Se cierra un nuevo año y, como ya es habitual, en Scrum vamos hacia atrás en todo lo que nos dejó el 2018. De esta larga temporada tomamos cinco valores individuales que hicieron un ruido inesperado y sorprendieron tanto a propios como extraños. Estas son las cinco revelaciones.
Karl Tu’Inukuafe (Nueva Zelanda y Blues)
Su vida sufrió un cambio vertiginoso y este año el envión de su buen juego lo catapultó a jugar en los All Blacks. Hace unos años era seguridad de un boliche y pesaba 170 kilos, en 2017 se sumó a los Chiefs y en 2018 debutó en los All Blacks y fue nominado a Jugador Revelación del Año por World Rugby. Se ganó el puesto en la primera línea en base a sacrificio y esfuerzo y como dijo él “si alguien me decía en 2017 que iba a ser un All Black no le hubiese creido”. Como pilar izquierdo se destaca por su buena formación en el scrum y es uno de los grandes descubrimientos del año que en 2019 defenderá los colores de Blues.
Alphonse Dyantyi (Sudáfrica y Lions)
Una de las apariciones más rutilantes en las puntas con una velocidad digna de los mejores wingers, un gran cambio de paso y una pisada para dentro que deja a sus rivales atornillados al césped. Con 24 años se abrió paso a fuerza de tries porque en los últimos metros hizo la diferencia, al igual que cuando le toca arrancar de más atrás. Tampoco le esquiva al tackle lo que lo convierte en un wing con una gran proyección que este año dejó boquiabierta las defensas rivales. Sus carreras en Los Lions, donde marcó 7 tries, lo llevaron a debutar en los Springboks en la ventana de junio y en 13 presentaciones sumó la friolera de 7 conquistas.
Bautista Delguy (Argentina y Jaguares)
Llegó en enero a la pretemporada de Jaguares como invitado y en el primer amistoso del año comenzó a llamar la atención de Mario Ledesma, quien le dio ruedo en Jaguares y el jugador formado en Pucará no defraudó. Se mostró como opción de juego, fue desequilibrante con su velocidad y dejó su sello con diez tries en el Súper Rugby. Su siguiente desafío fue la camiseta de Los Pumas y tampoco desentonó ya que marcó cinco conquistas en quince presentaciones y dejó una memorable jugada donde salió jugando dentro del ingoal ante Sudáfrica en Salta. Con 21 años es una de las grandes promesas del rugby argentino.
Arthur Iturria (Francia y Clermont)
Su 1.98m y sus 112kg no pasan desapercibidos en ninguna cancha para este segunda línea de 24 años que se ganó un lugar entre las figuras destacadas del año. Tuvo una buena campaña en Clermont y fue uno de los pocos jugadores que se salvó de la crítica en una irregular presentación del seleccionado francés en la ventana de noviembre. Iturria mostró que es un jugador aguerrido y una buena opción de búsqueda en el line, pero además le agrega un gran juego con la pelota en la mano y en velocidad se mueve como un back con una gran pisada para ambos lados.
Jordan Larmour (Irlanda y Leinster)
Con 21 años es una de las joyas de Irlanda y se transformó en un ganador nato porque torneo que jugó salió campeón. Ganó el Seis Naciones con su seleccionado y le sumó la Copa de Europa y el Pro 14 con el Leinster. Puede jugar de wing o fullback y en ambas posiciones desequilibra porque tiene velocidad, cambio de paso y es un gran definidor en los últimos metros. La historia cuenta que Joe Schmidt lo vio hace tres años en un amistoso con su escuela irlandesa en Nueva Zelanda y en 2016 lo llamó para sumarse al equipo. Este año fue la explosión y comenzó a rendir frutos su gran juego en el equipo.
