MÉXICO -- Otro torneo está por empezar. Una vez más Cruz Azul es uno de los equipos que más expectativas levanta por los 16 años de sequía y por la forma dramática en la que ha sido eliminado en las liguillas desde el Invierno de 1997, cuando se coronó por última vez.
Desde que consiguió la octava estrella ha faltado a ocho liguillas, por lo que ha participado en 24 de las cuales en 12 ocasiones ha llegado a cuartos final, siete a semifinal y 5 a la final. Como local ha jugado 33 partidos y sólo ha ganado 16 partidos.
Los últimos cinco minutos son claves para que la Máquina no pueda levantar la novena copa. En el Invierno de 1999 Cruz Azul llegó a la primera final luego de conseguir su octava estrella dos años antes. Monterrey fue el rival. En el partido de ida la Máquina ganaba 2-1 y en el 90' le empataron. En la vuelta en el 90' los Rayados hicieron el gol del título.
Una constante más de las eliminaciones de Cruz Azul en liguillas, es no aprovechar la superioridad numérica. En los cuartos de final del Clausura 2006 frente a Toluca tuvo un hombre de más en el partido de ida desde el minuto 34, al final los de la Noria perdieron 2-1 en la "Bombonera".
Un triunfo por cualquier marcador en la vuelta le bastaba a la Máquina para avanzar a la siguiente ronda, sin embargo al 7' Dennis Caniza hizo un autogol. Al 53' John Restrepo falló un penal y desde el 60' los Choriceros jugaron con uno menos. Al final empataron a un gol.
Todos los errores azules se juntaron en la última final ante América en el Clausura 2013, donde tenían ventaja en el marcador, contaban con un hombre de más y al final las Águilas se proclamaron campeones
Estos son los fantasmas que cualquier jugador que viste la playera de Cruz Azul debe de vencer si quiere ser parte de la historia al terminar con la sequía, incluidos los extranjeros que llegan a la Noria con un gran cartel, pero que a la hora de enfundarse en la camiseta de la Máquina, la historia los termina por arrollar.
Luis Fernando Tena y Cruz Azul buscan emular el campeonato en el Invierno de 1997. En este 2014, año mundialista, se espera que jugadores de la Máquina puedan poner en las vitrinas la novena copa y dejar de ser el equipo que pierde en los últimos minutos y que no sabe aprovechar la superioridad numérica y la condición de local.
Con información de Javier Rosas
