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Ferrari: las tres razones que hacen pensar que en 2026 será campeón

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¿La Fórmula 1 traiciona su esencia? (3:55)

José Antonio Cortés analiza cómo la máxima categoría del automovilismo ha mutado con el cambio de reglas. (3:55)

El auto de Ferrari sorprendió en la pretemporada de F1. ¿Tendrán el coche para romper la sequía de títulos?


Sí, lo sé. Hemos escuchado esta canción antes. “El año que viene será nuestro año" dejó de ser una promesa y se convirtió en un meme que hasta los propios fans de Ferrari comparten con resignación cada diciembre.

Hemos visto a Sebastian Vettel casi lograrlo en 2017 y 2018 antes de que todo explotara, y a Fernando Alonso cargar el coche en sus hombros en 2012, perdiendo por tres puntos. Dieciocho años sin un campeonato de pilotos, 16 sin uno de constructores. Una sequía que ya tiene edad para votar.

Pero escúchenme: 2026 es diferente. Y no porque haya bebido demasiado espresso ni porque me haya contagiado del optimismo de Maranello. Lo digo porque hay tres razones técnicas, tangibles y verificables que sugieren que Ferrari podría romper la maldición.

¿Por qué 2026 es distinto para Ferrari en la Fórmula 1?

1- La jugada maestra del turbo pequeño

Mientras Mercedes, Honda y el resto de fabricantes se fueron por el camino obvio de los turbos grandes (porque más grande siempre es mejor, ¿verdad?), Ferrari decidió hacer lo que Ferrari hace mejor cuando las cosas van bien: pensar diferente. La escuderia apostó por un turbo más compacto, una decisión que en el papel suena tan arriesgada como dejar a Ricardo Adami como estratega del equipo.

Pero resulta que esta vez no fue una locura. Los turbos pequeños responden mejor a bajas revoluciones, en circuitos con curvas lentas como Mónaco, y aquí se pone interesante, desde la largada. ¿Recuerdan las salidas de práctica en Bahréin? Los coches motorizados por Ferrari parecían un cohete, mientras el resto de la parrilla parecía estar empujando sus monoplazas con los pies como en Los Picapiedra.

La realidad es que con la eliminación del MGU-H en las nuevas regulaciones, la respuesta del turbo se volvió crítica. Y Ferrari, por algún milagro divino, o quizás porque finalmente leyeron el reglamento completo antes de diseñar el coche, anticipó esto mejor que nadie. Según análisis técnicos, otros fabricantes con turbos grandes parecen no haber evaluado bien cuánto dependían del MGU-H para optimizar la velocidad del turbo. Ups.

En puro español: Ferrari será un misil en las salidas. Y en un campeonato donde las posiciones se definen por décimas, esa ventaja podría ser la diferencia entre "il prossimo anno" y levantar un trofeo por primera vez desde que George W. Bush era presidente.

2- Concepto aerodinámico difícil de replicar

Ferrari presentó en Bahréin dos conceptos que hicieron que hasta Adrian Newey levantara una ceja: un alerón trasero invertido y un ala de escape justo detrás de la salida del escape. Suena a diseño de las 3 AM después de mucha tequila, pero resulta que es genial.

El ala de escape aprovecha la velocidad de los gases para eficientizar la carga aerodinámica. Pero lo bueno: no es algo que se puede copiar rápido. Ferrari explotó una cláusula del Artículo 9.5.1 sobre la posición del diferencial. Diego Tondi, jefe de aerodinámica de Ferrari, tuvo la visión de incorporar una aleta direccional que requería que la estructura de choque comenzara lo más atrás posible.

En buen cristiano: Ferrari tomó decisiones fundamentales desde el inicio del proyecto que permiten estas soluciones. Los rivales tendrían que rediseñar componentes estructurales básicos. No las veremos en Melbourne, ni en Miami, probablemente hasta mediados de temporada.

Y esto importa porque Ferrari sacrificó 2025, todo ese sufrimiento de ver a Lewis Hamilton sin podios tenía un propósito, para enfocarse en 2026. Por una vez, "next year" no fue mentira piadosa, sino estrategia real.

3- Gestión de neumáticos de otro planeta

Sí, Charles Leclerc fue casi un segundo más rápido que Lando Norris en Bahréin. Pero olvidemos la velocidad pura. Lo que separa a los campeones de los que terminan llorando en Abu Dhabi es la gestión de neumáticos.

Y aquí Ferrari demostró que quizás, solo quizás, esta vez leyeron el manual completo.

Ferrari fue el único equipo que completó una simulación de carrera en condiciones infernales: 44°C de temperatura de pista. Con el compuesto medio (C2), el SF-26 registró degradaciones de 0.019 y 0.022 segundos por vuelta. Los mejores números de toda la comparación. La curva de regresión: casi plana, sin cliff, sin caída final. Estabilidad superior a todos.

Comparemos: Max Verstappen con C2 mostró 0.030 s/vuelta, pero luego 0.087 en otra tanda. Oscilación que indica sensibilidad en la ventana de funcionamiento. McLaren: 0.064 con C2, pero apareció como el más sobrepeso. Mercedes: 0.087 s/vuelta con el medio, en configuración temprana.

El ritmo promedio de Mercedes sobre 57 vueltas está cerca del de Ferrari. Pero Ferrari logró los mejores números en el C2, el compuesto más decisivo en Baréin, en las condiciones más extremas.

La gestión de neumáticos es donde se ganan campeonatos. Ferrari fue el más completo bajo presión térmica extrema.

El veredicto: la expectativa es real, pero hay que tener cuidado

Conociendo la historia reciente de la escuderia, está claro que no se puede entregar el trofeo todavía, y con razón. Pero también es cierto que nunca habíamos visto a Ferrari con ventaja técnica tan clara en tres frentes simultáneos: motor, aerodinámica y gestión de neumáticos.

Hamilton se siente "en un lugar mucho mejor" que en 2025. Leclerc demostró que puede extraer lo máximo del coche en condiciones extremas.

¿Será 2026 el año? No lo sé. Pero por primera vez en mucho tiempo, "next year is our year" no suena como mentira piadosa. Suena como posibilidad real. Y para los tifosi que han sobrevivido 18 años de decepciones, eso ya es algo. Forza Ferrari. Pero con cuidado.