SAN LUIS -- Michael Wacha lanzó el partido que siempre soñó y guió a sus Cardenales de San Luis a la Serie Mundial.
Pero la noche fue de un jardinero. Perteneció a Carlos Beltrán y ni siquiera por sus tres imparables, incluido el que produjo la carrera de la quiniela.
Una de las prioridades de los Cardenales para llegar a la Serie Mundial era el veterano puertorriqueño de 37 años, quien nunca ha estado ahí, en 15 años de gran carrera en las Grandes Ligas.
"Desde el principio hablamos de tratar de llegar aquí, ganarlo todo, por Carlos", dijo el manager de los Cardenales, Mike Matheny. "Es uno de los más grandes y nunca ha tenido oportunidad de jugar la Serie Mundial".
"Y él hizo lo que ha hecho muchas veces", agregó. "Cumplió con el trabajo, cuando tenía que hacerlo hoy y es gran parte responsable de este éxito".
Beltrán estuvo siete veces antes en Serie de Campeonato y sus equipos nunca fueron capaces de dar el brinco al Clásico de Otoño, como sucedió el año pasado, cuando los Cardenales dilapidaron una ventaja de 3-1 en la Serie.
Y muy pocos podrán culpar a Beltrán de haber fallado en momentos decisivos.
El boricua promedia .440 con hombres en posiciones de anotar en su carrera en playoffs.
Este viernes llegó a 30 batazos de múltiples bases, algo que sólo tres jugadores han logrado en sus carreras.
Promedia .337 en 45 juegos de postemporada con 16 jonrones y 37 anotaciones producidas.
"Carlos ha sido tan bueno en postemporada, que es casi imposible pensar que pudiera retirarse sin jugar una Serie Mundial", dijo el lanzador de los Cardenales Adam Wainwirght, quien lo derrotó en la Serie de Campeonato del 2006, cuando Beltrán jugaba para los Mets.
"Muchas veces se quedó a un juego", añadió. "Sólo pensar que aquí podemos ayudarle a conseguir un anillo, es algo que sirve de motivación especial para todos".
Beltrán reconoció el viernes que había llegado el momento que soñó desde niño, cuando en su natal Puerto Rico comenzó a jugar beisbol.
Dijo que llegar a la Serie Mundial era una bendición y una meta incumplida en 15 años de carrera ligamayorista.
"Es algo muy especial", dijo. "Agradezco a Dios por la oportunidad y pienso en mi familia. El orgullo de mis padres, de mi papá, de mi mamá, mi esposa, mis hijos. Toda la gente que ha estado cerca de mi y conoce cuánto quería llegar hasta aquí"
Beltrán dijo que una de sus satisfacciones más grandes es representar a su país en el Clásico de Otoño, que implica una responsabilidad mayor.
Consideró que junto a su compañero Yadier Molina están obligados a darle un campeonato a Puerto Rico.
"Esta organización tiene una gran tradición y ahora tenemos oportunidad de ser parte de esa historia", añadió. "En estos dos años he aprendido la razón por la que siempre han ganado. Se llama trabajo en equipo desde la oficina hasta el último en la organización".
En 23 partidos de playoffs en dos temporadas con el uniforme de los Cardenales, Beltrán promedia .309 con cinco jonrones y 18 carreras producidas, incluidas seis de las 21 que el equipo completo logró en esta serie.
"Cuando logramos el último out, en el primero que pensé fue en Carlos Beltrán", dijo el gerente general, John Mozeliak, al recibir el trofeo de campeón de la Liga Nacional. "Vamos a seguir peleando por la organización y por él. Es una persona que merece ganarlo todo".
