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¿Paracaidismo o vuelo humano?

Siendo el deporte de acción más comentado en 2012 que a nivel mundial suma una continua tasa de adherentes a su práctica, llegó el momento de hablar 'en paracaidismo'. Si, resulta que hoy por hoy el paracaidismo es un lenguaje en sí mismo. Se trata de una comunidad de individuos que experimentan una muy exclusiva sensación, la de volar y realmente en primera clase. Un grupo de apasionados que hermanados en una gran tribu de amigos disfrutan lo que pocos deportes ofrecen, el vuelo humano y pilotaje de velamen en todas sus variables.

Entonces, si yo me tiro... ¿Tú te tiras? ¡Porque él se tira! Entonces... ¿Nos tiramos? Dicen que para poder hablar con conocimiento de causa hay que saber ahondar y profundizar. Por ese motivo nos reunimos con tres de los instructores y paracaidistas deportivos más destacados de la Argentina. ¿Por qué los deportistas se inclinan cada vez más por actividades de alto riesgo? ¿Qué es lo que los motiva a poner sus vidas al límite? ¿Cuáles son las recompensas? ¿Cómo manejan el miedo? ¿Cuál es su percepción del deporte que practican? Y así, podríamos formular un cuestionario de preguntas inteligentes y perspicaces, pero no tanto así de respuestas acertadas, unilaterales, objetivas y únicas. Por eso, abrimos las puertas para que hablen los que saben. Los que realmente saben.

Matías Grela, Gabriel Martin y Emilio Leloir son paracaidistas deportivos argentinos que residen en la ciudad de Buenos Aires. Son tres apasionados, tres dedicados, tres personas que a diferencia de lo que los detractores del deporte pensarían, manejan una percepción muy fina sobre el peligro y el riesgo que ni 10 años de tratamiento psicológico podrían abarcar. Varios comprenderán o percibirán su actividad como una locura o como un simple deseo de coquetear con la muerte, sin embargo, en una conversación entre 4 que tenía como objetivo llegar al fondo de dónde, cuándo y cómo llegaron a inmiscuirse en el deporte, descubrí que más que una locura y una práctica deportiva, se trata de un estilo de vida... de un mantra. Los mantras son recursos para proteger nuestra mente contra los ciclos improductivos de pensamiento y acción. Aparte de sus aspectos vibracionales benéficos, los mantras sirven para enfocar y sosegar la mente hasta que ésta queda clara y tranquila. Bienvenidos al mantra del paracaidismo. Advertencia para los exploradores de sensaciones: Abandonar la lectura aquí antes de que el proceso sea irreversible.

A su paso y a su estilo, estos adictos a la adrenalina, abren sus puertas para contarnos desde adentro qué es lo que los motiva, impulsa e inspira. En cierta forma, este es un compendio de apuntes para que nosotros, los mortales, podamos asimilar una explicación racional al por qué de sus elecciones deportivas y de estilo de vida.

Tres hombres, tres motivaciones

Matías Grela siempre tuvo vértigo. Instructor jefe de paracaidismo en Skydive Chascomús, cuenta con no menos de 5000 saltos y 20 años de experiencia como paracaidista, explica como 'quería llevar el vértigo al máximo'. Extrañamente, cuando se subió a ese primer avión, cayó en la cuenta que no sentía vértigo. Luego de 15 años saltando, tomó la determinación de probar salto base por la misma razón: combatir el vértigo. Su camino en el paracaidismo, y su incursión en el salto base originaron de este miedo en particular. Sin embargo, algo que creyó era una limitación le llevó a hacer cosas que jamás pensó que podría.

Cuenta con licencias otorgadas por la Fuerza Aérea Argentina como instructor de paracaidismo y plegador de paracaídas, y licencias internacionales de Estados Unidos y Francia (Instructor Tandem Strong / UPT, Coach / United States Parachute Association USPA, Instructor AFF / USPA, y por último instructor PAC / Federation Francaise de Parachutisme FFP). Lo demás es historia.

