BUENOS AIRES -- Para el torneo de 1991, una de las decisiones tomadas por la Internacional Rugby Board fue que solamente los ocho equipos miembros del IFB hasta 1987 serían los invitados al Mundial: Nueva Zelanda, Australia, Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda, Francia y Fiji -cuarto finalista en 1987- que reemplazó a Sudáfrica quien seguía sin poder participar por los problemas del apartheid.
A raíz de ello, se introdujeron las series de clasificación en las que 32 selecciones lucharon por los ocho lugares restantes para complementar los diez y seis países que componían las cuatro zonas de cuatro equipos.
Los equipos que ganaron su derecho a participar del evento fueron Argentina, Italia, Canadá, Rumania, Tonga, Japón, Zimbabwe y Estados Unidos.
El Mundial tuvo múltiples sedes. Inglaterra alojó el partido inaugural y la final, Escocia compartió un grupo y tuvo un cuarto de final y una semifinal, Gales un grupo y el partido por el tercer puesto, Irlanda un grupo, un cuarto de final y una semifinal y Francia un grupo y dos cuartos de final.
La competencia dio comienzo el 3 de octubre en Twickenham con un partido que Nueva Zelanda, último campeón, ganó por 18-12 frente al local.
LAS FIGURAS
A lo largo del torneo, el genial David Campese, con sus famosos pasos de ganso, logró tries decisivos para que Australia fuera el campeón.
Pero también John Eales con sus tackles fantásticos -sobre todo uno al inglés Rob Andrew en la final y cuando restaba muy poco- hicieron posible el sueño de un equipo muy parejo en cuanto al rendimiento y con una fuerte marca que logró su objetivo, adueñarse del torneo.
Todo el torneo fue cerrado y con poco brillo. Como ejemplo, en esa misma final ante Inglaterra apoyaron entre los pilares Daly y McKenzie el único try, para que Australia se impusiera 12-6 y se consagrara campeón.
LA SORPRESA Y LA DECEPCION
Con su tackle combativo y buen juego, Samoa Occidental dio la sorpresa y derrotó al seleccionado Galés (que fue sin dudas la decepción del campeonato ya que había terminado tercero en 1987 y en este Mundial concluyó duodécimo) por 16-13. De ese modo Samoa se convirtió en el primero de los llamados "países menores" en derrotar a uno de los miembros de la IRFB.
Canadá fue otra de las sorpresas del torneo, aunque en menor medida pues también llegó a los cuartos de final. La Copa del Mundo de Rugby estaba cumpliendo con su objetivo de diversificar el deporte y sumar países.
EL MEJOR PARTIDO
Fue el que disputaron por los cuartos de final Irlanda y Australia en el Lansdowne Road de Dublín.
Los locales no eran favoritos, pero se encontraron ganando por 18-15 cuando restaban sólo cinco minutos para concluir el match con un try del ala Gordon Hamilton que hizo poner de pie a todo el estadio.
Sin embargo, Australia no se dejó llevar por el pánico. El capitán sustituto Michael Lynagh culminó una jugada que habían preparado y que en este caso funcionó a la perfección, terminando con el try del apertura en la esquina para poder dar vuelta el tanteador y llevarse la victoria por 19-18.
MAS DATOS CURIOSOS
El referee argentino Efraím Sklar fue designado para dirigir en esta segunda Copa del Mundo: Lo hizo en el encuentro entre Nueva Zelanda que venció a Estados Unidos por 46-6, jugado el 8 de octubre. Luego intervino como juez de linea en otros encuentros.
Por su parte, Nick Farr-Jones, el capitán australiano, recibió la Copa William Webb Ellis de manos de la Reina Isabel II de Inglaterra.
Esta Copa del Mundo de Rugby capturó definitivamente a la audiencia televisiva, ya que en este segundo Mundial 1.750 millones de personas lo observaron en 103 países, comparados con los 300 millones en 17 países que la vieron en 1987.
El apertura irlandés Ralph Keyes fue el goleador del torneo con 68 puntos, la menor cantidad de tantos en la historia de los mundiales. Consiguió en cuatro partidos jugados 16 penales y 7 conversiones para redondear los 68 puntos con los que resultó el máximo goleador del torneo. Lo siguió el apertura y pateador australiano Michael Lynahg quien en las seis presentaciones anotó 2 tries, 12 penales y 11 goles para sumar 66 puntos.
El argentino Pedro Sporleder y el samoano Mata'afa Keenan fueron expulsados por el escocés Jim Fleming (que debió reemplazar al lesionado Brian Anderson) por un intercambio de golpes de puño.
El seleccionado de Francia por única vez no pudo acceder a la instancia semifinal de una Copa del Mundo, cayendo ante Inglaterra en cuartos de final por 19 a 10.
En cambio Escocia por única vez pudo acceder a instancias decisivas de un torneo Mundial. Despachó a la revelación Samoa con un 28-6 en cuartos y luego cayó en forma ajustada ante el finalista Inglaterra por 9-6, para quedar en la cuarta ubicación al perder con Nueva Zelanda por 13-6.
