SAO PAULO -- Sólo 76 segundos.
Apenas 76 segundos. Piense bien: ¿Qué podría hacer usted en un minuto y 16 segundos exactos? Bueno, ha sido en este corto tiempo y de una forma sencilla y con vestimentas simples en el principal estadio de Omdurman, Sudán, que Didier Drogba dio el discurso más importante de la historia reciente de Costa de Marfil.
Fue el 8 de octubre de 2005, y los Elefantes, el nombre del equipo, acababan de derrotar al equipo de Sudán por 3 a 1, lo cual llevaba al país por primera vez a una Copa Mundial – la de 2006, en Alemania. Una verdadera conquista en medio del caos de la guerra civil que ya llevaba tres años en la nación del oeste africano.
Drogba, filmado por un canal de televisión marfileña, con un micrófono en la mano y con todos los compañeros de la selección alrededor, sólo necesitó 129 palabras. Entre ellas, y de rodillas, el delantero dijo tres veces "perdonen" para provocar un alto el fuego entre las fuerzas rebeldes y partidarios del gobierno que luchaban por el control político de la nación [más abajo encontrará la explicación del conflicto].
Casi nueve años después, ¡Costa de Marfil vive en paz! En gran medida gracias al discurso del actual jugador del Galatasaray de Turquía, con el apoyo de sus compañeros de la selección, que se establecieron como una de las grandes fuerzas del fútbol africano.
Preparados para disputar su tercer Mundial seguido, la llamada "generación de oro" de Costa de Marfil aplacó el dolor y el sufrimiento de los ciudadanos al detener un conflicto. Pero carecen de satisfacciones en el campo de juego: incluso con atletas de renombre, entre los mejores del mundo, y jugando en las grandes ligas europeas, la escuadra aún resiente por no haber ganado un solo título.
Sea en las gradas o en el vestuario, el ambiente del país y de la selección nacional pasa por la energía de Drogba. Después de todo, él, a los 36, es considerado como un superhéroe en Costa de Marfil.
EL PACIFICADOR DEL OESTE AFRICANO
Drogba tenía 28 años cuando realizó el discurso decisivo para disminuir la tensión en el país. En ese momento, comenzaba su segunda temporada en el Chelsea, el club en el cual su éxito con la pelota lo ayudó a catapultar su imagen de "salvador" en progresión geométrica. No bastando el marcar goles y ayudar en el conflicto interno, el atacante también se hizo conocido por sus acciones de beneficencia en el país.
"Él nació en Costa de Marfil, en Abidjan [la capital], pero se fue a Francia cuando tenía cinco años. Tiene toda su base allí. No tenía ningún compromiso con Costa de Marfil. No obstante, vino a ayudar", dijo el cónsul honorario del país africano en San Pablo, Tibe Gole Bi-Blaise, a ESPN.com.br.
Esta ayuda viene en varias formas. No se trató sólo de reunirse con las autoridades políticas y pedir la paz. Drogba ha desarrollado su propia fundación, ha dispuesto fondos para la construcción de hospitales, ha hecho donaciones millonarias a otras instituciones, ha promovido campañas contra la pobreza y sobre la concientización de la paz.
En 2007, su papel en la Costa de Marfil fue tan reconocido que se convirtió en embajador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). También ayudó a empresarios del país - su última aventura fue convertirse en socio de una empresa que produce oro.
"Como compañero, era fantástico. No sólo en el campo sino también fuera de él. Cuando alguien necesitaba ayuda, él estaba allí y ayudaba. Esto siempre fue parte de él. El fútbol mueve a millones de personas. Es un deporte que une a todos. Nada mejor que el fútbol para ayudar. Como jugador, nos afecta a todos ", indicó a ESPN.com.br el ex lateral de la selección portuguesa Paulo Ferreira, que compartió escuadra con Drogba (Chelsea) entre 2004 y 2012.
Y cómo afecta. Dos ejemplos muestran el peso del delantero para los costamarfileños. En 2010, fue elegido por la revista estadounidense Time como una de las 100 personas más influyentes en el mundo; tres años después, la historia de cómo él ayudó a promover la paz en su nación se convirtió en un documental de la serie "Rebeldes del Fútbol" presentado por el polémico ex jugador francés Eric Cantona y transmitido por Al-Jazeera TV.
