<
>

Maratón de Mar del Plata

En 1987 se corrió por primera vez el Maratón en esta ciudad Getty Images

MAR DEL PLATA-- A pesar de ser una de las maratones más antiguas y tradicionales de Sudamérica, los 42k de Mar del Plata fueron discontinuados por tres años, para volver a pisar fuerte en 2012. Superados los problemas organizativos, la competencia apunta a aprovechar el boom del running y fomentar así aún más el turismo deportivo en “La Feliz”, como se conoce a esta ciudad. El debut de la prueba, que se disputa en el primer o segundo fin de semana del mes de diciembre, fue en el año 1987, y desde entonces estuvo acompañada por una media maratón y una carrera de 10k, todas con largada simultánea.

En cuanto a la sede, Mar del Plata es una ciudad turística, por lo que dispone de una gran infraestructura hotelera, y una muy variada oferta gastronómica, de espectáculos y entretenimiento para todas las edades. Con una población de 650.000 habitantes, se ubica 400 km al sur de Buenos Aires, sobre la Costa Atlántica Argentina. Cuenta con varias vías de acceso, pudiéndose llegar por ruta (desde Buenos Aires son 4 a 5 horas, viajando en automóvil o bus), por ferrocarril (5hs 30 minutos) o en avión (45 minutos de vuelo). Para el momento del año en que se disputa la carrera, el clima suele ser cálido pero no sofocante, con temperaturas promedio de 26°.

Si bien el recorrido ha sufrido modificaciones con el correr de las ediciones, siempre es un paraíso para los ojos y un infierno para las piernas. Las vistas de los tramos que bordean el mar son impactantes. Pero a su vez las subidas y bajadas suelen combinarse con ráfagas de viento que si bien no son un impedimento para completar el recorrido de los 42k, hacen que esta no sea justamente una carrera para buscar marcas personales. Una muestra de esto son los records del circuito durante estas 23 ediciones disputadas, los que distan de ser grandes tiempos para profesionales: 2:19:41 en varones, del argentino Toribio Gutiérrez en 1989; y 2:48:32 para damas, registrado por la brasilera Nercy da Freitas en 1993.

El Maratón de Mar del Plata tiene lugar en un momento del año donde no abundan las ofertas maratonianas por lo que, en definitiva, es una muy buena opción para cerrar cada año runner, sobre todo para los que gustan de las pruebas de largo aliento. Una oportunidad para llegar al momento de los brindis y balances de temporada con una nueva medalla de finisher colgada.