A Emilio siempre le fascinaron los aviones. 'Cuando era chico me quedaba mirando fascinado cada vez que pasaba un avión. Tenía el sueño de ser piloto de un jet de combate. Y siempre me llamó más la atención el medio aéreo que la tierra, de chico ya quería volar. Imaginaba qué sensación provocaría el fluir en el aire. Y así, un día me desperté temprano en la mañana y me fui a Lobos, hice un salto tándem y sabía que no había vuelta atrás. Al tiempo fui al Club Escuela de Paracaidismo La Plata situado en Tolosa y comencé el curso con Matías. Llegar al club era como llegar a casa, a un lugar de amigos y buenos momentos. Eso hace mucho a lo que es la camaradería en el aire. Cada vez que nos subimos a un avión, previo a un lanzamiento, cuerpo y mente descubren estados de plenitud muy diferentes a los que sentimos en tierra. Compartir tales sentidos con la hermandad del aire, hace trascender al deporte, lo eleva a un nivel espiritual'. Cada Drop Zone tiene sus características que la hacen única, el valor agregado en Skydive Chascomus es su gente y su espíritu de club, que invita a quedarse.

Gaby Martin se anotó para ser piloto en la fuerza aérea pero a los 8 meses, y tras varias disputas con los demás inscriptos, se dio cuenta que no quería ser militar. 'Desde chico los aviones son mi fascinación'. Lo que empezó como una incursión en el aeromodelismo en la provincia de San Juan, terminó trayéndolo a Buenos Aires. Compitió en Córdoba, donde obtuvo sendos premios. 'A los 24 años, un amigo me contó que había ido a saltar y me entusiasmé'. Lanzado y con esa actitud arremetedora que transmite, Gabriel no deseaba su salto de bautismo en modalidad tándem . 'Yo hice el curso de primera, quería hacer mi primer salto solo. Así terminé en Tolosa'. La práctica del paracaidismo requiere de ciertos esfuerzos económicos. No, para todos aquellos que pensaron esto era como el surf, donde agarro mi tabla y rompo las olas, el paracaidismo cuenta con muchos más factores y requerimientos de infraestructura que lo convierten en un deporte costoso. 'En la época en que estaba arrancando mi propia empresa, sin mucho dinero y donde aún pagaba por salto, recuerdo que los saltos de curso costaban 35 pesos y ahorraba y me esforzaba mucho más en el trabajo para poder saltar los fines de semana. Con mi primer salto me cambió la vida. Para siempre'.

Moraleja: el paracaidismo ayuda a progresar en el ámbito laboral.

Hacían horas extras para poder saltar. Trabajaban para saltar. 'El paracaidismo te ayuda a progresar laboralmente, porque o mejorás para poder pagar o no lo haces', destaca Matías.

Matías comenzó en la actividad cuando los cursos no eran tan avanzados, 'Era un subirse, saltar y que Dios te acompañe. Yo empecé con la primera generación de velámenes planos'. En su momento el paracaidismo era casi exclusivo al ámbito militar siendo militares sus instructores y la mayoría de equipos con velas redondas, con el tiempo e influencia extranjera comenzó el paracaidismo deportivo en serio y en veinte años la evolución en equipos, perfeccionamiento de vuelo y seguridad fue exponencial.

De paracaidistas a instructores

Paracaidista se hace, no se nace. Y como tres dotados del aire que son, comenzaron como ayudantes de instructores para de a poco ir tomando roles cada vez más importantes.

'Te vas metiendo de a poco, sin necesidad. Yo no tenía la necesidad de hacerlo, fue siempre querer hacerlo, ayudar a los alumnos a progresar para poder volar cada día mejor'.

Y es que a diferencia de la instrucción o entrenamiento en otros deportes, el paracaidismo cuenta con un factor psicológico aún más importante que el factor físico. 'La gente te confía su vida. Hacen lo que les digas. A los instructores que estamos en el club para dar el curso siempre nos van a ver con una sonrisa en la cara, tratando de hacer que todo parezca 'light'. Es lo que hay que transmitir. Pero por dentro estamos enfocados al 1000 por ciento y cargamos con una responsabilidad ulterior en todo salto. Es tener conciencia de que los alumnos están poniendo sus vidas en tus manos, por más experiencia que tengamos. Y nuestro trabajo es minimizar el riesgo', reflexiona Matías.

