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¿Reloj de pitcheo? ¡Pero si ya existe una regla!

La Regla 8.04 del libro de reglas oficiales de Grandes Ligas establece:

Cuando las bases estén desocupadas, el lanzador deberá enviar la pelota hacia el bateador dentro de 12 segundos luego de haber recibido la pelota. Cada vez que el lanzador demore el juego por violar esta regla, el árbitro deberá marcar una "Bola."

El tiempo de 12 segundos comienza cuando el lanzador esté en posesión de la pelota y el bateador esté en la caja de bateo, atento al lanzador. El tiempo termina cuando el lanzador suelta la pelota.

La intención es de esta regla es evitar demoras innecesarias. El árbitro deberá insistir que el receptor devuelva la pelota lo antes posible al lanzador, y que el lanzador tome su posición en la goma de lanzar lo antes posible. Una demora obvia por el lanzador deberá ser penalizada de inmediato por el árbitro.

El béisbol quiere acelerar el juego. Los partidos duran demasiado, según dicen los críticos. Demasiado lentos. Demasiado aburridos para nuestra acelerada cultura. A todo el mundo le gusta criticar al béisbol.

Así que ahora el deporte experimentará con un reloj de pitcheo en Doble A y Triple A en el 2015, y pronto vendrán más detalles sobre cuánto tiempo se permitirá entre lanzamientos y como se implementará el uso del mismo.

Ahora, se puede alegar que el reloj de pitcheo no es necesario cuando ya existe una regla que atiendo el asunto de mantener el juego en movimiento con un ritmo bueno y entretenido. Todo lo que tiene que hacer MLB es decirle a los oficiales que hagan cumplir la regla de los 12 segundos. Por supuesto, no es tán fácil decirles a los árbitros que hagan valer la regla cuando la han ignorado por toda la vida. La Regla Rule 8.04 además no toma en cuenta que los bateadores se salgan de la caja de bateo y que se tomen todo su tiempo para prepararse. Además, se podrán imaginar el alborotó que se va a formar la primera vez que un árbitro cante "bola cuatro" en conteo de 3-2 en una situación clave con el juego en la línea porque el lanzador se tomó medio segundo de más para hacer su lanzamiento.

Ahora, no hay nada malo con intentar que los lanzadores trabajen más de prisa. Los equipos de la NFL corren jugadas más de prisa que lo que le toma a Clay Buchholz hacer un lanzamiento. Rayos, acabo de ver a la Universidad de Oregon correr una jugada cada 12 segundos o algo así. Y los relevistas son usualmente peores que los abridores. Ya que utilizan su máxima velocidad en cada lanzamiento, se toman más tiempo entre pitcheos. (Entre los lanzadores que trabajaron por lo menos 50 entradas, los 33 más lentos de acuerdo con el cálculo de "paso" de FanGraphs fueron relevistas).

Ahora, quizás 12 segundos no sea tiempo suficiente; incluso Mark Buehrle promedió 17.3 segundos entre lanzamientos, de acuerdo con el cálculo de "paso" de FanGraphs. Pero demasiados lanzadores se toman 25 segundos o más entre pitcheos:

Abridores más lentos
David Price: 26.6
Jorge De La Rosa: 26.0
Yusmeiro Petit: 26.0
Clay Buchholz: 25.6
Tyler Skaggs: 25.4
Edinson Vólquez: 25.3
Chris Archer: 25.2
Hiroki Kuroda: 25.2
Masahiro Tanaka: 25.1
Yu Darvish: 25.1

Relevistas más lentos

Joel Peralta: 32.1
Junichi Tazawa: 31.8
Tony Sipp: 30.3
Joaquín Benoit: 30.3
Phil Coke: 29.7
Joe Nathan: 29.7
Jonathan Broxton: 29.0
Yoervis Medina: 28.8
Juan Gutierrez: 28.7
Santiago Casilla: 28.5

Hay un efecto domino de hacer cumplir la regla de los 12 segundos o el uso de un reloj de pitcheo: Quizás ayude a los bateadores un poco y traiga algo más de ofensiva al juego (por supuesto, más ofensiva hará que los partidos duren más) si los lanzadores son forzados a trabajar más de risa. Me gustaría ver cuán dominantes serían esos lanzadores si no se les permitiera tanto tiempo para reagruparse.

Ya veremos cómo va ese experimento. Esto será mucho más fácil de cumplir en lanzadores de liga menor que en tipos como David Price o Yu Darvish. Pero es un inicio y el intentar acortar el tiempo de duración de los partidos viene de un buen lugar.

Ahora, sobre esos bateadores que se salen de la caja de bateo... y esas largas pausas comerciales entre entradas... y todos esos cambios de lanzadores...