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Duendes es sinónimo de éxito

ProFocus/Ignacio Izaguirre

BUENOS AIRES-- Se los distingue dentro de la cancha porque hablan y son la voz de la experiencia. Maximiliano Nannini es el centro y capitán de Duendes, Nicolás Galatro hace tres años que decidió volver y le da prestigio al pack de forwards. Ellos, con 34 y 39 años respectivamente, charlaron con Scrum y contaron cómo se formó el gran fenómeno que hoy es el equipo rosarino: ganador de todo y que el último sábado le dio una clase de rugby nada menos que al SIC.

"Me parece que entramos muy bien -arranca contando Nannini del partido ante SIC- estábamos en deuda con la defensa del partido de la primera fecha y nos hicimos fuertes ahí y después empezamos a tener la pelota. No dejamos que la tengan ellos y comenzamos con un juego de varias fases, la clave fue eso. Ellos comenzaron a hacer penales y empezaron a aparecer los espacios de a poco".

Nicolás Galatro, iniciado en Olivos, volvió en 2011 luego de diez temporadas en el exterior (todas en Italia) y recaló en Rosario donde la verdinegra le calzó a la perfección. El ala sabe que el sábado no fue un día más y cuenta otra clave del triunfo: "No se le gana al SIC todos los días en el scrum, pero lo trabajamos mucho en la semana porque sabíamos que si lo anulábamos en el line y el scrum teníamos muchas posibilidades de hacer un buen partido".

Es el bicampeón del Torneo del Interior, campeón del Torneo del Litoral desde 2010 a la fecha y el último rey del Nacional de Clubes de 2011. Duendes deja su sello y se expande, ya que Gastón Conde, entrenador la temporada pasada, ahora es el flamante Manager del PlAR del Litoral para la UAR y Carlos Araujo será el nuevo presidente de la entidad madre del rugby argentino cuando reemplace a Luis Castillo el 31 de marzo.

Este presente se basa en el "trabajo" para Nannini y agrega que "no hay mucho secreto sino laburo, divisiones inferiores, manager de los juveniles. Se labura bien, los chicos que suben y terminan jugando en Primera son realmente fanáticos y después hay mayores de 27 o 28 años que son más locos que los que suben. Eso hace que sea todo mucho más fácil. Para los más chicos que suben tienen un referente igual de enfocado que ellos entrenando a la par. No hay mucho secreto: trabajo y mucho compromiso".

Nicolás Galatro habla de sentido de pertenencia: "Hay un fanatismo desmedido porque vos vas al club en un día de vacaciones y ves 200 pibes jugando a la tocata, viendo qué pueden mejorar. Tenés gente que ya no juega más al rugby junto con jóvenes de 11 años como si fuera lo mismo. Es una enfermedad constante de querer mejorar, superarse y siempre hay hambre".

Este concepto de seguir mejorando y no dormirse en los laureles es fundamental para Nicolás Galatro y rápidamente aclara que "más allá de que se le ganó al SIC, ya estamos pensando en Jockey de Córdoba y en seguir mejorando".

El capitán toma la palabra y pone los pies sobre la tierra. En Duendes se habla mucho de este Nacional de Clubes porque es el título que necesitan para demostrar que son el mejor equipo del país. Sin embargo, para Nannini el torneo "lo tomamos como un certamen que nos encanta jugar y llegar lo más lejos posible. Lo más difícil es mantenerse y nuestro objetivo es tratar de clasificar a semifinales y luego se verá. Sería un gran Nacional estar entre los cuatro, por eso es el primer objetivo. Si nos metemos, seguimos en la conversación".

En la contienda Duendes tiene rivales de fuste y a la hora de hablar de aquellos equipos que estarán en la conversación Nicolás Galatro suma a "Hindu, La Tablada, CUBA que es campeón de Buenos Aires y después Tucumán rugby y Universitario son equipos completos, pasa por ahí el tema".

Duendes goza de un presente ideal y se abre paso en el rugby a fuerza de buen juego. Es el rival que todos quieren evitar pero al que todos quieren vencer. En el barrio Las Delicias todos están esperando que el verdinegro de el gran zarpazo, que es ganar este renovado Nacional de Clubes.