'Cada uno sabe de las condiciones que tiene, pero sabe que no es Dios. De esta manera, por más que parezca que la estamos pasando muy bien, un salto de este tipo de cursos conlleva una responsabilidad enorme y todos los instructores lo sabemos, por más talento que haya. Estamos hablando de una persona que te está confiando su vida. Si bien disfruto el resultado final, es una tarea muy estresante que acrecienta la adrenalina en cada salto', apoya Gabriel.

Si bien hablamos de un deporte de alto rendimiento y control, es inminente que los instructores sepan calibrar el rol de tutor responsable y serio, pero que a su vez los alumnos sientan confianza. Emilio destaca que los alumnos 'Aprenden a confiar en sí mismos y a no valerse de inseguridades. Cuando un alumno está trabado o está teniendo problemas para soltarse, a veces es importante llegar del lado psicológico, incluso si se requiere tomarse un día para ir a tomar un café y crear ese vínculo de confianza con el alumno, porque la confianza de tierra es la que se refleja en el aire. Esas horas son muy importantes. Todo es en base a confianza. Una vez que aprenden a confiar en ellos mismos y en uno, todo se vuelve más natural'.

¿Quién puede hacer el curso?

Cualquiera que tenga el deseo, la voluntad y la constancia de emprender la actividad, a conciencia de que se trata de un deporte de riesgo, que requiere en su etapa de curso y posterior desarrollo deportivo la fundamental atención de incorporar procedimientos que hacen a la seguridad. 'Me pasó de recibir un alumno que luego de realizar su primer salto de instrucción me explayó su deseo de morir haciendo paracaidismo... Claramente en su sentido literal o metafórico, no tuvo que decir más para que su aceptación en el curso fuera denegada'. 'Muchos quieren y lo desean, pero no todos están listos para dominar tal avalancha de sensaciones', explica Gaby.

El INMAE es la entidad que se ocupa de llevar adelante los estudios psicofísicos para todas las actividades, disciplinas y deportes aéreos. Se requiere la aprobación de un examen Piscofísico previo a poder realizar el curso teórico y práctico de paracaidismo.

101. Paracaidismo en Buenos Aires

Hace tres años que Matías, Gabriel y Emilio están juntos en el club Skydive Chascomús. Se conocen hace 7 años. Emilio comenzó en Tolosa y Matías fue su instructor. Matías se mudó a Tolosa tras la crisis del 2001. Gabriel también se formó en Tolosa, Drop Zone donde por disposición de Fuerza Aérea no se permitió saltar más según nuevas regulaciones de tráfico aéreo de aerolíneas comerciales. 'En ese momento quedamos parias por dos años y quienes integrábamos el club empezamos a viajar y saltar como podíamos hasta que finalmente se armó una nueva comisión con la ambiciosa propuesta de recomenzar la actividad en el aeroclub de Chascomús. Con la ayuda de los alumnos y cada socio logramos lo que hoy estamos orgullosos de llamar nuestro club', cuenta Gabriel.

El motor del club siempre fue la escuela. 'Se trata de una escuela que no sólo es generadora de paracaidistas o competidores sino que además los nuevos alumnos aportan su energía renovadora para engrandecer y mejorar el club, por todos aquellos integrantes que ya no se pueden ocupar. La escuela es la máquina que genera la gente nueva que mantiene todo en funcionamiento'.

