BARCELONA -- Lo dijo Xavi y lo repitió Busquets. Lo admitieron Alves o Messi y lo destacó Valdés. Gerardo Martino es un tipo al que le gusta consensuar sus decisones, que gusta de escuchar a sus interlocutores y que prefiere convencer a imponer.
Quizá por eso no debiera extrañar que este lunes diera la palabra a sus futbolistas, aunque igualmente llamó la atención que durante media hora de charla llegase a pedir consejo.
El Tata no es un recién llegado al fútbol de élite y sabe que ni la Supercopa de España ni el liderato con pleno de victorias en la Liga ocultan que el Barça no rinde como se espera, que desde el aplastamiento al Levante ha ido a peor y que en demasiados minutos aparece como un equipo al borde del ataque de nervios.
Así, el entrenador decidió comenzar la semana sorprendiendo a sus hombres y los reunió para que cada uno pudiera dar sus impresiones acerca de lo que le pasa al equipo.
La información, publicada por el diario Sport y no negada por el club a ESPN, descubre las dudas que atenazan al campeón de Liga. Si el Málaga y el Valencia fueron un toque de atención, lo sucedido ante el Sevilla deja a la vista el presente de un equipo al que los partidos se le hacen eternos, que no sabe matar un resultado favorable y que pierde de forma increíble el control en las segundas partes.
Martino ofreció sus argumentos, no escondió sus críticas y cedió la palabra a sus jugadores para que explicaran sus sensaciones. Algo que ninguno de ellos había vivido en el pasado y que los veteranos tomaron como un recuerdo de Frank Rijkaard en lo que al diálogo se refiere, puesto que tanto Pep Guardiola como Tito Vilanova, hablando, nunca se pusieron en manos de sus hombres.
UNA LISTA AMPLIA
Quejas por la 'alegría' con que los laterales se suman al ataque, críticas por la excesiva distancia entre los delanteros y los centrocampistas, avisos por las 'excursiones' de Piqué y la desnudez que sufre Busquets y responsabilidades en las jugadas a balón parado en contra, faltas laterales y córners, que se convierten en un suplicio por los errores garrafales en las marcas.
Todo ello se habló en la reunión, que se llevó a cabo en el césped de la Ciudad Deportiva, y de todo se intentaron sacar conclusiones. Se puso como ejemplo el primer gol marcado al Sevilla, asistido por un lateral, Adriano, y convertido por otro, Alves, explicando que un contragolpe en aquella jugada habría sido mortal.
Se trató el problema de los marcajes mixtos en los córners, que suelen desembocar en rivales desmarcados de forma escandalosa y que no acostumbran a facilitar una contra favorable por la mala colocación.
El Tata ofreció la posibilidad a cualquiera para que se expresase libremente, pero fueron, lógicamente, los pesos pesados del vestuario quienes tomaron la palabra con más énfasis. Lo hicieron los capitanes, lo hizo Piqué o Alves y destacó Puyol, ausente todavía de los campos por la lesión, pero identificado absolutamente con el equipo.
Martino empieza a comprender el significado de dirigir a un equipo como el FC Barcelona. Ha descubierto el 'entorno' y ya conoce como es el fútbol español. Cambiar aspectos puntuales del juego han motivado una catarata de opiniones y extrañado por el alcance mediático de todo ello ha decidido dar un paso hacia dentro.
Y, más que compartir sus opiniones con sus futbolistas, darles voz y voto para revertir una situación que sin ser dramática si es preocupante.
