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La Liga MX presenta un show cómico que Chespirito envidiaría

LOS ÁNGELES -- Si el futbol mexicano no existiera, sólo mentes privilegiadas podrían elucubrar semejante historia. Tendría que haber una copiosa y pandémica lluvia de ideas entre Chespirito, Stephen King, Mario Puzo y Herman Hesse, con ilustraciones de Salvador Dalí y Frida Kahlo. Y aderezarlo con algunos albures del máster Marcelino Fernández del Castillo. Sólo así.

Este jueves arranca la Liga MX y dentro de un escenario dantesco y con tintes necrófilos, el futbol mexicano se distingue por varias situaciones que hacen malabares entre la comicidad y el drama.

El futbol mexicano, entre casos conocidos y sospechas, ya bordea los 100 positivos de coronavirus, pero nadie se mueve. Ese maldito silencio cómplice. Ni la Liga MX, ni la FMF, ni el Sector Salud. Paridos todos por el mismo contubernio.

1.- El desalmado de Almada. El técnico de Santos, Guillermo Almada, urge a que nada pare a la Liga MX, y con la guadaña en una mano y un cirio en la otra, proclama: “Si no nos morimos del COVID-19, nos vamos a morir de hambre. Al final, de algo nos tendremos que morir”. Almada dio positivo de coronavirus, en la mini pandemia que se desató dentro del plantel lagunero y tal vez de ahí saltó con estos razonamientos genocidas.

2.- El mal llamado en redes sociales como “Mazaflán”, el equipo Mazatlán FC, antes Morelia, tiene su propio agorero y con pésimos augurios. Resulta que el equipo sinaloense ha conseguido un patrocinador inusitado: una funeraria. ¿Es coherente, es de sentido común, es de humana sensibilidad, en un pueblo que rebasó las 40 mil muertes, que un equipo de futbol recurra a amamantarse una ubre necrológica, mortuoria, para ostentarla en camisetas, estadio y demás propaganda?

3.- La culpa no la tiene el Indio... El Atlético San Luis filtró sus sospechas. Ciudad Juárez registró 10 casos positivos de COVID-19 y se le tiene bien guardadito, con la esperanza de que las pruebas regulares contradigan los resultados de los exámenes exprés. Por lo pronto, Bravos, con todo y su posible carcaj de contagios, visita San Luis para el juego de este jueves al arrancar el Torneo Guard1anes. ¿Se imaginan la cara de rivales, trabajadores y huéspedes del hotel en que se hospeden?

4.- La incongruencia del torneo. El Apertura 2020 trasmutó a Torneo Guard1anes, en un homenaje a todos aquellos trabajadores de la salud que combaten desde la primera línea de confrontación al COVID-19. Irónico, que homenajeando a los Guard1anes, la Liga MX se conviertan irresponsablemente en propagadora del virus. Alaban a los Guard1anes, pero hacen todo lo posible por franquear sus trincheras de combate. Surrealismo puro o comicidad pura.

5.- Este martes, Atlas anunció cinco nuevos casos positivos y Monterrey tres más, al margen de los diez ocultos en Ciudad Juárez, donde esperan que por arte de magia todos se recuperen de la noche a la mañana como ocurrió en Necaxa. La orden es tajante desde el Castillo de la Pureza en Toluca. La FMF no permitirá que ningún partido se suspenda y que se deben jugar aún con Sub-20, total que los chamacos no se enferman. Algún patrocinador de algún equipo costero debe estar feliz.

6.- ¿Nepotismo, compadrazgo, pago de favores? Resulta que Necaxa, con el saldo de positivos en la mano, quiso tramitar ante Enrique Bonilla el aplazamiento del partido ante Tigres, para no exponer a nadie, pero el capataz de la Liga MX le recriminó y le advirtió que ni se atreviera a pensarlo. Pero, resulta, según revela SanCadilla en el diario Mural, que el mismo Bonilla le llama a su cuate con este diálogo imaginario: “Oye, Ale (por Alejandro Irarragorri), amigo, hermano, si tienes algún problema en el Atlas (por el volumen de contagios), aplacemos el juego. No te estreses”. ¿Por qué unos sí y otros no? ¿Vale menos la vida de un miembro de Necaxa o Tigres que uno de Atlas o Xolos, que por cierto es patrocinador ya oficial, con su casa de apuestas, del futbol mexicano?

7.- Y los jugadores, de manera interna, íntima, confidencial, siguen diciendo que tienen miedo, por ellos y por sus familias, aunque los clubes los han amenazado con represalias de todo tipo, hasta retaliaciones estilo del que nunca ha existido ni existirá, el Pacto de Caballeros. ¿Y la AMFpro ha querido, ha sabido, ha podido hacer algo, porque de deber, debe hacer algo? Absolutamente nada. ¿Por qué? Porque de nada sirve que se manifieste y se oponga, si los jugadores no están de acuerdo a movilizarse, que en este caso sería más bien pararse, al negarse a jugar. El rebaño silencioso es un rebaño cobarde.

Dígame si no es un escenario magnífico y fértil para crear un personaje que rebase la realidad. Supera mentes creativas y poderosas en ficción tragicómica. Envidia sentirían Chespirito, Stephen King, Mario Puzo y Herman Hesse, e incluso Salvador Dalí y Frida Kahlo. Y desperdiciando además los prosaicos e inteligentes albures de nuestro máster Marcelino Fernández del Castillo.