Lugares para aprender y realizar el curso de paracaidismo alrededor del mundo hay muchos, pero Chascomús tiene su marca registrada. 'Hay gente que vuela mucho pero que no sabe enseñar. Yo descubrí que me gustaba y que era bueno para hacerlo. La gente me buscaba para pedirme consejos. Primero me capacité con escuelas reconocidas a nivel mundial como Babylon Freefly en España. Hace poco en Arizona conocí al Travis Pastrana del paracaidismo, Steve Curtis, de quien aprendí que la didáctica lo es todo', explica Gaby. Y es que para saber transmitir experiencia hay que quererlo, hay que sentirlo y hay que aprender a hacerlo de forma tal de llegar al alumno y a su cabeza.

Skydive Chascomús

Creciendo de manera exponencial con respecto a la tasa de alumnos inscriptos y recibidos en el 2012, el 2013 viene siendo un año estelar para el club, ya que ha sabido duplicar su cuota de alumnos en menos de 6 meses. 'Influye el hecho que ahora los cursos se dan más rápido, tenemos más instructores, contamos con un aula nueva y moderno equipamiento . La aspiración del club es crecer y poder formar nuevos paracaidistas y su posterior desarrollo deportivo'.

'Apuntamos a ser una universidad del aire en lo que es el paracaidismo. Si hay un interesado, que entre y se encuentre con lo que es una gran camaradería y un 'esprit de corps' de gente que comparte el deporte. Hay muchos cazadores de licencias, personas que buscan licencias de distintos deportes para tachar de su lista de 'objetivos' en la vida o para decir que 'lo lograron'. Siempre hay un porcentaje de gente que se queda y esa es la gente que el club sigue apoyando para que evolucione. Contamos con socios que participaron en numerosas competiciones alrededor del mundo, como también del mundial de paracaidismo, realizado en Dubai en 2012. Siendo un club que cuenta con los mejores exponentes a nivel nacional y regional en las disciplinas de TR (trabajo relativo en caída libre), TRV (trabajo relativo de velamen), Freefly, vuelo con wingsuit y aterrizaje de velamen de alta performance', relata Emilio. 'El crear una universalidad de ideas y varias disciplinas que integran un mismo deporte bajo un mismo club es algo que no tiene mensura. La posibilidad que un alumno que obtiene su licencia, pueda probar tantas disciplinas teniendo alcance a los mejores exponentes, en un mismo lugar, es muy importante en la formación de este deporte', termina.

'Una de las mejores cosas que me paso en la vida, fue la posibilidad de ir al mundial en el 2001 y estar en un mismo equipo con chicos que habían sido alumnos míos. Son esos momentos que te hacen ver que lo que hacés vale la pena', se emociona Matías.

Proyectos a futuro

Como en todo club, la base de control lo es todo. En Skydive Chascomús tanto alumnos como instructores bregan por el crecimiento y desarrollo del mismo. Gaby explica que 'En este momento estamos apuntando a armar un living que dé forma a la escuela de Freefly y darle el mismo formato que le dan en Brasil. Invitar a todos los que quieran aprender Freefly en la Argentina, y que seamos 4 o 5 instructores que puedan ir rotando. Eso genera un cierto marketing que a su vez generará un aspiracional para los freeflyers del país'. ¿Nombre sugerido para la escuela? Space Invaders. Y si llegás a formar parte de ese 'team' vas a tener la certeza de que estás volando bien. ¿El objetivo? Empezar a crear la historia del freefly dentro del club como lo es Fly Factory en Brasil y Babylon en Empuriabrava, España.

Experiencias varias y primeros saltos

A medida que los alumnos van realizando su progresión en el deporte, de igual manera los elementos y equipamiento acompañan tal desarrollo. Hoy por hoy existen elementos como los abridores automáticos. 'Llega un momento que uno toma la decisión de cuidarse uno. Yo voy a seguir a un alumno hasta la muerte. Pero llega un punto en el cual lo mejor que uno puede hacer es abrir el paracaídas. Si el alumno ve que vos abriste saben que significa que es su última oportunidad de abrir', comenta Gaby.

