WASHINGTON -- Hace dos semanas, Nene Hilario dijo que sus jóvenes compañeros de los Washington Wizards necesitaban "quitarse la cabeza del trasero y jugar como se debe". Más tarde se disculpó por haber dicho semejante cosa públicamente, pero el mensaje parece haber dado resultado -- en cierta medida para los destinatarios no identificados de sus palabras, pero sobre todo para Nene. Desde entonces, el veterano de 12 años ha estado en una racha, con tres juegos de 20 puntos y, el martes por la noche, con un récord personal de 30 puntos en la victoria local de Washington por 116-111 sobre Los Angeles Lakers.
Uno podría especular que John Wall fue uno de los destinatarios de las palabras de Nene. No sería la primera vez que un grandote veterano de los Wizards se haya dispuesto a pasarle un mensaje; Emeka Okafor también lo hizo la temporada pasada. Después de que Nene ventilara su frustración ante los medios, Wall se convirtió en el Jugador de la Semana de la Conferencia Este, anotó 99 puntos en los últimos tres partidos, y sobre todo, los Wizards han ganado cuatro de cinco.
"Desde aquel altercado -- todos pensaron que fue grave que les llamara la atención a los chicos jóvenes -- Nene ha estado jugando un gran básquetbol para nuestro equipo. Y eso es algo que necesitamos", dijo Wall tras la gran noche de Nene contra Los Angeles. "Nos gusta el esfuerzo que nos está dando en defensa y en ataque, y sólo hay que seguir así durante el resto de la temporada".
Al llegar a D.C. a un estadio medio lleno con sus propios fans y con una racha ganadora de tres partidos, los escoltas de los Lakers, Steve Blake y Jordan Farmar, hicieron todo lo posible para poner en marcha la ofensiva de Mike D'Antoni, tal como lo hizo Pau Gasol con ocho asistencias. Pero Nene y Wall, junto con Marcin Gortat y Martell Webster, fueron demasiado. Los Wizards hicieron un esfuerzo concertado por ejecutar la ofensiva a través de Nene en el poste desde la punta, y cuando no practicaba la paciencia a mitad de cancha, Wall encendió los propulsores e impulsó a su equipo a superar a L.A 21-7 en puntos de contraataque.
"Sabemos que nuestro equipo es letal en transición", dijo Wall, cuyo conjunto ocupa el segundo lugar de la liga en puntos de contraataque por partido. "Pero cuando no estamos en transición, definitivamente queremos llevar el balón de adentro hacia afuera en una situación de media cancha, porque sabemos que tenemos dos grandes presencias en el poste bajo [Nene y Gortat] quienes son capaces de anotar y son pasadores dispuestos".
Fueron los esfuerzos de Wall a mitad de cancha los que se hicieron valer al final, ya que 11 de sus 31 puntos llegaron en los últimos 4:40 minutos de acción en una victoria por cinco puntos.
Nene fue igualmente elogioso de su joven compañero. "Estoy más contento por John. Porque, hombre, ese chico ha estado [jugando muy bien] en las últimas semanas. Para tener esta conversación, él entiende su posición. Expone a todos [del lado ofensivo]. Lee bien [la defensa]".
Luego de los constantes interrogantes de lesiones durante la temporada pasada, Wall y Nene finalmente están en una buena racha de salud. En las noches como la del martes contra los Lakers, ellos son suficientes para que Washington sea competitivo. Pero no es sostenible que el dúo se combine a menudo para sumar 61 puntos. A pesar de la química mejorada entre los compañeros, los Wizards tienen problemas importantes de personal y un entrenador, Randy Wittman, con pocas opciones más allá de cargar de minutos a una estrecha rotación de jugadores pasados apenas 14 partidos en la temporada.
Los Wizards de Wittman despertaron con malas noticias el martes por la mañana. Su excelente escolta de segundo año Bradley Beal estará fuera al menos dos semanas debido a una lesión por estrés en el peroné derecho. Una lesión similar en el mismo peroné obligó a Beal a perderse el final de su temporada de novato y gran parte de este verano pasado. Beal estaba liderando a los Wizards en anotaciones y fue responsable del 30 por ciento de los triples acertados de un equipo que se encuentra en el Top 10 de la NBA en tiros de larga distancia. Beal también lideraba la liga en promedio de minutos y en distancia recorrida por juego (esta última estadística gracias a las cámaras de seguimiento de jugadores de la NBA).
Las lesiones y un plantel mal desarrollado ya estaban forzando a Wittman a recurrir a unidades desconocidas en el banco. En el último par de juegos básicamente han estado Eric Maynor, Garrett Temple y Jan Vesely en el banco. Sí, ellos tres. En los últimos cinco partidos, el banco de Washington ha aportado apenas 46 puntos en total. Pero se las arreglaron para ganar cuatro de ellos.
La gran cantidad de minutos de juego probablemente agravaron la lesión de Beal, de la misma manera que haber jugado antes de tiempo con un esguince de tobillo la temporada pasada dio lugar a su lesión original por esfuerzo. Wall se perdió los primeros 33 partidos de la temporada pasada debido a una lesión por estrés en la rótula izquierda. Bienvenidos a Washington, donde los balones siempre se driblean pisando huevos y la conducción de vida o muerte literalmente desgasta a los jugadores hasta los huesos.
"Éste fue otro partido [de tripas corazón]. Un juego muy peleado, que podía ser de cualquiera en la recta final", dijo Wittman desde una posición de alivio después del partido. Tendrá al menos 60 juegos más esta temporada, y no todos serán un alivio.
Una victoria era mucho más importante para los Wizards, quienes ahora tienen una marca de 6-8, de lo que una derrota era perjudicial para los Lakers, 7-8. Para variar, la presión es mayor en Washington. "Playoffs o nada" ha circulado tanto que el dueño de los Wizards, Ted Leonsis, recientemente filosofó: "Playoffs o nada, ¿qué significa eso? ¿Cerrar el equipo si no llegamos a los playoffs con los Wizards?"
Para el entrenador de su equipo de básquetbol, significa todo. Wittman, y sobre todo Ernie Grunfeld, quien está a cargo de las operaciones de básquetbol de Washington desde el 2003, se encuentran en las últimas temporadas de sus contratos actuales.
Los Wizards finalmente tienen el talento adecuado bajo una cultura muy mejorada y la cabeza en el lugar indicado, por lo que todos en la organización están rezando por la salud desde la pretemporada. Por desgracia, lo que Washington necesita para mantenerse a flote ahora podría ser lo que hunda el buque más adelante. Hasta entonces, al menos el show de John Wall y Nene (y Bradley Beal, cuando sea que regrese) le ofrece a la capital de la nación su mejor producto de básquetbol profesional en años.
