuera poco, a tres minutos del cierre de la etapa, la tarde se volvió negra para los dirigidos por Borthwick: Arundell vio la tarjeta roja por un tackle a destiempo en una pelota aérea, dejando un panorama desolador para el complemento.

En la segunda mitad, Inglaterra intentó tomar la iniciativa con orgullo, pero un bloqueo providencial de Matt Fagerson sobre un intento de drop de George Ford terminó por sepultar sus esperanzas. Tras el rebote el 20 le dio la ovalada a Huw Jones, quien no falló y selló su doblete personal. A partir de allí, Escocia resistió con inteligencia. Los de la Rosa, pese a recuperar la paridad numérica más tarde por el sistema de tarjetas, se derrumbaron anímicamente y no encontraron los caminos para quebrar el muro azul.

Con los bolsillos vacíos de argumentos tácticos, Inglaterra vio cómo su invicto de 12 triunfos en fila se diluía en Edimburgo. Así es el rugby: la semana pasada Escocia había sido sometida por Italia, pero hoy se agrandó en su fortaleza para demostrar que, en el Seis Naciones, nada está escrito de antemano.

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