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Sugieren suspender Seria A ante brote de coronavirus en Italia y retrasar inicio de Euro 2020

El domingo por la mañana, Damiano Tommasi, presidente del sindicato de jugadores italianos, publicó un tuit en el que dijo que escribió una carta a Giussepe Conte, Primer Ministro del país, así como a los directivos de la liga y la FA, en la que les pide que el futbol de todo el país sea detenido ante el impacto del COVID-19, también conocido como coronavirus.

“Los equipos a los que hay que ovacionar ahora mismo se desempeñan en nuestros hospitales y donde sea que haya una emergencia”, escribió Tommasi.

El comentario de Tommasi siguió a las medidas tomadas la noche del sábado por el gobierno italiano, las cuales pusieron a un cuarto de la población en cuarentena. En el corto plazo, los juegos del domingo en la Serie A se disputaron a puerta cerrada, aunque el primer duelo del día, Parma vs. SPAL, se retrasó 75 minutos.

El plan es que los partidos se disputen en estadios vacios hasta al menos el 3 de abril, pero se programó una reunión para discutir la situación para el martes.

Que el director del sindicato de jugadores adopte una postura tan firme tendrá repercusiones. Se pueden disputar partidos sin aficionados, pero hacerlo sin jugadores es más difícil (Mario Balotelli fue uno de quienes apoyaron la suspensión). Mientras Tommasu no mencionó la palabra ”huelga”, hay un tema clave, dado que el gobierno le ha dicho a alrededor de 16 millones de personas que no salgan de sus casas a menos de que se trate de cuestiones esenciales de trabajo o médicas.

Seis equipos de la Serie A, Milán, Inrer, Atalanta, Brescia, Parma y Sassuolo, están en áreas afectadas, lo cual crea una pregunta: ¿Jugar futbol profesional es una razón esencial para viajar o salir de casa?

Desde un punto de vista de negocio, la respuesta es sí. La Serie A, como la mayoría de las ligas profesionales, es básicamente un reality show de TV sin guion. La mayor parte de su audiencia, y ganancias, se deriva de gente que lo ve en sus pantallas, con anunciantes y patrocinadores que pagan por atraer la atención de esos pares de ojos. Suspendan el futbol y pierden todo eso, así como se han perdido ingresos por los boletos de aficionados que asisten a esos juegos.

Las mismas cantidades para la mayoría de otros negocios, los cuales también pierden dinero cuando la gente es puesta en cuarentena. En muchas áreas laborales, uno puede telecomunicarse, hacer videconferencias, posponer ciertas reuniones y decisiones, pero todo tiene su costo y hay trabajos que simplemente no pueden detenerse, ya sea una línea de ensamblado o manejar un camión.

¿Qué es esencial y qué no lo es?

Suiza ha suspendido su liga. ¿Qué sucedería, en términos prácticos, si Italia hiciera lo mismo?

La respuesta obvia es que habría una solución para acortar la temporada, lo que provocaría la apertura de un nido de avispas en términos de concesión de títulos, lugares para los torneos europeos y determinar las regulaciones para descenso y promociones, o extender el torneo hasta junio.

La segnda opción sólo se convierte en una opción si la Euro 2020, la cual está programada para iniciar el 12 de junio, es aplazada unos días. Para que todo eso suceda, la situación tendría que repercutir en toda Europa y no es algo que las autoridades descarten.

El sábado, Alemania llegó a 800 casos de infecciones confirmadas, cerca de la cifra que Italia cuando comenzaron a posponerse juegos hace ocho días. Francia está en cerca de 1,000 casos y el duelo del PSG en Strasburgo fue pospuesto. Nada de esto significa que ambos países cometieron un error en seguir adelante con sus partidos, decisiones que se toman con base en casos de concentración y patrones de infección, pero sí significa que la posibilidad de que suspendan encuentros en otros sitios es real.

Sin mencionar lo que pasa si los jugadores se infectan. Cuatro jugadores en la liga de Dinamarca han sido puestos en cuarentena tras reunirse con Thomas Kahlenberg, un ex jugador que dio positivo. En Holanda, miembros del staff de entrenadores del Ajax también están en cuarentena, incluido el ex internacional danés, Christian Poulsen.

La UEFA ha dicho que seguirá las sugerencias gubernamentales y que no tienen otra opción. La Euro 2020 se disputará en 12 países. Jugar a puerta cerrada ha sido discutiro, pero eso tendría un costo de alrededor de 500 millones de euros en la pérdida de venta de boletos y cancelaciones de reservaciones de hotel y viajes. Además, si se asume que los gobiernos permiten tal escenario, si un par de ciudades se aíslan, resultaría en una pesadilla logística.

Incluso antes de eso, está la cuestión sobre las competiciones de clubes europeas. Cinco clubes italianos, Juventus, Napoli, Roma, Inter y Atalanta, aún están en la Champions League o Europa League, con este último torneo en zona de cuarentena. Es difícil ver una situación en la que algunos clubes continúen con sus programas de liga y otros decidan no hacerlo.

Pôr lo tanto, una extension de las ligas domésticas y subsecuente posposición de los torneos continentales no puede descartarse. Al final, la UEFA está en deuda con sus miembros, pero, ¿cuándo se jugaría?

El primer instinto sería cambiar la Euro a 2021. Eso requeriría permiso de la FIFA en un momento en el que las relaciones entre ambos organismos no son buenas. También afectaría eventos ya programados para ese entonces, incluida la UEFA Nations League, torneos clasificatorios para la Copa del Mundo en todos los continentes y el Mundial de Clubes de la FIFA en China.

Todo eso tendría un costo, político y económico, y es una razón extra por la que todo el futbol está en una disyuntiva que podría durar un buen rato.