En un partido intenso y cambiante, Tottenham volvió a dejar puntos en el camino y extendió su mal momento tras caer en el cierre 2-1 frente a West Ham, en un clásico londinense que tuvo emociones hasta el último segundo.
El encuentro comenzó favorable para el conjunto visitante, que logró abrir el marcador y manejar los tiempos durante buena parte del primer tiempo. Crysencio Summerville aprovechó su oportunidad y puso el 1-0, obligando a los Spurs a reaccionar ante su público.
El equipo dirigido por Thomas Frank asumió el protagonismo con el correr de los minutos, adelantó líneas y buscó el empate con insistencia, aunque le costó encontrar profundidad y claridad en los últimos metros ante un West Ham ordenado y peligroso de contraataque.
En el complemento, Tottenham encontró su premio a los 64 minutos. Pedro Porro envió un centro preciso desde la derecha y Cristian Romero se elevó con autoridad para conectar de cabeza y marcar el 1-1, desatando el festejo en el estadio.
Cuando el empate parecía definitivo y los Spurs empujaban en busca de la victoria, llegó el golpe final. En el minuto 93, tras un tiro de esquina, Callum Wilson apareció en el área para empujar la pelota y marcar el gol que le arrebató el empate a los locales. Pese a los reclamos por una supuesta falta en ataque, el tanto fue convalidado y provocó la celebración de los hinchas visitantes en el Tottenham Hotspur Stadium.
Tottenham lo intentó hasta el final, empujado por su gente, pero no logró volver a convertir. Con este resultado, el conjunto de Thomas Frank llegó a cinco partidos sin ganar, una racha que profundiza las dudas y refleja un presente irregular que empieza a generar preocupación.