Emilio recuerda una anécdota articular... 'Recuerdo haber hecho un salto de instrucción con una nueva alumna del club, de particular contextura menuda y ligera como una pluma, no había tensión, todo estaba perfecto. Ella en perfecto arco, yo la sujetaba con un dedo, siendo su segundo salto, realmente volaba. En un momento ella estira las piernas, se pone plana y empieza a dar vueltas frenéticamente causando un efecto helicóptero, perdió nivel y a 200 km por hora. Dije 'chau, la pierdo'. Al final todo salió bien, pero son esas experiencias que te hacen dar cuenta de lo importante que es tener experiencia de túnel, ya que el objetivo en las primeras etapas es tener una caída libre cara a tierra y lo más estable posible'.

'El paracaidismo de los paracaidistas'

Vamos a tomarnos un momento para aclarar, para todos aquellos que piensen que el paracaidismo y el salto base son deportes similares. Es menester destacar que se trata de dos deportes completamente distintos. Hoy se diferencia mucho a nivel equipamiento, y más que nada a nivel filosofía, la vibración que se experimenta en un salto base es totalmente distinta a aquella del paracaidismo. Son mentalidades distintas. 'El salto base es donde los paracaidistas buscamos adrenalina. Es el paracaidismo de los paracaidistas, con toda la mística que implica. Es el único aspecto de la disciplina en el cual uno puede estar 100 por ciento seguro que si hace un buen trabajo, entonces no corre peligro de vida. Asimismo, es el único trabajo que de mal realizado, puede llevar a la muerte', resalta Gabriel. 'El tema de la meditación es clave, ya que se requiere de un nivel de concentración tal que no siempre es fácil de alcanzar. Hay que saber dominar la mente y el cuerpo a la perfección y con reflejos de lince, ya que el tiempo se multiplica, como una cámara con muchos cuadros. ¿El mejor momento del base? Cuando se abre el paracaídas', termina Gabriel entre risas.

Evolución del vuelo humano

El paracaidismo fue evolucionando de forma tal que hoy podemos decir que en el pasado los paracaidistas caían... Hoy vuelan. 'Cuando vamos subiendo en el avión y estamos a 7000 u 8000 pies, empezamos a visualizar nuestro 'playground'. Ahí es donde nosotros jugamos. El sentimiento de tirarse con alguien y que te agarren la mano, hacer un par de maniobras y luego abrir y volar tu vela a puerto seguro es algo que te vuela la cabeza', dispara Gaby.

La escuela de Chascomús cuenta con el más completo club en lo que se refiere a los representantes de cada disciplina: Los mejores atletas de cada disciplina están allí. Demás está decir que es la escuela de paracaidismo por antonomasia en la Argentina.

En lo que se refiere a licencias y expertise, los instructores de Skydive Chascomús 'obtuvimos nuestras licencias personales por necesidad de superación, para evolucionar en el deporte. Gaby y yo que hace poquito hicimos la licencia PAC, siendo los que menos falta les hacía ya que teníamos la otra licencia, Emilio con licencia AFF y varios chicos y chicas aspirando a formarse como futuros instructores completan el staff. Hoy por hoy estamos a la altura de lo que exige el mundo en lo que es alto rendimiento deportivo y brindar una enseñanza como las mejores escuelas del mundo', explica Matías.

El mejor psicólogo

Explica Emilio que 'Lo que antes era un hobby se transformó en un oficio. Es significativo cómo evolucionó la instrucción y lo importante que es hacer un buen curso de paracaidismo. Antes 700 saltos no aseguraban "saber volar" y hoy hay personas que con 30 saltos son aviones en el aire. Lo importante es crear paracaidistas con conciencia de vuelo. Queremos alumnos con el mejor hándicap. Tenemos el talento y los instrumentos. Hoy por hoy, en la Argentina hay un estándar muy alto de paracaidismo, casi como lo es en Europa. Y eso se logró en los últimos años. Nada en la vida me brindó tanto como el paracaidismo. Fue el mejor psicólogo, la mejor forma de hacer amigos, la mejor forma de viajar, de abrir la cabeza, en todos los sentidos. Sin lugar a dudas ningún psicólogo podría haber hecho por mí lo que el paracaidismo en los últimos años. A mi modo de ver, la relación costo beneficio lo sigue haciendo un deporte barato', dispara Emilio entre risas.