El trabajo muestra que el sentimiento de los ciudadanos costamarfileños hacia Drogba es la gratitud. Es abrazado, besado, aplaudido. Se lo llama pacificador. La gente llora de alegría al verlo de cerca. Y todos bregan por su éxito. Cuando jugaba en el Chelsea, el país se detenía para ver los partidos del club; después de salir del equipo, la audiencia del mismo decayó. Los vítores, al final, siempre fueron para el delantero.
"Lo mejor de él es su humildad. Él da la mano a la gente. Este tipo de persona, que baja por la rampa para ponerse al mismo nivel que los otros... A mi entender, lo mejor de él es esto. Convengamos que es una estrella, una celebridad, la referencia de un país, y que baja del altar y se coloca en el nivel más bajo posible. Se mezcla con la gente común", indica Blaise.
También se mezcla con el cónsul. Durante la conversación con ESPN.com.br en su oficina en el centro de la ciudad de San Pablo, Blaise -que indica asistir, por casualidad, a la misma iglesia que la estrella en Abidjan- utilizó cinco veces la expresión "él es bueno" para definir a Drogba. Incluso lo llamó "chico de oro", "bendición de Dios" y "lo que Costa de Marfil necesitaba".
LA GENERACIÓN DE ORO QUE NO LEVANTA COPAS
Salvador del país, Drogba comparte la responsabilidad cuando la historia es llevar el nombre de Costa de Marfil hacia dentro de un estadio de fútbol. Por más que el equipo tenga lo que se conoce como la mejor generación de su historia, los resultados aún no son lo que se espera - algo admitido por los propios jugadores.
De 2006 a 2014, se disputaron dos Copas del Mundo y cinco Copas Africanas de Naciones. En los torneos continentales, se añadieron las decepciones: ningún título, a pesar del elenco de estrellas.
Las dos mejores participaciones fueron en 2006 y 2012, cuando el equipo terminó como subcampeón. En la primera, el verdugo fue Egipto, que ganó por penales 4 a 2; en la segunda, el oponente fue la sorprendente Zambia, que ganó la final, también por penales 8 a 7.
En 2008, el equipo terminó en cuarto puesto tras caer en semifinales ante Egipto 4 a 1, y el partido por el tercer puesto ante Ghana por 4 a 2. Durante 2010 y 2013, la eliminación ocurrió en los cuartos de final ante Argelia y Nigeria, respectivamente.
En las Copas del Mundo, es cierto que el sorteo no ayudó en ambas ocasiones. En 2006, en Alemania, la selección nacional de Costa de Marfil se llevó el tercer lugar en un grupo con Argentina, Holanda y Serbia y Montenegro. Hace cuatro años, en Sudáfrica, tuvo un rival más accesible, Corea del Norte, pero quedó detrás de Brasil y Portugal en el grupo y fue eliminado nuevamente en la primera ronda.
Para 2014, nueve jugadores que estuvieron en el Mundial de 2006 y 2010 tienen posibilidad de aparecer en los estadios brasileños: el portero Boubacar Barry, 34 (Loreken-BEL); el defensor Kolo Touré, 33 (Liverpool-ING); el lateral derecho Emmanuel Eboue, 30 (Galatasaray, TUR); el lateral izquierdo Arthur Boka, 31 (Stuttgart-ALE); los mediocampistas Didier Zokora, 33 (sin club), Romaric, 30 (Bastia-FRA), Kader Keita, 32 (Honvéd-HUN) y Yaya Touré, 30 (Manchester City-ENG). El último representante es Didier Drogba.
El delantero del Galatasaray liderará el equipo en la Copa. El grupo en el que la selección salió sorteada, el grupo C, esta vez no tiene ningún peso pesado, pero es considerado uno de los más equilibrados, con Colombia, Grecia y Japón.
"La clasificación para el Mundial de Brasil sería increíble para esta generación. Y si eso sucede, ciertamente vamos a mirar más alto que un tercer lugar en el grupo", afirmó Drogba en una entrevista con la FIFA en 2012.
Para quien apuntó y acertó la paz en 76 segundos en un país en medio de una guerra civil, ¿qué es superar la primera fase de una Copa del Mundo?