Matías lo vive de manera espiritual, en el plano de las prioridades. 'El paracaidismo me cambió el orden de lo que yo consideraba importante. Lo que antes me parecía trascendental, tomó su forma verdadera y mis prioridades se fueron acomodando solas'.

Gabriel describe su amor por el paracaidismo con una anécdota. 'Como empresario yo contaba con 80 empleados, muchos problemas, trabajaba de 6 am a 10 pm. En un momento de stress total en el trabajo, se rompe un avión en el club y me paso un mes sin saltar. En ese mes recuerdo ir por la General Paz manejando y empiezo a sentir taquicardia de stress y que las luces de los autos me abruman. El miércoles fui al médico quien me recetó un ansiolítico. El sábado fui a saltar y nunca más tuve que tomar nada'.

El deporte de los dioses

Emilio comienza a hablar acerca del olor de la adrenalina. 'Son distintos tipos de adrenalina. Los alumnos nuevos tienen un olor a adrenalina muy fuerte. Son como bombas nucleares de adrenalina. Y la gente experimentada libera más endorfina que otra cosa'. Distintos tipos de adrenalina para un mismo deporte, que a su vez envuelve dos deportes: el vuelo humano y el vuelo de vela, la cual es el factor clave para llevar al paracaidista a tierra sano y salvo.

Gabriel asegura que si uno tuviera la certeza de que puede volar y que va a poder abrir un equipo seguro y para aterrizar sin problemas, es el deporte de los dioses. 'Si tan sólo la gente pudiera entender que se trata de un deporte seguro'.

De acá a cinco años...

Matías 'Quisiera hacer más horas de túnel para hacer freefly, vuelo atmonautic o vuelos de track, y seguir formando alumnos'. Gaby estará compitiendo 'en freefly y aterrizaje de alta performance. Por qué no organizando el mundial en Sudamérica. De aquí a un año quiero empezar a entrenar para ir al mundial. Pero adoro la escuela y lo que implica formar paracaidistas. Es una satisfacción enorme desde el punto de vista de compartir esa pasión con otros. Es algo que no tiene precio'. Emilio, por su parte, quiere 'seguir volando con amigos, continuar aprendiendo y poder, a través de la instrucción de nuevos aspirantes, devolverle al club todo lo que me dio'.

Para terminar y aclarar una pregunta que probablemente más de uno se esté haciendo... ¿Cómo hacen los paracaidistas para manejar el peso del saber permanente que cada vez que salen del avión ponen sus vidas en riesgo?

Emilio se queda pensando hasta que finalmente expresa: 'El manejar el peso de saberse en una situación de riesgo depende de cada individuo. Pero existe un factor común que se observa en la mayoría, y es el hecho de tener los riesgos bien presentes. Considerarlos es la mejor manera de evitarlos. Por más experiencia, años en el deporte y técnicas adquiridas, el omitir los mismos genera un estado de inconsciencia que atenta contra la seguridad propia y de terceros. La estadística nos muestra la cruda realidad, las fatalidades ocurren con mayor incidencia en deportistas ya experimentados y con larga trayectoria. Considerar y afrontar cualquier inminente riesgo, nutrirse de experiencias ajenas, conocer nuestro equipo y nuestras limitaciones, equilibrar nuestro ego salvaguardándonos de infringir en errores, la mayoría, de amplio margen de fatalidad. Es lo que me viene a la mente cada vez que voy a saltar... Desde que salgo de mi casa hasta que empaco mi equipo. Un salto implica todas esas secuencias... Y mucho más aún. Nunca, nunca, dejamos de aprender. Un vuelo nunca es igual a otro. Y no va tanto por el peso que nos genera. Si no por el ego que produce. Algo que psicológicamente, ya es más extenso de explicar...'.

A lo que Gabriel atañe: 'Brindo por una vida sin ansiolíticos y más vuelo humano'.

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