EL CONFLICTO QUE DROGBA AYUDÓ A TERMINAR
Situado en el oeste africado, y con cerca de 21 millones de habitantes, Costa de Marfil pasó por momentos de tensión entre los años 2002 y 2007. La guerra Civil que se produjo fue el resultado de las crecientes tensiones étnicas que afectaron incluso la política del país.
La nación se divide en dos partes, las regiones del norte y las del sur. Las primeras tienen como bioma predominantemente la sabana, mientras que las segundas abarcan la mayoría de los bosques y, por lo tanto, las tierras más productivas del país. Por sí sola, esta división ambiental ha creado la situación de que del sur sea más rico que el norte.
El segundo punto que ayudó a estallar la guerra fue la composición de diferentes orígenes: cerca de 60 diferentes grupos étnicos conviven en el país, y los inmigrantes y sus descendientes son muchos, principalmente en la parte norte -la más pobre- principalmente de Malí y Burkina Faso, vecinos africanos que son más pobres.
En 1993, con la muerte del presidente Félix Houphouët-Boigny, que gobernó el país desde 1960, Costa de Marfil tuvo que pasar por primera vez por elecciones democráticas, previstas para 1995. Pero hubo polémica tras el veto a la participación de los candidatos cuyos padres no fueran nacidos en suelo marfileño. La acción privó de su participación en la disputa a Alassane Ouattara -había sido parte del gobierno de Houphouët-Boigny-, quien era hijo de padre nacido en Burkina Faso.
En 2000, Ouattara intentó nuevamente disputar la presidencia, pero volvieron a negarle la posibilidad. Este fue el catalizador para que en septiembre de 2002 las tropas originadas en el norte atacaran e intentaran tomar el poder en varias ciudades, incluyendo la capital, Abidjan.
Al final, Abidjan, en el sur, se mantuvo como capital en el poder. Bouaké, en el norte, se convirtió en la capital de la región. El conflicto dejó miles de muertos y tuvo su primera señal de paz y de alto el fuego cuando Drogba, junto a sus compañeros, pronunció el discurso por el fin de la guerra después de la clasificación de Costa de Marfil para la Copa Mundial de 2006.
En 2007, el delantero entró nuevamente en acción para pedir que uno de los partidos válidos para las eliminatorias de la Copa Africana de Naciones de 2008 se llevara a cabo en la capital rebelde. Frente a 25 mil personas, Costa de Marfil venció a Madagascar por 5 a 0 y se aseguró la clasificación.
Por primera vez desde 2002, los funcionarios del gobierno pisaron Bouaké. El juego era considerado el acto para sellar la paz - a principios de ese año, el entonces presidente Laurent Gbagbo había designado a Guillaume Soro, líder de los rebeldes, como el primer ministro de la nación.
En 2010, la nación pasó nuevamente por momentos de tensión cuando Laurent Gbagbo se rehusó a aceptar la derrota en las elecciones presidenciales ante Alassane Ouattara. Gbagbo fue arrestado más tarde. Ouattara, hoy, es el presidente.
Según el cónsul Tibe-Bi Gole Blaise, el conflicto tuvo origen personal y étnico. "Las personas del norte se sentían agraviadas, poco representadas y luchaban por su espacio. El conflicto manchó la imagen de Costa de Marfil. Era uno de los pocos países donde no se habían tomado las armas. Los jugadores tuvieron importancia capital. Hoy, gracias a Dios, Costa de Marfil está en paz."
EL DISCURSO DE PAZ DE DROGBA
"Hombres y mujeres del norte, del sur, del este y del oeste, hoy demostramos que todas las personas de Costa de Marfil pueden coexistir y jugar juntos con un objetivo común: clasificarse para la Copa del Mundo.
Prometemos a ustedes que esta celebración unirá a todas las personas.
Hoy, nosotros pedimos de rodillas: Perdonen. Perdonen. Perdonen.
El único país de África con tantas riquezas no debe terminar en una guerra. Por favor, bajen sus armas. Promuevan las elecciones. Todo será mejor.
Queremos divertirnos, así que dejen de disparar sus armas. Queremos jugar al fútbol, así que dejen de disparar sus armas.
Fuego Maliano, Bété, Dioula… No queremos eso de nuevo. No somos xenófobos, somos gentiles. No queremos este fuego, no queremos esto de nuevo".
